Revista Cinefagia

revistacinefagia.com

En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

Iron Man 2

Por Marco González Ambriz

iron-man-2-posterTras la salida en falso que fue Furia de titanes, la temporada de blockbusters veraniegos arranca con esta entretenida cinta de superhéroes. Como ya va siendo costumbre en el género, la segunda entrega tiene una importante ventaja sobre el primer episodio: ya no es necesario contarnos el origen del protagonista, que en la mayoría de los casos es la parte más inverosímil de la historieta, y por lo tanto los realizadores pueden enfocarse en las aventuras, los villanos, los efectos especiales…, en resumen, los elementos que hacen que los superhéroes se adapten tan bien a este tipo de espectáculos.

Esto no significa que hacer una buena película de superhéroes sea algo fácil, en los últimos años hemos visto varias que desperdiciaron personajes sugestivos (Elektra, Ghost Rider) o que al menos se quedaron en una rutinaria historia de enmascarados (Daredevil). Los responsables de la franquicia Iron Man, por el contrario, tomaron varias decisiones que les ayudaron a mantener el mismo nivel de calidad de la primera película, uno de los mayores éxitos de 2008. Tal vez la más importante haya sido reunir al equipo original (con un par de excepciones). El director Jon Favreau, el productor Kevin Feige, el fotógrafo Matthew Libatique y casi todo el elenco, desde Robert Downey Jr. en el protagónico hasta Leslie Bibb y Clark Gregg en los papeles secundarios, regresan para darle a la cinta ese sentido de continuidad que es tan importante en las narraciones de superhéroes.

Scarlett Johansson en Iron Man 2
Scarlett Johansson en Iron Man 2

Los recién llegados son el guionista Justin Theroux, quien antes trabajara en Tropic Thunder, y Don Cheadle en el papel de James Rhodes, interpretado en la cinta original por Terrence Howard. Debo ser una de las pocas personas que no pensó que el libreto de Iron Man 2008 fue algo insuperable. La verdad es que la historia me pareció algo lenta, sobre todo cuando el héroe estaba atrapado en una cueva en Afganistán. Por eso me pareció correcta la manera en que Theroux nos presenta los problemas que representa para Tony Stark haber aceptado la verdadera identidad de Iron Man al final de la primera película. En pocos minutos nos enteramos que el gobierno de Estados Unidos lo presiona para que le entregue la tecnología al Pentágono, sus competidores en el diseño y venta de armas están decididos a crear una armadura que supere a la de Stark, su fama como superhéroe despierta viejas rivalidades. Por otra parte, Stark mantiene en secreto que el corazón artificial que lo mantiene con vida y que es al mismo tiempo la fuente de poder de su armadura también lo está envenenando lentamente.

Este cúmulo de subtramas requiere un grupo adicional de actores para darle vida a los nuevos personajes, entre los que destacan Mickey Rourke y Sam Rockwell como los antagonistas. Cabe mencionar que ambos actores son primerizos en esto de los blockbusters y los dos lo hacen bastante bien, dentro de las limitaciones del guión y en particular del género. Rourke se basa más en su presencia física que en los escasos diálogos para interpretar al físico ruso Ivan Danko, mejor conocido como Whiplash, mientras que Rockwell le da una lectura paródica al magnate Justin Hammer. En las reseñas que comienzan a circular en internet he leído algunos quejas sobre lo poco desarrollados que están estos dos personajes, opinión que no comparto tal vez porque yo estoy comparando su versión cinematográfica con la de las historietas de la Marvel. En los comics originales Whiplash no pasaba de ser un malo del montón, uno de esos mamarrachos que parecían escapados de un desfile de orgullo gay o de un club de sadomasoquismo. Justin Hammer, por su parte, era tan sólo un anciano ricachón que no hacía nada más impresionante que firmar cheques.

Mickey Rourke en Iron Man 2
Mickey Rourke en Iron Man 2

El resentimiento de Danko y la inmadurez de Hammer tal vez sean una aportación de los actores más que del guionista, pero de todos modos hay que reconocer que Justin Theroux supo darle a la historia un tono ligero sin caer en la tentación de sentirse superior al material. A veces los chistes son un tanto forzados (¿”Hammerroides”?), aunque gracias al trabajo de Robert Downey Jr. la mayoría son efectivos, lo cual es preferible a una película de superhéroes donde el director está convencido que está perdiendo su tiempo y que la única salida que le queda es la autoparodia, que es lo que hizo Joel Schumacher cuando reemplazó a Tim Burton en la franquicia de Batman. No tomarse la historia de un héroe enmascarado demasiado en serio tampoco debe entenderse como una justificación para burlarse del personaje, algo que entienden el guionista, el director y (casi todos) los actores de Iron Man 2.

Jon Favreau, además de dirigir, ahora tiene más tiempo en pantalla como “Happy” Hogan, el chofer y amigo de Tony Stark. En la primera película pasaba casi inadvertido, ahora tiene varias escenas para recordarle a los fans del comic sesentero que Hogan era un personaje mucho más importante en ese medio, alguien que incluso llegó a usar la armadura de Iron Man (aunque a decir verdad en la historieta lo raro era que alguien no se la pusiera, una de las pocas excepciones fue Pepper Potts, porque ya parece que una mujer va a poder manejar un equipo tan sofisticado). Sospecho que fue el mismo Favreau el que ideó la escena donde Hogan termina sofocado por los muslos de Scarlett Johansson. A propósito, Johansson, junto con Don Cheadle, es de los que me parecen un tanto tiesos, como que al director les faltó explicarles que podían divertirse con sus personajes y que no estaban obligados a salir toda la película con cara de velorio.

Robert Downey Jr. en Iron Man 2
Robert Downey Jr. en Iron Man 2

Otro detalle desafortunado de la película es lo poco creíbles que son algunos elementos de la trama, algo que es culpa del género más que del guionista. Me refiero en particular a esa costumbre que tienen los científicos de Iron Man 2 de inventar tecnologías revolucionarias -fuentes alternativas de energía, nuevas aleaciones- en una sola tarde, con el material que les sobró de sus experimentos anteriores. Lo que en la vida real requiere la presencia de cientos de científicos, millones de dólares y años de trabajo, los protagonistas de los comics y películas de superhéroes lo hacen en sus ratos libres, con una mano en la cintura. Esto no sería tan molesto si no fuera porque es una fuente constante de deus ex machina (remedios milagrosos para problemas irresolubles), el mejor amigo de los escritores holgazanes. En fin, esto es una tradición en las historias de superhéroes desde los comics de los Cuatro Fantásticos, donde Reed Richards se metía a su laboratorio y salía veinte minutos después con un aparato -una máquina del tiempo, un rayo antigravedad- que era justo lo que se necesitaba para derrotar al supervillano en turno.

Algo que también es un poco fastidioso es la insistencia en establecer paralelos entre Tony Stark e Ivan Danko, en particular en lo relativo al linaje. Todo para que el protagonista tenga la oportunidad de redimirse, lo que según los manuales de guionismo es indispensable para que el espectador pueda identificarse con el personaje principal pero que aquí, dada la presencia de Robert Downey Jr., francamente es innecesario. Los aficionados a los efectos especiales que tengan un poco de paciencia y sobrelleven los elementos menos inspirados del guión, serán recompensados con secuencias de acción tan admirables como el ataque inicial de Whiplash a Tony Stark (aunque uno se pregunte cómo es que Danko adivinó lo que su archienemigo pensaba hacer) y sobre todo el combate final entre Iron Man, War Machine y los artilugios de Hammer. Por cierto, en estas escenas Jon Favreau, a pesar de no ser especialista en acción como Louis Leterrier, supera en todos los aspectos lo que este último hizo en Furia de titanes.

Notarán que casi no hablé de Robert Downey Jr. pero la verdad es que si vieron la primera parte está por demás que repita lo bien que el actor entiende el personaje de Tony Stark. A partir del playboy medio sangrón de la historieta original Downey ha creado a un tipo que tiene buenos motivos para ser engreído pero que nunca cae mal, que a pesar de que ya tiene sus años todavía está en edad de hacer escenas de acción (a diferencia de Harrison Ford y Sylvester Stallone) y que con todo y su ironía parece sincero cuando le hace confidencias a su secretaria. Entre Iron Man 2 y la reciente Sherlock Holmes Robert Downey Jr. se ha convertido en uno de los actores más importantes del cine de acción, algo que él probablemente nunca se imaginó hace un par de años.

Trailer de Iron Man 2:

IRON MAN 2
Dirección
: Jon Favreau; Guión: Justin Theroux, basado en la historieta de Stan Lee, Don Heck, Larry Lieber y Jack Kirby; Producción: Kevin Feige; Fotografía: Matthew Libatique; Música: John Debney; Edición: Dan Lebental, Richard Pearson; Elenco: Robert Downey Jr. (Tony Stark), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Sam Rockwell (Justin Hammer), Mickey Rourke (Ivan Danko), Don Cheadle (Teniente Coronel James Rhodes), Scarlett Johansson (Natalie Rushman), Samuel L. Jackson (Nick Fury), Jon Favreau (Happy Hogan), Garry Shandling (Senador Stern), Paul Bettany (Jarvis)
EE.UU., 2010, 126 min.

Tagged as: , , , , , ,

5 Comments

  1. Muy buena crítica, como las que acostumbras.
    En especial, me gusta la mención que haces acerca del cómo algunos géneros, tales como el comic y el cine de acción (y su vertiente televisiva), retratan el hacer de la ciencia. Además del vicio del deux ex machina que tu bien señalas, existe otro, que consiste en retratar a los científicos como todologos. Es decir, que un personaje puede ser, al mismo tiempo, experto en electrónica, informática -no hay ninguno que no sea hacker experto, but of course-, genética, neurología, física cuántica, quimica orgánica, mecánica de fluidos, vulcanología, biología, zoología, psiquiatría, medicina, electromagnetísmo, paleontología… etcétera, etcétera.

    Cualquiera que haya tenido una formación técnica- científica -como es mi caso-, entenderá que un dominio apenas regular sobre cualquiera de estas disciplinas lleva años de estudio, y que es totalmente deschavetado que un sólo personaje se las sepa de todas todas y sea capaz de desarrollar una supertecnología innovadora en el ratito que camina rumboal OXXO por cigarros o mientras se prepara un sandwich en la cocina.

    Seguimos en contacto.
    saludos.
    ODV

    • Creo que esto que dices pasa siempre que Hollywood (y el mundo del cine en general) se pone a especular sobre profesiones “esotéricas”, es decir, cualquiera que ellos no conocen directamente. Por eso los doctores siempre se están quejando porque House no tiene nada que ver con la realidad y los policías se enojan cada vez que alguien les menciona CSI. Yo desde hace años me resigné a que en las películas los historiadores siempre van a ser viejitos distraídos que responden en latín cuando alguien les pregunta la hora, aunque yo no vi nada semejante cuando estaba haciendo la carrera y me movía en ese ambiente.

      Otra cosa que antes me molestaba y ahora me divierte es cómo en el cine los pianistas siempre están esperando a que les llegue la inspiración para tocar o componer una pieza. La verdad es que un pianista que haga eso nunca va a pasar de “los changuitos”. Sí, sería muy aburrido que el personaje se pasara toda la película haciendo escalas, arpegios, octavas y repitiendo cien veces los dos compases que no le salen de un sonata de Beethoven, que es más o menos la rutina normal de un pianista, pero de todos modos me sorprende que los guionistas, que saben perfectamente que la inspiración es producto de muchas horas de trabajo, puedan repetir el mito del músico que crea una obra maestra de un jalón.

  2. No son fanática de Iron Man, de hecho me resulta bastante aburrido en cómic. Pero debo admitir que la película es divertida, sobre todo por Robert Downey Jr. que hace maravillas con el personaje (pese a que presenten a Tony Stark como playboy, amo de la diversión llego a creer que le puede faltar carisma).

    La pelea con Robot Rock de fondo también me pareció bastante buena. Escuché muchos ohhhhhhh por los gráficos que según presentaba su ordenador, pero temo eso llegue a parecer ridículo en algún tiempo.

    Pero lo que más me hizo reir fue en efecto su “síntesis de un nuevo elemento”, como bien dices con sobras y en un ratito sintetiza no una molécula sino todo un bloque jajajaj . Y yo que me quejaba de Iron Man I cuando hace su armadura en una cueva (aunque sí he visto ingenieros hacer maravillas de la basura, así que se le perdona).

    Saludos

  3. Hola, reeellaaaxxx chiccooossss, yo no se mucho de cine, no se nombre de directores, no se corrientes, no se nada de eso y creo que algunas veces ayuda para disfrutar una pelicula sin predisposicion. Fui a ver iron man el mero dia del niño y la sala estaba repleta de ellos que festejaban ,reian y se asombraban durante toda la pelicula. Al final, los comics empezaron siendo para niños y por mucha adaptacion que haya ahi se deberian quedar ya que como adultos jamas creeriamos que un hombre picado por una araña pueda escalar edificios o que alguien del planeta kripton llegó vivo recien nacido hasta aqui. Iron Man es una pelicula palomera, hecha para pasar el rato y ya, no se cleven, cine de arte en la cineteca.

    • Antes de suponer que somos un grupo de amargados que sólo disfrutan el cine dizque “de arte” te invito a que leas algunas de las muchas reseñas que hemos publicado sobre películas de terror, ciencia ficción, porno, etc. Tienes razón, Iron Man 2 es “una película palomera, para pasar el rato”, pero si el cine se agotara con un par de frases no valdría la pena comentarlo. Por suerte el cine, tanto de arte como de entretenimiento, tiene muchos ángulos que pueden ser muy interesantes para cualquiera que se ponga a pensar un poco sobre el tema: cómo van evolucionando los géneros, la trayectoria de los actores y técnicos que participan en esta industria, cómo los métodos de trabajo de Hollywood influyen en las cinematografías de otros países. Hay muchas revistas y sitios web sobre cine donde sólo te dan un resumen muy básico de la película y hasta le ponen estrellitas para que no tengas que leer mucho. Aquí tratamos de hacer las cosas de otra forma. Creemos que sí es válido clavarse en el tema, cuidando siempre de no caer en la pedantería.

Leave a Response