Encuentro explosivo (Knight and Day). Tom Cruise, con licencia para sobreactuar.
Por Marco González Ambriz
El que debería ser el regreso triunfal de Tom Cruise al cine de acción tuvo un proceso de filmación muy accidentado, con un total de ocho guionistas reescribiendo el libreto original, cambios en el equipo creativo incluyendo parte del elenco y al director, escenas que debieron ser grabadas de nuevo y dudas sobre cuál debería ser el título. Antes de llegar al insípido Knight and Day (éste es uno de esos raros casos donde el título suena mejor en español que en inglés) los productores llegaron a pensar en Wichita y Trouble Man como opciones. El hecho de que ninguna de esas tres alternativas sea atrayente o memorable es un indicio de la falta de personalidad que aqueja a la cinta.
Encuentro explosivo es una película tan genérica que sin duda el mejor título habría sido Kiss Kiss Bang Bang… de no ser porque el guionista Shane Black lo usó en 2005 para su excelente debut como realizador. En Hollywood, donde se tiene la costumbre de hacer remakes de películas que salieron hace apenas dos o tres años, esto no debería ser un obstáculo, sobre todo si la misión era reanimar la decaída carrera de Tom Cruise. No obstante, sospecho que hasta para unos tipos tan descarados como los ejecutivos de Hollywood sería una vergüenza invitar comparaciones entre dos películas tan desiguales. La de Shane Black es el modelo de lo que puede ser una cinta cuando el escritor tiene el control absoluto: con personajes bien definidos, diálogos inteligentes, giros de tuerca perfectamente justificados y referencias a un género (en ese caso, el film noir) que le dan una dimensión adicional a la historia sin caer en el pastiche.
Las anteriores son cualidades que no aparecen por ningún lado en Encuentro explosivo. Es de esperarse que cuando se recurre a un regimiento de guionistas para enderezar un proyecto el resultado final difícilmente será un ejemplo de coherencia. En este caso los problemas empiezan con un par de protagonistas que parecen salidos de alguna serie de televisión de los años ochenta. El héroe nominal es Roy Miller (Tom Cruise), un superagente secreto que se las sabe de todas todas, que siempre aparece en el momento justo para rescatar a quien haga falta y que es capaz de matar a decenas de malvados sin despeinarse. La verdad es que este tipo de héroes infalibles son con frecuencia antipáticos, son tan superiores a los villanos que caen mal y como nunca les pasa nada las escenas de peligro no tienen ningún chiste. Con Roy Miller la cosa empeora porque Encuentro explosivo es uno de esos híbridos de comedia y acción donde los actores se sienten autorizados para exagerar, algo que para un ególatra como Tom Cruise es irresistible.
Encuentro explosivo confía en el encanto juvenil de un actor de casi cincuenta años haciendo básicamente el mismo papel de sus éxitos de los 80. Es tan penoso como ver a tu tío locochón bailando borracho en el cumple de tu prima. El ídolo de matineé en decadencia que es Tom Cruise encuentra a la acompañante ideal en una Cameron Diaz que tiene 38 años pero representa al menos diez más y que aquí interpreta a la chica ingenua envuelta en una conspiración internacional, aunque su labor sea más bien auxiliar al actor principal. Si a Cruise la cinta le exige una escena en la playa donde tiene que salir con el torso desnudo, exhibiendo una barriga formidable, ahí está Cameron Diaz para entrar al quite, poniéndose un bikini rojo que deja al descubierto su cuerpo de perro hambreado. Si la película nos recuerda que Tom Cruise es un actor limitadísimo, que ante la duda siempre opta por su eterna sonrisa de vendedor de seguros, Cameron Diaz no se queda atrás y demuestra que ni siquiera le sale el papel de rubia atolondrada, que supuestamente es su especialidad.
Le estoy cargando la mano a los estelares porque es evidente que Encuentro explosivo es una película hecha a su medida. De ahí que en los papeles secundarios sea posible encontrar a gente tan talentosa como Viola Davis o Peter Sarsgaard, absolutamente desperdiciados con personajes que son más aburridos que chupar un clavo. Me imagino que los escritores tenían órdenes estrictas de no darle al resto del elenco nada que pudiera hacerle sombra a los protagónicos, aunque con “estrellas” tan insulsas como Cruise o Diaz esto era casi imposible. Por ejemplo, hay una escena donde la israelí Gal Gadot hace un papel pequeñito, de apenas un par de minutos en pantalla, y eso le basta para proyectar una imagen de sensualidad y misterio que Cameron Diaz no puede construir en dos horas. Pero donde el desgano de los guionistas se vuelve indiscutible es cuando deciden que la heroína se desmaye cada vez que ella y el superespía están en aprietos: al recobrar el conocimiento ambos se encuentran en alguna locación exótica -una isla tropical, Salzburgo, Sevilla- sin rastro de los villanos, al menos durante los minutos necesarios para concebir la siguiente secuencia de acción.
Esto le da a la película un ritmo endiablado pero también la sensación de que nada está en juego. A fin de cuentas, cada vez que los malos tengan la ventaja los soponcios de Cameron Diaz funcionarán como un botón de reinicio para que los protagonistas se salgan con la suya, hasta que llegue el momento de subirse a una motocicleta y perseguir a los villanos en medio de una pamplonada, con unos toros computarizados tan irreales que uno se pregunta en qué estaban pensando los realizadores. Probablemente en el daño que una película tan mediocre les haría a sus carreras, sobre todo al director, un James Mangold que con 3:10 misión peligrosa había demostrado que estaba para mejores cosas. Para él no hay duda que Encuentro explosivo es un paso en falso. Tampoco podía esperarse mucho de una película creada sólo para que Tom Cruise reviva viejas glorias.
Trailer de Encuentro explosivo (Knight and Day):
ENCUENTRO EXPLOSIVO
(Knight and Day)
Dirección: James Mangold; Guión: Patrick O’Neill, entre otros; Producción: Todd Garner, Cathy Konrad, Steve Pink, Joe Roth; Fotografía: Phedon Papamichael; Música: John Powell; Edición: Quincy Z. Gunderson, Michael McCusker; Elenco: Tom Cruise (Roy Miller), Cameron Diaz (June Havens), Peter Sarsgaard (Fitzgerald), Jordi Mollá (Antonio), Viola Davis (Director George), Paul Dano (Simon Feck), Marc Blucas (Rodney), Maggie Grace (April Heavens), Gal Gadot (Naomi)
EE.UU., 2010, 110 min.
Cinefagia en Facebook
“(…) Cameron Diaz para entrar al quite, poniéndose un bikini rojo que deja al descubierto su cuerpo de perro hambreado.”
Jajá, eres maaalo, Pobre, ella que se siente la más sexy de la comarca. Pero te admiro, mira que soplarte esta cosa y todavía tener ánimo para hacer una reseña que no vale (la película no vale ni una reseña donde se le haga trizas).
Saludos
Marichuy:
Yo sé que es de mal gusto hablar de esa forma de las actrices (aún cuando las mujeres no se tientan el corazón para criticarse mutuamente y lo más lindo que se llegan a decir es “gorda” o “vieja”) pero es que una de las razones que hay para pagar un boleto de cine es ver guapos, o guapas, según los gustos del espectador, y que le salgan a uno con Cameron Diaz en bikini sí es como para exigir que le devuelvan la entrada. Yo estuve a punto pero luego me di cuenta que difícilmente me iban a hacer caso y preferí desquitarme con esta reseña.
Oscar para Cameron Díaz como Mejor Bulto en Comedia -es un decir- de Acción -es otro decir.
Diezmartinez:
Se lo llevaría de calle, aunque Jennifer Aniston sigue haciendo méritos para ser nominada y parece que Katherine Heigl quiere que la tomen en cuenta por su trabajo en Killers, aunque para afirmar esto último me estoy basando sólo en el trailer, no he tenido el valor de chutarme lo más reciente de Ashton Kutcher.
Ja, ja, ja… Al menos no soy el único que encuentra nada atractiva a Cameron Díaz, con mis amigos de gustos genéricos hasta pensé que algo andaba mal conmigo. Tu comentario es impagable, ja, ja.
Majadero:
Pues no te creas, aquí en los comentarios ya salieron varios que están de acuerdo en que Cameron Diaz mejor debería dedicarse a espantar a los niños que no quieren hacer la tarea, porque como beldad de Hollywood nomás no la arma. En serio, habiendo en Hollywood tantas actrices jóvenes y guapas (por ejemplo, Alona Tal o Lauren Cohan, que salían en Supernatural) cuyas carreras se beneficiarían de una aparición al lado de Tom Cruise, ¿por qué darle el papel a Diaz?
Cameron Diaz mas bien parece la mama de Tom cruise, ya dio bien el viejazo…. y que no esta pelicula ya la habian hecho Gerald butler y Jennifer aniston? ¿Julia roberts y Brad pitt? ¿William baldwin y Cindy crawford? ahh pero como les gustan los remakes….
Zombie:
Sí, Cameron Diaz está más acabada que su estelar, a pesar de que es diez años más joven en la vida real. Lo peor del caso es que para que su personaje funcionara se necesitaría a fuerza una actriz que aparente máximo 25 añitos, para que su ingenuidad fuera más creíble. También haría falta cambiarle los diálogos y encontrar una razón para que esté en la película, porque la verdad es que el personaje podría desaparecer de la trama a partir de la segunda escena y no cambiaría nada.
Saludos a todos!
Nomás para seguir despotricando: este filme estaba condenado al fracaso desde su génesis misma, cuando se pensó que originalmente sería filmada por Tom Dey (en estos días en cartelera con otra “obra de arte”, Marmaduke…) y que estaría protagonizada por Chris Tucker (la contraparte afroamericana de Jackie Chan en la trilogía Rush Hour) y Eva Mendes; pero que finalmente declinaron.
Tan mal quedó el resultado final que en enero y mayo de este año Tom Cruise y Cameron Diaz tuvieron que filmar escenas adicionales para intentar darle algo más de coherencia al mamotreto. Todo eso se refleja en su espectacular fracaso: de un presupuesto estimado de 117 millones de USD; al 18 de julio apenas llevaba recaudados menos de 69 y medio millones de USD.
Marco: Y haces bien. Killers es peor que este bodrio, si es que esto es posible. Y si lo dudas, vélo. Aunque creo que Heigls es más pasable como bulto que Miss Díaz. Por lo menos en este filme.