Amor sin escalas (Up in the Air).
Por Rodrigo Vidal Tamayo
Hace poco hubo en esta página un mini debate sobre el valor de la película 500 días con ella, respecto a mi comentario sobre ella en mi lista de lo mejor y lo peor del 2009. Mientras que mucha gente la ha definido como una inteligente comedia romántica, su servidor considera que no es más que una aburrida, predecible y sosa cinta que no aporta nada al género. Todo ello gracias a que se limita a contar una historia por todos vivida: la no correspondencia del amor dentro de una pareja.
Siempre he mantenido la opinión de que el cine hay que verlo para ser sorprendido, y esa sorpresa debe venir de historias que no se parezcan en nada a nuestra cotidianeidad, que muestren que en el mundo hay millones de puntos de vista y, sobretodo, que muestren otras culturas. 500 días con ella resulta anodina por el simple hecho de que es mi vida la que se ve en pantalla y mi vida es lo suficientemente aburrida como para que se me obligue a ver cine y salir del estancamiento.
Por eso se agradece que de vez en cuando surjan películas que, aunque disfrazadas de cotidianeidad, nos hagan pensar que de verdad existe un bromista cósmico dispuesto a burlarse de nosotros cuando todo parece ir bien. Amor sin escalas sorprende por tomar los clichés del género, voltearlos y, hasta cierto punto, romper los paradigmas de la comedia romántica, uno de los más vilipendiados, pero también de los más exitosos.
Normalmente, en una comedia romántica esperamos que haya dos protagonistas (normalmente hombre y mujer, aunque el cine gay también ha hecho magníficos trabajos, como la germana Tormenta de verano), de preferencia que se odien o sean totalmente incompatibles, por lo que el conflicto resultante de su interacción haga parecer que nunca se amarán. Lo que convierte a una mera comedia de enredos en una obra maestra del ligue es, justamente, la inteligencia del narrador para solucionar el conflicto sin resultar absurdo o invocar al deus ex machina. Mayor inteligencia demuestra un guionista que pueda llevar el conflicto a mayores niveles y que, de hecho, la pareja en ciernes nunca llegue a serlo. Si a esto le añadimos que tal consecuencia es totalmente lógica y congruente -y un tanto inesperada-, pues entonces estamos ante una cinta poco común: por inteligente.

Amor sin escalas no tiene un final feliz, pero es el mejor final que pudo tener. Tampoco tiene una protagonista femenina bien definida -no por el hecho de que haya sido mal escrita, sino porque hay dos personajes que podrían ocupar ese honor. Lo que sí tiene es una magnífica actuación por parte de George Clooney y un tufo a película de la época dorada de Hollywood, por lo que con un poco de suerte podría convertirse en clásico.
El director Jason Reitman ya había demostrado su buen tino en la manufactura de películas “con mensaje”. Juno [crítica 1 y crítica 2] y Gracias por fumar son ejemplos del manejo de un discurso cinematográfico al servicio de un guión que pretende mostrar alguna posición moral. Si bien Juno puede llegar a ser bastante timorata e inverosímil, Gracias por fumar es un dechado de humor negro y cinismo, situación que se repite en Amor sin escalas y en la que el ritmo impuesto por el director se vuelve cómplice de un resultado perfecto.

El personaje de George Clooney es lo más cercano a un cliché que podremos ver en la cinta, y se agradece que le haya dado un toque de originalidad pocas veces visto. Interpreta no a un rompecorazones, sino a un hombre que, debido al trabajo que desempeña, no tiene tiempo de asentarse, literalmente. Ryan Bingham es un terminator, alguien contratado para avisarle a la gente que ha sido despedida de su trabajo. Gracias a ese puesto viaja constantemente por los Estados Unidos, situación nada incómoda dado que él mismo la ha asumido como su misión. De vez en tanto conoce alguna chica con la que un encuentro fugaz en el hotel hace el viaje más placentero; por eso, uno podría pensar que en esos viajes conocerá a alguien que le moviera el tapete y lo invitara a sentar cabeza y, efectivamente, eso sucede, aunque el resultado no es el esperado. En el mismo trabajo se encuentra Natalie Keener (Anna Kendrick) quien ha decidido abaratar los costos de la compañía de exterminación eliminando los viajes y realizando todo aviso vía skype. La idea de quedarse varado no le encanta a Bingham por lo que es el encargado de llevarla por el país para mostrarle lo necesario que es el encuentro frente a frente. Aquí hay otro cliché: el experimentado, maduro y atractivo macho, le da lecciones de vida a la núbil, inexperta y ambiciosa virgen. Uno puede pensar que terminarán juntos. Pues no es así.
Aún cuando Amor sin escalas tiene lugares comunes, en su mayoría son invertidos para poner en perspectiva lo ridículo, o sublime, que pueden ser las relaciones de pareja. George Clooney es un actor que ya se está pasando de maduro (o sea, que está envejeciendo) y dicha situación es utilizada muy a favor en la cinta, acentuando una sólida actuación de esas que cada vez escasean más en el cine gringo. El ansia del personaje por sentar cabeza no se debe a un arrepentimiento o terror a la soledad, es una genuina evolución del personaje a lo largo de las dos horas en las que se narra su historia, y es un paralelismo con su asentamiento laboral, el cuál ahora sí le permitirá la estabilidad sentimental.

Tal comportamiento de un personaje casi nunca es bien manejado en el cine actual, es por ello que mencioné que la película recuerda demasiado al cine del periodo clásico, época en la que se cuidaba hasta el mínimo detalle con tal de ofrecer películas redondas, completamente terminadas. Además la historia es bastante original, sabe manejar al espectador y tiene un par de vueltas de tuerca totalmente congruentes con el corpus narrativo, nada artificioso o sacado de la manga.
Es ahí donde radica la inteligencia de la cinta, en contar una historia tal vez anodina, tal vez fantasiosa (¿Realismo mágico? Quizás), pero que presenta situaciones poco convencionales dentro de un contexto cómico, porque a fin de cuentas, lo que estamos viendo es una comedia. Al fin y al cabo eso es la vida ¿No?
AMOR SIN ESCALAS
(Up in the Air)
Dirección: Jason Reitman; Guión: Jason Reitman y Sheldon Turner, basados en la novela homónima de Walter Kirn; Producción: Jeffrey Clifford, Daniel Dubiecki, Ivan Reitman, Jason Reitman; Fotografía: Eric Steelberg; Música: Rolfe Kent; Edición: Dana E. Glauberman; Con: George Clooney (Ryan Bingham), Vera Farmiga (Alex Goran), Anna Kendrick (Natalie Keener), Jason Bateman (Craig Gregory), Amy Morton (Kara Bingham), Melanie Lynskey (Julie Bingham), J.K. Simmons (Bob)
Estados Unidos, 2009 - 109 min.
Participaciones: Festival de Cine de Telluride, Estados Unidos 2009; Festival Internacional de Cine de Toronto, Canadá 2009; Festival de Cine de Mill Valley [Del Instituto de Cine de California], Bahía de San Francisco, Estados Unidos 2009; Festival Internacional de Cine de Roma, Italia 2009; Festival de Cine de Londres, Gran Bretaña 2009; Festival de Cine de Austin, Estados Unidos 2009; Festival Internacional de Cine de San Luis, Misuri, Estados Unidos 2009; Festival Internacional de Cine de Oslo, Noruega 2009; Festival Internacional de Cine de Estocolmo, Suecia 2009; Camerimage. Festival Internacional del Arte de la Cinefotografía. ?ód?, Polonia 2009; Premio Satélite a Mejor Música Original. Academia de Prensa Internacional de los Estados Unidos, 2009; Festival Internacional de Cine de Palm Springs -Premio al Director del Año-, Estados Unidos 2010; Premio Globo de Oro a Mejor Guión para Película en Cine. Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, Estados Unidos 2010.

NO LA HE VISTO PERO TU TEXTO ME HA ANIMADO A ASISTIR AL CINE PRONTO, POR AHORA SÓLO QUIERO DECIRTE QUE ESTE TEXTO ME PARECE MEJOR QUE EL ANTERIOR QUE PUBLICASTE, PARECE QUE ESTABAS MÁS INSPIRADO CUANDO LO ESCRIBISTE.
El problema con “(500) Days of Summer” no radica en que quieran que te identifiques con el personaje por que lo que le pasa a él nos ha pasado a nosotros. En ese caso, también le reprochariamos lo mismo a “My Sassy Girl” o a “I Wish I Had a Wife”.
Lo molesto de la película es que es la culminación de una serie de cintas concebidas de manera calculada y descarada para satisfacer a este sector que muere por Wes Anderson, Sofia Coppola o Michel Gondry. Ya se sabe: personajes que son mezcla ente hipsters y outsiders, montaje y narración a mil por hora, soundtrack pseudo culto (es chistoso pensar que The Smiths suena menos forzado en una película como “Never Been Kissed” que en esta); referencias de cultura pop cada dos segundos…bla, bla, bla… y que todo ello te lo quieran vender como: “es diferente a TODAS las películas romanticas; porque aquí; ellos no se quedan juntos” ¡Uy!
No he visto “Up in the Air” pero el trailer me da la sensación que es otra “Lost in Translation”. Quizá estoy diciendo una tonteria pero así se ve.
Hola, Al igual que Paola, no se me antojaba ver esta pelicula, pero despues de haber leído tu reseña, creo que sí me dare un tiempo para verla.
P. D. Rodrigo:ojala me identifiques Soy Gema.( la que muele porque no le han entregado su constancia.
Vientos Alberto Acuña, lo que dices sobre la película te quedó muy bien. Con tu permiso me lo voy a fusilar para expresar lo mismo que me produce y encuentro en el cine de Tarantino.
Carajo Alberto, por eso te quiero. Yo no había podido explicar la sensación que 500 días me provocó, Tu en cambio lo resumes a la perfección. Efectivamente, 500 días es una película snob, para agradar a aquellos que dicen no gustar de la comedia romántica comercial.
Up in the air, a diferencia de Lost in translation, sí es divertida. Punto.
Al parecer el tema 500 days of summer se está robando la temática principal, y bueno, es de destacarse que si bien la peli es prenteciosamente artificiosa, al incrustar perdedores de teen movie en una diez años después, supuesta inovadora anticomedia del género romántico burgués, lo que causó en mí, fue algo extraño, ni me dejó bien, ni me dejó mal, sino todo lo contrario. Y valga la referencia hecha por ti para acudir al cine a ver una peli que no tenía la menor intensión de ver. Gracias querida membresía, sólo así me puedo dar esos caprichitos.
Saludos
Buen post! Efectivamente Amor sin escalas sorprende. Muy buena película, excelente actuación y música inmejorable.
Tal vez si hubiera visto este blog antes de ver la película hubiese estado molesto contigo, pues si bien tu redacción es buena, das a conocer detalles del descenlace de la película, cosa inusual en gente que realiza críticas de películas. Te sugeriría no ser tan expresivo en este tipo de detalles en el futuro. Comparto el resto de tus opiniones. Saludos de un chileno desde China.
Hola a todos, vi la pelicula con amigas hace poco y mi apreciacion es que me gusto! y justamente porque es original, nos dejo a todas con el suspenso de la definicion porque cuando se pensaba que ocurriria “tal” cosa pasaba otra completamente distinta. Ahora bien, les escribo porque nos quedamos con distintas suposiciones sobre el final. (no se si contarlo para aquellos que aun no la vieron). Espero a que me avisen cuando la hayan visto y les hago la pregunta. bye
Nicolás: Tienes todísima la razón, es un pecado sin perdón contar detalles de la película que se comenta. Sin embargo, creo que no revelo nada de la cinta, ya que de lo contrario los reclamos se medirían por kilo, siendo tu comentario el único que hace notar ello, supongo que el que hayas visto la cinta con anterioridad te permitió realizar las conexiones necesarias. Pero, como dije al principio, tienes toda la razón, en futuras entregas prometo no revelar absolutamente nada de la historia.
Vir: Una de las cosas más ricas de ver cine es que, precisamente, cada quien puede interpretar la historia como se le pegue la regalada gana. Yo te recomiendo que te fabriques tu propia explicación y te quedes con ella, luego coméntala con tus amigas y verás que sus explicaciones enriquecen la tuya, así como la tuya las de ellas. Y si quieres comentarla aquí bienvenida, sólo te pido que, como título a tu comentario, pongas la palabra SPOILER*, para advertir a los que no la hayan visto que revelarás el final.
Gracias a ambos y nos seguimos leyendo.
*¿Alguien conoce una palabra equivalente en español? Odio utilizar anglicismos