Por: Marco González Ambriz
Tras la debacle que fue Spider-Man XXX no está de más revisar lo que se hacía en materia de parodias durante los setenta, la llamada Época de Oro del cine porno. Algunos argumentan que esa década ya ha sido superada por la producción actual, que es más numerosa, variada y sobre todo tiene una mejor y más abundante selección de actrices dispuestas a todo con tal de satisfacer a su público. Son razones atendibles pero que al momento de la confrontación directa entre lo que se filmaba entonces y lo que se graba ahora se vuelven menos convincentes. Ms. Magnificent está lejos de ser la parodia porno más ingeniosa que se rodó en los setenta y sin embargo es preferible a los subproductos de Axel Braun.
Unos efectos especiales de pena ajena nos muestran una astronave que se aproxima a la Tierra. Por la voz en off de un narrador nos enteramos que su tripulación está a las órdenes de Kreeta Borgia (Jesie St. James), temible villana galáctica que tras ser exiliada de su sistema solar se dirige a nuestro planeta con la intención de conquistar el universo, nada menos. Uno sospecha que el mayor crimen de la tal Borgia debe ser la megalomanía. Alguno de sus allegados debería explicarle que para lograr una meta tan ambiciosa se necesita algo más que una nave espacial tripulada por dos hombres y tres mujeres vestidos a la usanza del ballet de Milton Gio. Según el narrador, que pierde credibilidad cada vez que abre la boca, la única persona capaz de salvarnos de tan tremenda amenaza es Superwoman, una heroína que puede volar (gracias a unos efectos ópticos muy apenitas), atravesar puertas y paredes (de papel maché) o detectar personas en peligro gracias a sus sentidos hiperdesarrollados, aunque su mayor mérito es ser interpretada por Desiree Cousteau, suculenta actriz porno que en 1979 estaba en su mejor momento.
Nada de esto le sirvió a Superwoman para salvarse de una demanda interpuesta por la editorial DC Comics, propietaria de Superman, que obligó a los productores a cambiarle el nombre a su personaje principal, motivo por el cual el nombre de la heroína nunca se escucha en los diálogos. Cuando rescata a alguien lo que se oye es “You’re just in time, Superwoman!” además de que el emblema de su traje debió ser censurado en las copias sobrevivientes, dejando una fea mancha que casi logra distraer al espectador de la espléndida fisonomía de Desiree Cousteau. Esta actriz se especializaba en personajes ingenuos y es gracias a ella que la película se aproxima a la comedia sin conseguirlo del todo. El atropellado guión de John Finegold contiene varios diálogos que parecen chistes pero que se quedan a la mitad del camino y eso le impide a los actores sacarle jugo a las situaciones. A Finegold le parece muy gracioso que la nave de Kreeta Borgia aterrice en Burbank, en el estacionamiento de un supermercado para ser preciso, pero el único detalle “simpático” que se le ocurre es la presencia de un camionero que ataca a los extraterrestres a jitomatazos.
El libreto es bastante defectuoso, con personajes que cambian de motivación en cada escena y una trama mal hilvanada, y sin embargo Ms. Magnificent es más entretenida que Spider-Man XXX gracias a que sus escenas de sexo duran unos cuantos minutos, dejando el paso libre a diálogos y eventos que son bobos pero que le dan un mejor ritmo a la película. Por ejemplo, la escena que revela la identidad secreta de Superwoman, como la reportera Linda Kent (jo jo) del diario L.A. Times, deja ir la oportunidad de hacer una mejor parodia de Superman, sirviendo sólo para presentar a dos personajes nuevos, Lois Lay (Holly McCall) y Clark Click (Mike Horner). Más adelante Lois interroga al testigo de una desaparición al mismo tiempo que Linda visita la nave extraterrestre. Esto lo aprovecha el director Joe Sherman para poner en práctica el montaje paralelo y generar un poquito de suspenso: a cambio de información el testigo de Lois le exige favores sexuales que pronto se vuelven más rudos de lo que la reportera esperaba, por lo que Superwoman debe acudir en su rescate.
Además Sherman filma los coitos con ángulos de cámara variados, desde top shots hasta contrapicados, evitando así la monotonía de Axel Braun en Spider-Man XXX. También entiende que podrá ser simpático poner a los actores a fornicar disfrazados de alienígenas y superhéroes pero que si ellos están incómodos entonces la escena no va a funcionar. En la escena donde Superwoman convence a un suicida que sí vale la pena vivir, ya se imaginaran cómo, Sherman hace que Desiree Cousteau se quite casi toda la ropa, menos la capa y las botas. Hacia el final de la película Kreeta Borgia somete a Superwoman con un dildo de kryptonita y ese es uno de los pocos momentos en los que el guión recuerda el tema de los superhéroes. Por lo demás los pretextos que usan los personajes para encuerarse nunca van más allá de “estamos en una película porno, vamos a coger“. En el desenlace esto es más evidente, con un deus ex machina descarado bajo la forma de dos turistas británicos que interrumpen los planes de Kreeta Borgia e inician una orgía que los héroes aprovechan para escapar.
Como dato curioso se puede señalar que Ms. Magnificent sufrió una doble censura. Además de las modificaciones ya señaladas, ordenadas por DC Comics, en la mayoría de las versiones se debió omitir la escena donde Kreeta Borgia castiga a una de sus asistentes (Sharon Kane) colocándola sobre una motocicleta (!) para hacerle un fisting, esto debido a que al momento de editarse en video, ya en los ochenta, los parámetros de lo que era permisible en una película porno habían cambiado. Es por ello que la versión más completa de Ms. Magnificent, que puede encontrarse en internet y que es la que usé para elaborar este texto, toma como base una copia en VHS y la complementa con la edición alemana, donde el fisting sí se permitía. “Das ist sehr gut!” exclama jubiloso Clark cuando presencia el castigo y se pone tan cachondo que le pide a Lois, también prisionera de los extraterrestres, que le eche una mano.
MS. MAGNIFICENT
(Superwoman)
Dirección, Edición: Joe Sherman; Guión: John Finegold; Producción: Damon Christian; Fotografía: Robert McCallum; Música: Jon Lon; Elenco: Desiree Cousteau (Superwoman), Jesse St. James (Kreeta Borgia), Holly McCall (Lois Lay), Mike Horner (Clark Click), David Morris (Jake), John Seeman (Charles), Sharon Kane, Starr Wood, Jesse Adams, Vernon von Bergdorfe (extraterrestres)
EE.UU., 1979, 82 min.

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