Con ‘Tuan Yuan’ (‘Apart, Together’), del realizador Wang Quan’an, se inaugura la Berlinale 2010

Fotograma de la película Tuan Yuan
BERLÍN (AFP) – Con la película china Separados, juntos (Tuan Yuan), del realizador Wang Quan’an, una gran historia de amor interrumpida por la creación de la República Popular de China y la fuga hacia la isla de Taiwán de uno de los amantes, se inició el jueves el concurso por el Oso de Oro del 60º Festival Internacional de Cine de Berlín.
Separados, juntos cuenta lo ocurrido más de 50 años después de la fundación de China Popular en el continente y de la república insular de Taiwán, cuando se produce el primer viaje de un grupo de visitantes, ex soldados del partido Kuomitang, a Shanghai para permitir el encuentro de las familias.
El retorno del amante taiwanés a Shanghai, el ex soldado Liu Yansheng, interpretado por un actor y cantante muy conocido en Taiwán, Ling Feng, va a causar grandes trastornos en la vida de Qiao Yu’e, encarnada por la actriz Lisa Lu, quien había fundado una familia con un suboficial de las tropas comunistas.
Liu Yansheng convencerá a su ex amor de partir con él a Taiwán, prometiendo legar todos sus ahorros al marido y a sus hijos. Su propuesta provoca una gran pelea en la familia y hasta un ataque de apoplejía al viejo ex suboficial comunista, quien había aceptado que su esposa se fuera.
“El argumento está basado en una historia real, es lo que me interesa, mostrar la vida cotidiana de gente sencilla. Los taiwaneses sólo fueron autorizados a regresar a China continental en 1987. El ideal de los chinos es la reunificación, poder reunirse con los familiares que partieron a Taiwán hace 50 años”, declaró Wang Quan’an, quien ganó ya un Oso de Oro en 2007 con El matrimonio de Tuya.
“China se encuentra en plena mutación desde hace varios años. Se ha abierto más al extranjero. Shanghai representa más que ninguna otra ciudad esas transformaciones aceleradas, pero al mismo tiempo hay barrios tradicionales, gente que vive en la pobreza, mientras al lado se levantan cada día nuevos rascacielos”, explicó el realizador.
Muchas de las escenas del filme ocurren en la mesa, a la hora de la cena. “En China, que ha aportado al mundo entero su fabulosa cocina, la comida es muy importante. Es el momento en que nos sentamos a hablar de las cosas de la familia. El deseo de estar reunidos con la gente que uno quiere es universal. Y en este caso se trataba de acoger a un invitado especial, alguien que venía de Taiwán después de muchos años”, agregó Wang Quan’an.
“Los chinos son suaves, tolerantes. Y no muestran fácilmente sus sentimientos. La actual generación se muestra sobria ante las mutaciones que están ocurriendo. Yo no tuve problemas con la censura cuando propuse este filme. Ahora los temas casi no son problemas en China, donde sí está imperando el criterio comercial”, aclaró el director.
“Todos vivimos a lo largo de nuestra vida diferentes amores, diferentes emociones. El hombre, me parece, no tiene la misma sabiduría que la mujer en estas cuestiones. Lo que me interesa a la hora de hacer una película es tratar de comprender la vida, pero no a través de una historia épica, sino observando la vida de la gente simple, sencilla”, dijo.
La joven actriz Monica Mo, que interpreta a una nieta de la protagonista, dijo por su lado que se sentía “orgullosa” de la joven generación china. “Los jóvenes sólo pueden tener un niño, y por eso quizás somos más egoístas, pensamos más en nosotros”, dijo.
Cinefagia en Facebook