Revista Cinefagia

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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

Depredadores (Predators). Robert Rodriguez le pide a los ochenta que vuelvan.

Por Marco González Ambriz

Tuvieron que pasar 23 años para que a Depredador le hicieran una secuela digna. La continuación directa, de 1990, tenía lo suyo, pero muchos sentimos que al trasladar las acciones a una zona urbana se perdía la esencia del original. Nada raro que al presentar su proyecto para retomar al personaje, Robert Rodriguez haya declarado que la de 1987 le mostró lo que debía hacer y las otras tres, sobre todo los bodrios infectos de Aliens vs. Depredador, lo que había que evitar a como diera lugar. Desde un principio Rodriguez aclaró que él no iba a dirigir la película y que participaría sólo como productor. Finalmente fue Nimród Antal el encargado de darle forma a la cinta.

Antal, quien se diera a conocer con la producción húngara Control, antes de regresar a Estados Unidos para filmar Hotel sin salida y Asalto al camión blindado, fue una elección afortunada para dirigir Depredadores porque el guión se aparta de las recientes películas de ciencia ficción de serie B en un aspecto importante. Para poner un ejemplo extremo de mala calidad, nada mejor que las ya citadas Aliens vs. Depredador. En esos churros la tendencia hollywoodense a privilegiar los efectos especiales sobre la presencia humana llegó a su conclusión lógica, con el diseño de producción pasándole por encima a un elenco inerme. La flojera de los guionistas se hacía patente en un grupo de personajes desdibujados a cargo de actores de quinta, reclutados de quién sabe qué telenovela.

Adrien Brody y Alice Braga en Depredadores

Depredadores es cine de serie B que se asume como tal, sin pretensiones de refundar al género ni guiños alusivos / abusivos. En muchos aspectos recuerda a las películas de terror y ciencia ficción ochenteras, cuando los expertos en efectos especiales ya podían ofrecer imágenes sorprendentes pero el peso de la película seguía recayendo en los actores y en los diálogos. Los cuarenta millones de dólares que costó Depredadores son en realidad un presupuesto modesto para los estándares modernos de Hollywood, un factor adicional para que la cinta recuerde a la versión de 1987. Tampoco se necesitan grandes recursos para retomar la idea básica de The Most Dangerous Game, la película de 1932 donde un maniático cazaba a un grupo de personas, reemplazando al villano por un extraterrestre y a sus víctimas por un grupo de soldados que le pueden dar pelea. No por nada The Most Dangerous Game es tal vez la cinta con más remakes no oficiales en la historia del cine.

Lo que apartaba a Depredador de todas esas variantes era la personalidad de sus actores. Además de Schwarzenegger salían Carl Weathers, Bill Duke, Jesse Ventura, Richard Chaves, tipos físicamente imponentes e incluso con experiencia militar (Ventura y Chaves pelearon en Vietnam). Depredadores repite la situación básica y a la vez se distingue de su antecesora con un grupo de personajes que incluye, entre otros, a un miembro de Spetsnaz (fuerzas especiales rusas), un yakuza, un sicario de los Zetas, un guerrillero de Sierra Leona, una francotiradora israelí y un asesino serial. La interacción de un grupo tan disímbolo de combatientes, así como su gradual descubrimiento de cómo llegaron a estar juntos en una jungla desconocida, son los elementos que le aportan algo de suspenso a Depredadores, aunque a fin de cuentas el espectador pueda adivinar fácilmente la verdad (y los cortos la revelen). En Control y en Asalto al camión blindado el director Nimród Antal ya había demostrado una gran aptitud para estudiar la dinámica de grupos, sobre todo cuando se trata de personal de seguridad.

Louis Ozawa Changchien en Depredadores

Las rivalidades, el surgimiento de liderazgos y los chistes privados que cimentan la relación entre compañeros están mejor retratados aquí que en Los indestructibles. Algo que también está mucho mejor logrado en Depredadores que en la película de Stallone son las secuencias de acción. Sin ser un virtuoso, Nimród Antal maneja las escenas de pelea con soltura. Cuando los soldados son perseguidos por una especie de perros de presa, por ejemplo, el público no tiene problemas para entender lo que está pasando. Al mismo tiempo, el director nos recuerda siempre que los protagonistas están en desventaja, con sus esperadas e icónicas excepciones. El momento en el que el japonés decide dejar de correr y le planta cara a su perseguidor probablemente pasará a la historia como uno de los puntos altos de la franquicia. Y me vale burger que sea el cliché del cliché.

Fue Nimród Antal quien le dio el protagónico a Adrien Brody, algo que parecía cuestionable tratándose de un actor más conocido por sus papeles dramáticos. Sí, Brody participó en el remake de King Kong, pero lo hizo interpretando a un dramaturgo. En Depredadores tenía que representar a un soldado de las fuerzas especiales gringas y la verdad es que lo hace sorprendentemente bien. Hasta en la presencia un tanto incongruente de Brody la película recuerda la tradición del cine de serie B, con un actor de renombre para darle al material una apariencia de seriedad que un fortachón como Van Damme o Lundgren no podría aportar. También recuerda a los clásicos en no pedir disculpas por meter en el elenco a Alice Braga: en el cine de Hollywood en general y en el de serie B en particular siempre tiene que salir una guapa, por más improbable que sea su personaje. Nada más no esperen que Depredadores desarrolle la mitología de los extraterrestres, la única información adicional que la película contiene al respecto es que se dividen en bandos.

Trailer de Depredadores (Predators)

DEPREDADORES
(Predators)
Dirección
: Nimród Antal; Guión: Alex Litvak, Michael Finch, basado en una idea de Robert Rodriguez; Producción: Robert Rodriguez, Elizabeth Avellan, John Davis; Fotografía: Gyula Pados; Música: John Debney; Edición: Dan Zimmerman; Elenco: Adrien Brody (Royce), Alice Braga (Isabelle), Topher Grace (Edwin), Walton Goggins (Stans), Oleg Taktarov (Nikolai), Laurence Fishburne (Noland), Danny Trejo (Cuchillo), Louis Ozawa Changchien (Hanzo), Mahershalalhashbaz Ali (Mombasa).
Estados Unidos, 2010  -  107 min.

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4 Comments

  1. Tu reseña invita a su visionado; de por sí llevo todo el año esperando ésta película y el remake de “Piranha”. Espero que no tarden mucho en llegar al interior de la república para no verla primero via internet y luego, quizá, en el cine…

  2. La verdad es que me encantó que me hiciera recordar a la original, además debo confesar que la presencia de A. Brody me intrigó, sobre todo por que no sabía que esperar, además que en mi mente sólo lo veía con un piano al lado y con ojos tristes. Me he llevado una grata sorpresa con este remake y agradezco que la película no hubiera querido descifrar el hilo negro de los depredadores y se centrará en el comportamiento de los combatientes…

    Al leer la reseña, me dieron ganas de volver a ver la película. Gracias.

  3. Lei en otro sitios reseñas no muy favorables, a diferencia de esta. La unica manera de descrifrarlo sera viendola. Saludos.

  4. Cuando hablamos de Depredador, estamos hablando de una de las mas grandes películas de acción y suspenso que marcó los 80s, y de manera personal una de mis favoritas de esa prodigiosa década, es por esto que se generó en mi mucha expectativa cuando escuche acerca de una secuela que según sus productores sería una digna continuación a semejante clásico de culto.

    Mas aún, mi expectativa creció cuando me entere que se encontraba Robert Rodrigues a cargo de la producción, a quien considero uno de los directores mas interesantes y creativos de la actualidad, y que el equipo de trabajo se encontraba conformado por un entusiasta grupo de fanáticos de la película original que se habían trazado el objetivo de hacer una película de fans para fans.

    Sin embargo, pese a todo ello, la cinta en líneas generales no colmo mis expectativas, es decir, definitivamente no la podemos comparar con los bodrios de “Alien vs Predator” destrozados por W. S. Anderson, pero en general la película no brilló como yo esperaba.

    Este es el resumen de mi punto de vista al respecto:

    - ¿Quienes son los verdaderos depredadores?, ¿los mercenarios, los guerilleros, la criatura alienígena?, ¿puede un depredador convertirse en presa?, fueron algunas de las interesantes premisas de la primera cinta; ¿podrá alguien hacer frente a estas sanguinarias bestias?, me preguntaba en el cine al observar al escuadrón de recios mercenarios liderados por Dutch masacrar al campamento de guerrilleros, al ver a Jesse Ventura aniquilar sin compasión a sus oponentes con su “paralizadora” sin tener “tiempo para sangrar”, en una orgía de sangre, plomo, humo y vísceras, con cuerpos despedazados, mutilados o quemados sin compasión alguna, teniendo como corolario el inmisericorde ajusticiamiento del líder del campamento en aquella brutal escena del helicóptero, Hey Robert!, el grupo de mercenarios de Brody parece un grupo de Boy Scouts!, y eso me lleva a lo siguiente:

    - En algún lugar leí que Rodrigues declaró que la elección de Brody se debía a que la producción concluyó que era imposible competir con el Action Hero por antonomasia, Arnold, por lo que decidieron ir en otro sentido, buscando como nuevo gancho el hecho de transformar a un actor dramático en un Action Hero, Wrong way!, de hecho me parece que el larguirucho Brody dio lo mejor que pudo de sí, pero en general en el grupo de actores se hecho mucho de falta la testosterona y músculo con actitud que destilaban los imponentes Arnold, Jesse Ventura, Sonny Landhan y Carl Weathers, verdaderos mastodontes y “Hard Asses” con actitud, una buena alternativa hubiera sido quizá colocar en el rol principal a Scott Atkins (el letal Boyka de Undisputed II y III) y/o Michael Jai White (The dark Night, Blood and Bone y Black Dinamyte), estoy convencido que hubieran dado la talla.

    - Los actores no lograron establecer ningún vínculo emocional con el espectador, sus muertes me parecieron sosas, a diferencia de la original en la que cada baja en el equipo significaba un doloroso hincón para el espectador, teniendo como clímax el valiente final del indio Billy.

    - Sencillamente no puedes liquidar a Danny “Machete” Trejo en la primera media hora de Película.

    - Casting erróneo en muchos sentidos: El papel de la Braga era para Michelle Rodrigues indiscutiblemente (a quien se le ocurrió meter a la Braga allí?), el papel de Hanzo era definitivamente para Mark Dacascos y el papel del psicópata Stans era indudablemente para Steve “Garland Greene” Buscemi.

    - La parte y el personaje de “Morfeo” Fishburne me aburrió sobremanera y me pareció que ralentizó una película que trataba de lograr un ritmo bastante ágil.

    - ¡Que desperdicio el duelo entre el samurai y el depredador!, una escena con mucho potencial fue coreografiada sin nervio, de manera muy apresurada, se perdió una gran oportunidad de ver un duelo estilo “Samurai Fugitivo” (Lone Wolf) Vs Depredador.

    - Asimismo se desperdició la interacción o “Teaming Up” que pudo haber con las otras especies llevadas al coto de caza, en lugar de la lucha de castas entre depredadores, de hecho la otra raza alienígena que aparece brevemente es mostrada como una raza torpe, desarmada y estúpidamente Berzerker.

    - Rodrigues informó que iba a presentar 3 clases distintas de depredadores, sin embargo se diluyeron al mostrarlos sin personalidad, de hecho el abuso de tomas demasiado oscuras no ayudaba a percibir los detalles y diferencias, lo cual normalmente yo interpreto como una manera de solapar errores o carencias en el diseño.

    - Creo que ya era tiempo de ensayar una pelea cuerpo a cuerpo con el depredador, vamos Oleg Taktarov!, tu tenías suficiente escuela para ello, recuerda si no aquella estupenda escena de “Dog Soldiers” en la que “Spoon” ensaya un desesperado boxeo contra un enorme licántropo, por lo menos antes de copiar la ya trillada inmolación estilo la sargento “Vasquez” de Aliens.

    - Etc, etc.

    Finalmente, hubo algunas cosas que si me gustaron:

    - Las mascotas de los depredadores (halcón y perro de caza).
    - El campamento depredador.
    - El cañón láser repotenciado del depredador jefe.

    Ojalá el siguiente intento sea mucho mejor, creo que somos varios los que esperamos una mas que digna secuela del clásico original, por lo pronto me guardo esperando el estreno de “Machete”.