Alucardos: Retrato de un vampiro
Por Fco. Javier Quintanar Polanco
La primera vez que supe de esta insólita historia, fue de viva voz. Esto ocurrió en 2004, durante la tercera edición del Macabro – Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México (cuando en ese entonces aún se llamaba Festival de horror en cine y video). En esa ocasión, se realizó un homenaje a Juan López Moctezuma en el que se presentaron cuatro de sus trabajos, y fue allí donde escuché la fantástica (y por momentos mórbida y escalofriante) narración del encuentro de dos fans acérrimos de López Moctezuma con su ídolo, y los eventos que se desencadenarían posteriormente. El relato me resultó fascinante (tanto por la cadena de hechos extraordinarios en torno de los protagonistas, como por la revelación de un capítulo oculto de la historia del cine mexicano), y quedó grabado en mi memoria durante un buen tiempo.
Luego supe que existía un proyecto para realizar un filme sobre las experiencias vividas por Manuel Durán Manolo y Eduardo Mondragón Lalo (los dos fans y amigos cercanos de Juan), pero extrañamente no despertó una gran expectativa en mí. Tal vez estaba muy escéptico sobre la capacidad del director para lograr captar la esencia vital de la historia, o tal vez el saber que sería un documental desalentó mis ánimos… el caso es que seguí el proyecto un tanto de lejos y (lo confieso) no de manera muy entusiasta. Este año, el proyecto adquirió corporeidad y por fin pude verlo. Y no sólo mi escepticismo se vino abajo, sino que además me encontré frente a un trabajo de notables cualidades e imaginación desbordante.
La primera cosa que es digna de mencionarse es que, a pesar de que el tema podía dar cabida a todo tipo de excesos, ni el realizador y guionista Ulises Guzmán ni su coguionista y también productora Edna Campos pierden de vista que, ante todo; Alucardos es un documental, con el rigor y la objetividad que ello implica. Por ello, se apoyan en una exhaustiva investigación que profundiza (y en su caso, coteja la veracidad) de los diferentes acontecimientos que conforman el corpus del relato. Asimismo, El realizador se apoya en una variada selección de testimonios que abarcan desde personalidades que estuvieron involucradas directamente con López Moctezuma (como la actriz Tina Alucarda Romero o Alessandra Moctezuma, hija del finado realizador) hasta las voces de intelectuales y/o expertos en cine (como Carlos Monsiváis, Jorge Ayala Blanco o Mauricio Matamoros), quienes aportan sus puntos de vista sobre el que es considerado uno de los directores malditos de la baraja nacional, y de alguna forma ayudan a reivindicar su importancia dentro de la historia del cine nacional.
Pero la cosa no para allí. Consciente de que la historia corría el riesgo de ahogarse o de perder su efectividad si recurría a un formato muy tradicional del documental, Guzmán opta por crear un contrapeso audiovisual para hacer al filme no solamente más dinámico, sino también muy atractivo: recreaciones y dramatizaciones, efectos visuales y sonoros diversos, animaciones y una ingeniosa imaginería visual, contrapunteados por imágenes de archivo e inéditas que más que sólo ilustrar, en conjunto dan la sensación de una obra coral, donde todos los elementos que la conforman están colocados de una modo apropiado y equilibrado, para lograr una película que se sale de lo convencional, que lo mismo arroja luz sobre un cineasta denostado por la historia “oficial” del cine mexicano, que presentar un relato inquietante y trágico; pero a la vez inspirador y emotivo, que lo mismo sorprende, aterra e invita a la reflexión.
Finalmente, hay que mencionar que Alucardos: Retrato de un vampiro funciona a varios niveles: Para quienes conocieron en vida a Juan López Moctezuma, es un bello e inteligente homenaje a su figura y sensibilidad artísticas. Para quienes (como un servidor) lo conocieron a través de sus filmes, es un complemento magnífico a la vez que un portentoso epílogo a su carrera cinematográfica. Para los que gustan conocer e investigar acerca del cine, les resultará un documento valioso e interesante. Y para el espectador más neófito que comienza a adentrarse al extraño, fascinante y siniestro universo creado por Juan, éste es un trampolín ideal para saltar y sumergirse en sus profundas, seductoras y oscuras aguas.
ALUCARDOS: RETRATO DE UN VAMPIRO
Dirección: Ulises Guzmán; Guión: Ulises Guzmán y Edna Campos; Producción: Ulises Guzmán y Edna Campos; Fotografía: Arturo de la Rosa; Edición: Román Jiménez y Harumy Villarreal; Música: Pablo Gav, Gavox y Los Cinco Latinos. Con: Luis Romano (Lalo, joven), Óscar Olivares (Manolo, joven), Mikel Mateos (Lalo, niño), David Castillo (Manolo, niño), Christina Mason (Francisca), Claudia Figueroa (mujer desnuda). Testimonios: Manuel Durán, Eduardo Mondragón, Carlos Monsiváis, Tina Romero, Eduardo Moreno, Alessandra Moctezuma, Liliana Ortiz Durán, Jorge Ayala Blanco, Mauricio Matamoros y Rebeca Jiménez Calero, entre otros.
México, 2011 – 90 min.
Premios: Premios Pantalla de Cristal en las categorías de Mejor película, Mejor director, Mejor guión y Mejor investigación para una película (Ulises Guzmán, Edna Campos, Manolo Durán, Lalo Cásares y Rebeca Jiménez), ciudad de México, 2011; Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror Mórbido –Reconocimiento especial otorgado a la película Alucardos–, Michoacán, México, 2011; Festival de Cine de Horror y Bizarro Post Mortem –Reconocimiento especial otorgado a la película–, Aguascalientes, México 2011; Zinema Zombie Fest –Mención honorífica–, Bogotá, Colombia 2011; Montevideo Fantástico, Sexto Festival Internacional de Terror y Ciencia Ficción –Ganador del premio a Mejor Película Latinoamericana–, Uruguay 2011; Festival Internacional de Cine Fantástico Cinefantasy –Ganador del premio del público a mejor película y Mejor director–, São Paulo, Brasil 2011.


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Coincido con esta reseña. Fue muy grato el tratamiento del corpus de datos en el desarrollo del film, una narrativa dinámica que conecta muy bien con el espectador.
Mi experiencia fue grata por el previo conocimiento de sus películas gracias al festival Macabro, pero la amiga que me acompañó no tenía idea de lo que veríamos y yo no me molesté en ponerla al tanto, al final de la proyección, con una satisfacción por poder compartir lo que me gustaba, mi amiga se hizo fan de Alucardos, se interesó por la obra de López Moctezuma y me pidió que fuéramos a ver Alucarda. Ahora quiere ver la obra restante y creo que esto resume muy bien lo que busca el director Ulises Guzmán, dar a conocer la obra de un artista como Juan López Moctezuma.