La Berlinale 2010 honra a Roman Polanski: Oso de plata a mejor director

Los productores Alain Sarde y Robert Benmussa reciben el Oso de Plata en nombre de Polanski
BERLIN (AFP) - El cineasta Roman Polanski, atrapado por la justicia estadounidense la última vez que acudió a un festival, en Zúrich, se ha visto ahora galardonado en otro, el de Berlín, que lo ha premiado con el Oso de Plata al mejor director por su filme de suspenso The ghost writer.
El galardón concedido al director franco-polaco el sábado por la noche eclipsó el Oso de Oro a la mejor película, concedido al drama turco Honey, uno de tantos largometrajes incluidos en una selección considerada gris.
“La tendencia de la 60ª Berlinale ha sido no tener ninguna tendencia”, escribía este domingo el Frankfurter Allgemeine Zeitung. “El festival de cine más importante de Alemania no responde a las expectativas”.
Polanski no pudo acudir a la ceremonia, pero hizo gala de su sarcasmo a través de su productor. “Me dijo que de todas formas no vendría, porque la última vez que acudió a un festival acabó en la cárcel”, dijo Alain Sarde.
El cineasta, detenido en septiembre al llegar al aeropuerto de Zúrich, cuyo festival de cine debía entregarle un premio, está bajo arresto domiciliario en Gstaad (Suiza), a la espera de una eventual extradición a Estados Unidos por “relaciones sexuales ilegales” con una menor en 1977.
Pese a algunas voces disonantes, el Oso de Plata concedido al director de Callejón sin salida, Oso de Oro de la Berlinale en 1966, y Premio especial del jurado un año antes por Repulsión, se consideró como merecido.
The ghost writer, proyectada al comienzo del festival, es la película favorita de los críticos del mundo entero interrogados por la revista estadounidense Screen. Para muchos, este “thriller hitchcockiano” es el regreso del gran Polanski, cuyo filme El pianista se llevó el Óscar al mejor actor en 2003.
El diario británico The Times saludó un “thriller inmensamente agradable”, dirigido por un “gran cineasta”. El italiano La Repubblica remarcó “el entusiasmo de los críticos y del público”.
Sin embargo, el sábado por la noche la revista norteamericana Hollywood Reporter consideraba “controvertido” el galardón, considerando que “podría interpretarse como una señal de solidaridad con el cineasta”.
Se trata, pues de un “gesto político”, afirmaba la edición dominical del diario alemán Die Welt. “El Oso es, manifiestamente, un acto de solidaridad. Un festival ha cubierto a Polanski de oprobio (…) otro festival, el de Berlín, lo ha rehabilitado, al menos artísticamente”, añade.
El tabloide Berliner Zeitung gritaba “escándalo”, viendo en el Oso de Plata una “amnistía colectiva del mundo del cine para una persona acusada de violar a una menor en Estados Unidos”.
The ghost writer, terminada por Polanski desde su prisión, gracias a unos paquetes transmitidos por su abogado, y luego desde el chalet donde se encuentra bajo arresto domiciliario, recrea la peliaguda investigación de un negro literario (Ewan MacGregor) sobre su jefe, un excitado ex primer ministro británico inspirado en Tony Blair (Pierce Brosnan).
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