Los indestructibles (The Expendables). Sylvester Stallone le da al público lo que quiere.
Si usted, amigo lector, todavía está enojado con su novia porque lo llevó a ver Sex and the City 2, esta caótica cinta de acción dirigida y protagonizada por Sylvester Stallone es una excelente oportunidad para desquitarse. Es a la vez una continuación, homenaje y parodia del cine ochentero de balazos que ya se ha vuelto un referente cultural pese a apoyarse en una ideología abiertamente retrógrada, la de Estados Unidos durante el reinado de Ronald Reagan. Esto último sin duda se debe a que el género llegó a ser tan excesivo -en su racismo, en su patrioterismo, en su hipermasculinidad casi homoerótica- que un sector del público decidió que era imposible tomarlo en serio y prefirió catalogarlo como camp.
¿Qué tan machos son estos Indestructibles? Consideren el caso de Mickey Rourke, quien hace un papel secundario. Su personaje llega a su lugar de trabajo, que por supuesto es un estudio de tatuajes, montado en una motocicleta, vestido con botas y texana. Al aproximarse a la cámara podemos ver que lo acompaña una rubia neumática, su más reciente conquista. Como tiene asuntos que discutir con Sylvester Stallone, quien por supuesto tiene más tatuajes que el Vive Latino, Rourke manda a la chica a prepararle un trago y la despide con una nalgada, cual debe de ser. Con una risita, la muchacha se dispone a atender a su macho mientras la cámara la recorre de arriba a abajo. Esto es sólo una escena incidental, que por su importancia en la trama igual pudo haber transcurrido en una oficina. Al presentarla de esta forma Stallone deja claro que su prioridad era consentir al público masculino.
Pero aún hay más, como decía el tarado de la tele. Hay una subtrama en la que Jason Statham, en el papel del mercenario Lee Christmas (en serio, así se llama), pone en su lugar a un tipo que le faltó al respeto a su ex-novia y es notable porque no tiene absolutamente nada que ver con la trama principal. Es sólo otro pretexto para que los espectadores vean una de sus fantasías proyectadas en la pantalla grande, en este caso la de mostrarle a un antiguo amor lo mucho que todavía nos importa… partiéndole la cara a su nueva pareja y a todos sus amigos. Después de todo, ¿qué mujer podría resistirse ante una acción tan galante? Tengo entendido que en el director’s cut se va a incluir una escena donde los Indestructibles se detienen en una farmacia para comprar condones talla extra grande antes de dirigirse a un tuburio donde las teiboleras les dan cachuchazo.
Los guionistas, Dave Callahan y el mismo Stallone, podrían haber integrado mejor la subtrama de Statham haciendo que los malosos secuestraran a su ex para obligarlo a rendirse o algo por el estilo, pero el único efecto que tienen estas escenas, además de la golpiza primorosamente filmada, es una conversación posterior entre Statham y Stallone, donde el director se preocupa por retratar algunos aspectos de la amistad entre hombres. Otra faceta que está muy presente en Los indestructibles es el sentido del humor, en especial ese humor ácido y competitivo que se considera típicamente masculino, manifestado en la película por los constantes insultos que intercambian los actores. La escena que reúne a Stallone, Bruce Willis y Schwarzenegger es una muestra de ello, y aunque los diálogos tienen cierta gracia la situación es tan forzada que no hace sino subrayar lo disparatado del guión.
Pareciera que Callahan y Stallone, más que desarrollar un tema o hacer un comentario sobre el cine de acción, escribieron el libreto con la intención de resolver preguntas cómo “¿quién ganaría entre Dolph Lundgren y Jet Li?” o “¿quién ganaría entre Randy Couture y Steve Austin?”. Con tal motivo reciclaron la trama de media docena de películas ochenteras y las combinaron en una sola, por lo que además de fantasías machistas y chistes agresivos, Los indestructibles contiene una serie casi ininterrumpida de escenas de acción. Algunas son memorables, como cuando Stallone y Statham aniquilan a decenas de soldados enemigos desde un avión, pero la mayoría son confusas. En cierto momento Stallone y Jet Li son perseguidos por varias camionetas, salvándose gracias a un camión de basura que aparece de la nada y arrolla a los malos que estaban a punto de alcanzarlos. Más adelante se suscita una pelea en unas catacumbas en la que es prácticamente imposible saber quién está golpeando a quién.
Como ya había hecho en Rambo, su anterior cinta como actor, guionista y director, Stallone recurre a la sangre para hacernos olvidar que no es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después. Los indestructibles es una película sumamente violenta, donde los malos son decapitados, apuñalados, baleados y despedazados con granadas por los buenos mientras el público aplaude. La tecnología ha avanzado lo suficiente para que algunos de estos asesinatos sean más chocantes que divertidos, aunque en su mayor parte las muertes son tan exageradas que califican como humor negro. ¿Recuerdan cómo en las antiguas películas de vaqueros a los personajes nunca se les terminaban las balas? En Los indestructibles lo que no se acaba nunca son los malos. Al principio se nos informa que el General Garza dispone de un ejército de 200 hombres y a media película Stallone ya mató al menos a cien él solito. En la última media hora la carnicería alcanza proporciones colosales, con una dotación infinita de soldados que caen como moscas ante las balas de los Indestructibles.
Entre tanto desorden, y con el director queriendo explotar todos los aspectos posibles de la historia al mismo tiempo, incluso cuando son contradictorios, es inevitable que no todos los actores tengan la misma oportunidad para lucirse. El que sale mejor librado es Statham, en parte porque es con mucho el más carismático pero también porque interpretar al amigo más fiel de Stallone le da más tiempo en pantalla. Jet Li sólo tiene una escena donde desplegar su habilidad para las artes marciales y a pesar de que la coreografía es de Cory Yuen el resultado es magro, muy por debajo de El beso del dragón. Randy Couture, Steve Austin y Terry Crews son meros comparsas. Por momentos Los indestructibles recrea el estilo descerebrado de Cobra y Commando con tanto desparpajo que se vuelve simpática, al menos hasta que a Stallone le gana el Alzheimer y empieza a meter escenas dramáticas que no vienen al caso.
Trailer de Los indestructibles (The Expendables):
LOS INDESTRUCTIBLES
(The Expendables)
Dirección: Sylvester Stallone; Guión: Dave Callahan, Sylvester Stallone; Producción: Kevin King, Avi Lerner, Kevin King Templeton, John Thompson; Fotografía: Jeffrey L. Kimball; Música: Brian Tyler; Edición: Ken Blackwell, Paul Harb; Elenco: Sylvester Stallone (Barney Ross), Jason Statham (Lee Christmas), Giselle Itié (Sandra), David Zayas (General Garza), Jet Li (Ying Yang), Dolph Lundgren (Gunnar Jensen), Eric Roberts (James Munroe), Mickey Rourke (Tool), Randy Couture (Toll Road), Steve Austin (Paine), Charisma Carpenter (Lacy), Gary Daniels (El Británico), Terry Crews (Hale Caesar), Amin Joseph (pirata somalí)
Estados Unidos, 2010 - 103 min.
9 Comments
Trackbacks
- ???? ??????? « ??? ??????????
- Tweets that mention Los indestructibles (The Expendables). Sylvester Stallone le da al público lo que quiere. | revistacinefagia.com -- Topsy.com

Cinefagia en Facebook
jajaja, eres la neta !!! es una critica excelente, no he parado de reir , jajajaja gracias !!!!
Ja, ja, ja sí, me sumo al comentario de Alfonso… cuesta creer que seas egresado en historia, qué diría el buen O’Gorman? ja, ja, ja
Ojala que en la secuela aparezcan los Hermanos Almada….
jajaja, es cierto, ¿quién saldrìa en la versión mexicana? valentín trujillo, hugo stiglitz, sergio goyri, deberìan hacerla
¡A huevo! Así es una pelicula de acción (de los ochentas o como quien dice hecha a la vieja escuela), ta chingona su crítica, no que en otras páginas chafas de cine (la butaca no se que..jajajaja) le buscan tres pies al gato sabiendo que tiene cuatro, que es inverosimil, que si no es realista…si quieren cine de acción de ese que anelhan que vean a Karasawa películas en blanco y negro casi culturales, pero si quieren ven el degenere cinematografico que llenaba las salas en los ochenta, cuando la época de oro de los hombres de acción, cuando los hombres eran hombres y las mujeres bien buenotas y con poca ropa…nada como esto, a mi me encantó….es como cuando me llevaba mi papá a ver a Stallone, Seagal, CHuachemeiger, van damm…y eran mi deleite…y nadie les cuestionaba si eran buenos actores o no…solo contabamos los muertos y los minutos que faltaban pa que le diera su arrimón a la buenota de la película….¡AAAAH que tiempos aquellos señor don Simón!
Sin duda alguna solo el elenco de esta pelicula rebasa a todas las peliculas juntas que estan en cartelera, eh dejado de ir al cine a disfrutar de buenas peliculas por que simplemente ya no las hay, preferimos ver rambo, duro de matar etc cada vez que se repiten por que sin duda son mejores, ahora con este filme me renuevan las ganas de ir al cine con la familia a disfrutar el talento de estos “dinosaurios” saludos.
Faltó Chuck Norris y Van Dame para convertirse en la película más ridículamente entretenida de la historia del cine de acción… después de Deadly Prey (1987), por supuesto.
A destacar el maquillaje de Stallone, que en algunos close ups, pareciera que tuviera los labios pintados y las mejillas ruborizadas.