Los ideales de la Revolución siguen pendientes, afirman cineastas mexicanos presentes en la Berlinale

Arriba: Rodrigo García, Patricia Riggen, Carlos Reygadas, Mariana Chenillo, Diego Luna y Gerardo Naranjo; abajo: Amat Escalante, Fernando Eimbcke, Rodrigo Plá y Gael García Bernal
BERLIN (AFP) – Los diez realizadores mexicanos invitados al Festival de cine de Berlín para la proyección, fuera de concurso, de Revolución, un filme que conmemora los 100 años de esa sublevación en México, coincidieron en declarar que los ideales que la inspiraron “siguen pendientes”.
Revolución, cofinanciada por el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), es el primer filme de varios proyectos para celebrar el próximo 20 de noviembre de 2010 el centenario de la revuelta mexicana y el bicentenario de la independencia.
Cada uno de los diez jóvenes realizadores realizó un cortometraje de 10 minutos.
“La revolución fue causada por la injusticia social. Y eso sigue siendo así, hay mucha injusticia. México es un país de pobres y ricos, hay muchos pobres y también alguna gente muy adinerada”, declaró Rodrigo García Barcha, quien tituló su cortometraje Séptimo y Alvarado, mostrando el fantasma de algunos revolucionarios paseándose por el centro de Los Ángeles.
Nacido en Colombia, pero a quien sus padres, Mercedes Barcha y Gabriel García Márquez, llevaron de brazos a México cuando él tenía un año, García Barcha agregó que “el narcotráfico es una de las facetas del mismo problema. Los ideales que llevaron a la revolución quedan pendientes”.
Carlos Reygadas, muy conocido por sus películas Japón y Batalla en el cielo, dijo por su parte que para él la revolución mexicana no significaba nada.
“Fue un desastre, un infierno lleno de buenas intenciones. En mi corto me limité a filmar a un grupo de amigos invitados a una barbacoa. Cada uno de ellos es diferente. Con verlos hablar ya sabes muchas cosas de nuestra idiosincracia, es lo que somos”, dijo. Su corto se llama Este es mi reino.
Amat Escalante, quien se dio a conocer por su película Sangre, seleccionada en Cannes en 2005, estuvo repasando la historia de México para encontrar un argumento para su filme.
“Yo soy muy visual y me vino una imagen que no traté de explicarme: un cura colgando de un árbol. En México la Iglesia es muy importante, y me gustaba esa idea”. Su corto se titula El cura colgado.
Gerardo Naranjo, cuyo largometraje Voy a explotar, fue presentando hace dos años en Berlín, dijo que en su corto no quiso dar lecciones acerca de la Revolución.
“Quise sólo dar un sentimiento de lo que vivo, una expresión del miedo que tengo, algo abstracto, sin mucha cara, de la pesadilla que vivimos, investigar la idea de lo que son en México los buenos y los malos, algo que siempre se repite, que hay mexicanos buenos y malos”.
El conocido actor Gael García Bernal realizó un filme llamado Lucio sobre un niño que se prepara para una sesión solemne en su escuela con la izada de la bandera.
“Mi profesión es ser actor, no me quiero convertir en director, aunque me encanta hacerlo de vez en cuando. Me interesaba escarbar en lo que es ese patriotismo que nos imponen de niños en la escuela. Me parece que colectivamente los diez realizadores estamos planteando un nuevo interrogante: ¿qué queremos ser los mexicanos? ¿Qué tipo de país queremos tener?”, declaró.
“No me defino como un patriota, pero si es cierto que me duele hasta la médula que maten tanta gente en México, me duele más que la gente que matan en otros países”, añadió.
Por su parte la joven Mariana Chenillo, conocida por su largometraje Cinco días sin Nora, premiado en varios festivales, dedicó su corto a un problema que detectó en México antes y después de la revolución: la costumbre que tienen los grandes emporios y supermercados de pagar una parte del salario de sus empleados con vales para comprar productos en sus propios almacenes.
“La desigualdad sigue, los pobres son dominados, obligados por los grandes emporios a cobrar una parte en vales”, dijo.
De su lado Rodrigo Plá quiso mostrar en su corto, recurriendo a viejas fotografías de la época de la Revolución, “mi indignación ante la clase política mexicana. Este año habrá unos 2.300 eventos en México para celebrar el centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia. Habrá muchos fuegos artificiales y mucho despilfarro, pero no se profundizará en nada sobre nuestros problemas”.
Otros novísimos realizadores presentes en este filme, estrenado el lunes en la noche en la Berlinale, son Patricia Riggen y Fernando Eimbcke.
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