Un sueño posible (The Blind Side). Sandra Bullock adopta a un negro mágico.

the_blind_side_posterPor Marco González Ambriz

Los géneros cinematográficos nunca han sido algo estático, con límites bien definidos. Los híbridos no son algo reciente. La mezcla de humor y terror no la inauguró Sam Raimi con El despertar del diablo, Abbott y Costello ya se habían enfrentado a los monstruos de la Universal desde los años cincuenta. Adelantándose sesenta años a Eddie Murphy, Buster Keaton le hizo de detective cómico en Sherlock Jr. Dentro de ese augusto género hollywoodense que es el Oscar bait (“carnada para premios inútiles”, en buen cristiano) destacan dos subgéneros que les han reportado pingües reconocimientos a sus creadores, siendo el más reciente el caso de Sandra Bullock.

Por una parte tenemos ese edificante subgénero, de sana y positiva moraleja, que es conocido en la industria como el Mongol Mágico. Me refiero a cintas como Rain Man o Forrest Gump, que nos enseñan que el babeo es síntoma inconfundible de sabiduría y pureza espiritual. Por otro lado, tenemos a su primo hermano, el subgénero del Negro Mágico, que a través de películas como Driving Miss Daisy o The Legend of Bagger Vance nos ha demostrado que la piel oscura es otro síntoma inconfundible de sabiduría y pureza espiritual. La lista de actores que, llevados por sus buenos deseos, se han atrevido a darle vida a tan complejos personajes comprende varios de los nombres más respetados de Hollywood: Jodie Foster (Nell), Sean Penn (I Am Sam), Rosie O’Donnell (Riding the Bus with my Sister), Jamie Foxx (The Soloist), Johnny Depp (Benny and Joon), Sylvester Stallone (Rocky), Morgan Freeman (toda su filmografía), etc.

Ahora bien, como lo explica el renombrado actor Kirk Lazarus en el documental Tropic Thunder, los histriones deben ser muy cuidadosos para no llegar a excesos que puedan confundir a la audiencia (“you never go full retard”). Cuba Gooding Jr. trató de fusionar ambos personajes en Radio con poca fortuna. Los arquetipos del Mongol Mágico y el Negro Mágico son tan poderosos que al combinarse pueden fácilmente rebasar al resto de la película. En el caso de The Green Mile, por ejemplo, esto se resolvió dándole el papel principal a Tom Hanks, actual representante de la Norteamérica caucásica (“white America”). Tomemos en cuenta además que a los ejecutivos hollywoodenses les encanta tomar historias reales y modificarlas para que encajen lo más posible dentro de las fórmulas comprobadas (ver En busca de la felicidad) y comprenderemos que la adaptación cinematográfica de The Blind Side: Evolution of a Game, el libro de Michael Lewis, representaba una oportunidad única a la vez que un gran riesgo.

Jae Head, Quinton Aaron y Sandra Bullock en Un sueño posible
Jae Head, Quinton Aaron y Sandra Bullock en Un sueño posible

Uno de los casos que trataba el libro era el de Michael Oher. Para los guionistas de Hollywood Oher venía siendo el hat trick de la melcocha aspiracional: se trata de un muchacho negro que a pesar de ser indigente y tener serios problemas de aprendizaje (repitió primero y segundo de primaria) llegó a ser jugador de la NFL. Existía el peligro de convertir la triste vida de Oher en una caricatura, pero quiso el destino que el muchacho fuera adoptado por una familia blanca y millonaria, los Tuohy, con lo que la versión fílmica podía fácilmente ser complementada con Sandra Bullock en el papel de benevolente dama cristiana. No obstante, la actriz debía encontrar el justo medio entre las necesidades del Oscar bait, género que normalmente recompensa la voz impostada y la gesticulación teatral (ver Pacino, Al), y la presencia de un Negro (casi) Mongol Mágico, personaje que para ser efectivo debía ser prácticamente autista.

En la película Oher es un personaje tan enigmático como lo es Terence Stamp en Teorema o Kazushi Watanabe en Visitor Q. El mérito del director y guionista John Lee Hancock consiste en despojarlo de toda ambigüedad y reducirlo a un símbolo de indefensión. Bajo la dirección de Hancock el joven actor Quinton Aaron baja la vista, murmura palabras inaudibles y se desplaza con movimientos delicados que nulifican su gran tamaño. Cuando las amigas de Leigh Anne le preguntan si le parece prudente llevar a un negro a su hogar teniendo una hija adolescente el público se indigna tanto como la protagonista: ¡por supuesto que Collins -la adolescente en cuestión- no corre peligro alguno! ¡Michael es incapaz de hacer algo indebido! El director sabe que al público le encanta que le digan lo que debe pensar y sentir en cada momento (ver Spielberg, Steven), de ahí los frecuentes close-ups a los actores mientras la música de Carter Burwell deletrea sus pensamientos nobles y puros.

El Negro Mágico en su ambiente natural
El Negro Mágico en su ambiente natural

Dado que a estas alturas ya sabemos que Michael Oher pudo sobreponerse a la adversidad de su raza y su entorno el director no le dedica demasiado tiempo a la parte deportiva de la película. Después de todo, las habilidades atléticas de Oher nunca estuvieron en duda, por lo que su éxito en el emparrillado es menos sorprendente que la homosexualidad de Ricky Martin. John Lee Hancock adereza la apacible monotonía del relato con escenas que probablemente nunca sucedieron en la vida real (un accidente de tránsito, la noche en que Oher se convirtió en Steven Seagal) pero que sirven para llevar al espectador de la mano a través de la narración, evitándole preguntas incómodas sobre los motivos de los Tuohy incluso cuando esto significa distorsionar los hechos (en realidad Oher sí había jugado futbol americano antes de ser admitido en la escuela cristiana).

Poco importa que la película sea banal y un tanto aburrida, o que su reparto incluya a un niño horrendo (el herodizable Jae Head), The Blind Side es una película importantísima porque nos demuestra que todavía es posible rescatar los valores humanos, hasta en una sociedad tan decadente como la norteamericana. La historia de Michael Oher es una lección de vida para todos los negros iletrados que duermen en la calle y que sueñan con ser atletas profesionales. Es tan bonita y positiva como Escucha tu destino.

Trailer de Un sueño posible (The Blind Side):

UN SUEÑO POSIBLE
(The Blind Side)
Dirección
: John Lee Hancock; Guión: John Lee Hancock, basado en el libro The Blind Side: Evolution of a Game de Michael Lewis; Producción: Broderick Johnson, Andrew A. Kosove, Gil Netter; Fotografía: Alar Kivilo; Música: Carter Burwell; Edición: Mark Livolsi; Elenco: Sandra Bullock (Leigh Anne Tuohy), Tim McGraw (Sean Tuohy), Quinton Aaron (Michael Oher), Jae Head (S.J. Tuohy), Lily Collins (Collins Tuohy), Ray McKinnon (Coach Burt Cotton), Adriane Lenox (Denise Oher)
EE.UU., 2009, 129 min.

Marco González Ambriz

Nace en 1975. Egresado de la carrera de Historia por parte de la UNAM, y no de la peni como afirman sus detractores, su formación académica le permite abordar el cine desde una óptica postmoderna, foucaultiana y estructuralista, pero no le da la gana. Mientras que otros se precian de su capacidad para memorizar los textos completos de Film Comment y Cahiers du Cinema, el susodicho reconoce abiertamente que sus principales influencias son El Cinito del Tío Gamboín y las revistas Fangoria y Psychotronic. Inició su trayectoria como yonki del séptimo arte en su vertiente más fétida y cochambrosa a la tierna edad de 5 años y su gusto por el mal gusto no ha disminuido con el paso del tiempo, sino todo lo contrario, ante la consternación de sus amigos y familiares.

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14 Responses

  1. marichuy says:

    Uno, seguro porque no tiene corazón, no sabe apreciar este tipo de cine “con mensaje”,

    Y pensar que una amiga muy querida, me la recomendó porque era una película “preciosa”, pero ni así la vi (Cinépolis ya está muy caro como para andar tirando el dinero en cualquier churro)

    Por lo menos la de “Escucha tu destino” -que vi en TV- tuvo un atractivo que la convirtió, casi, en placer culposo: Jonathan Rhys Meyers

    Saludos

  2. Majadero says:

    ¡MAESTRO! En horabuena por tan buena reseña; esa referencia a Kirk Lazarus se lleva las palmas. Siempre es un ejercicio ameno leer tus críticas a las películas “edificantes”.

  3. Ana says:

    Es cierto no es una buena película, pero la verdad eso de “Mongol Mágico” es una grosería y una burla para las personas discapacitadas. Deberías de ser menos pedante.

  4. Laura Rivera says:

    esta es una historia realmente inspiradora. todo un ejemplo a seguir. es increible que todavia hoy en dia pasen estas cosas. felicitaciones a sandra por su oscar tambien. para los fans de la pelicula pueden hacerse fan aca
    http://www.facebook.com/pages/Un-Sueno-Posible-Pagina-Oficial-para-Latinoamerica/263143552705

  5. Milagros says:

    …………….vale “distinguidisimo” Marco G. al parecer tu sois blanco , por que tu comentario o pseudo reseña resulta ser tan ofensiva y racista dejando a un lado lo que de verdad deberias haber considerado, vale la adaptacion de la historia real como toda adaptacion no es completanmente real, pero al parcer a ti lo unico que te importa es si es poco o mas negro, o si el nino elegido apra el appel debio ser mas guapo…vale no se cuan califado tu creas que estas para hacer este tipo de reseñas , pero si vas a darla evita ser tan bulgar, desatinado, ofensivo y RACISTA…vale … adios

    • Marco González Ambriz says:

      Calmex, señora, Calmex.

      En esta reseña intenté parodiar el tono políticamente correcto con el que muchos críticos abordan temas tan delicados como el racismo (al redactarla me pregunté: ¿qué diría Lucero Solórzano de esta película?). La idea era mostrar que estos autores quieren mostrarse tan caritativos hacia los negros que terminan siendo condescendientes, algo que en lo personal encuentro tan humillante como los insultos racistas. Es más o menos el tipo de humor que maneja la comediante norteamericana de origen judío Sarah Silverman, a la que mucho le han criticado que en sus parodias de lo políticamente correcto sea tan insensible como la gente de la que se está burlando. Es el riesgo que se corre al adoptar un punto de vista con la intención de burlarse de él. Yo pensé que había exagerado en el número de pistas que hay en el texto para dar a entender que no lo estaba diciendo en serio (las referencias a Rocky y el “documental” Tropic Thunder) pero tal vez me faltó poner una nota explicativa al final. No es que me esté comparando con Silverman (ella se ve mejor con minifalda) aunque por los comentarios de otras personas veo que algunos lectores sí entendieron que esto era una sátira del racismo latente en personas que presumen de progresistas.

  6. PEGGY K. RIVADENEIRA C. says:

    HOLA AMIGOS LO QUE SI ME GUSTO ES LA PELICULA DE “UN SUEÑO POSIBLE”QUE CUENTA DE UN JOVEN QUE LLEGA A TENER SUS PROPIOS SUEÑOS Y ANHELOS DE SER UN GRAN PROFESIONAL EN LA CARRERA DEL SEÑOR (DIOS).

  7. Majadero says:

    Ja, ja, ja que mamadas escriben algunos. No cabe duda de las imensas libertades que otorga estar frente a un teclado -me incluyo-. Ya déjense de payasadas bienpensantes y vuélvanse un poco más críticos con todo lo que ven…

  8. oscar says:

    en realidad la pelicula es toda una historia que acoje los sentimientos de sus observadores y hace que reflexionemos un poco sobre el racismo que se da actualmente en nuestra vida.
    me encanta la historia a un que me parece que aqui hay escritos fuera de tono

  9. ohh:) gran pelicula esta muy bonita & maneja valores que nos hacen reflexionar—-!!!!

  10. deberas estaaa pelicual es totalemete agradablee me encantaa…
    y ps exelente quien hizo esta pelicual!!

  11. graciela says:

    La película es excelente como docente me parece muy buena para verla con los alumnos sobre todo para tratar los temas de discriminación, el comentario que he leido me parece grosero y discriminatorio ¿ es ud racista? todo lo que dijo de la película es horrible y dice a las claras la clase de persona que es ud. porque de la abundancia del corazón habla la boca….

  1. 5 March 2014

    […] dirigir la cinta es John Lee Hancock, el mismo que endulzó la historia de Michael Oher para filmar Un sueño posible, lo que anticipa un espectáculo empalagoso, lleno de clichés y en el que los resortes […]

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