Revista Cinefagia

revistacinefagia.com

En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

Un Cinéfago en el Mórbido: Crónica del Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror (3a. parte y última)

Por Fco. Javier Quintanar Polanco

(inu7xero@yahoo.com)

Ve a la primera parte de este artículo o, si lo prefieres, a la segunda parte

-

no-morire-solaDía Tres: El Mórbido se pone delirante

Justo a la mitad del puente Halloween-Día de muertos, la actividad del festival se intensificó y también se empezó a poner más interesante… y delirante.

La entrega anterior les hablé sobre Masacre esta noche de Adrián García Bogliano. Pues en el tercer día de actividades tuve la oportunidad de ver un par de sus trabajos anteriores: No moriré sola (2008) y 36 pasos (2006). Tras verlas, uno puede percibir ciertas constantes estilísticas y obsesiones recurrentes en la obra de Bogliano:  bellas mujeres sometidas a todo tipo de abusos, vejaciones, torturas y finalmente, brutales asesinatos; la creación de atmósferas angustiantes y claustrofóbicas (paradójicamente, en ambas cintas la mayor parte de la trama transcurre en espacios abiertos y a plena luz del día), y una tendencia a retomar (y reinterpretar) modelos de algunos slasher films clásicos: No moriré sola reelabora la premisa central de Masacre en cadena (Hooper, 1974) con variantes y actualizaciones, mientras que 36 pasos replantea el tema central de filmes como Happy Birthday to Me (Lee Thompson, 1981) o Noche de graduación (Lynch, 1980). Pero el principal mérito de Bogliano es rescatar el fondo (y no sólo la forma) del buen horror cinematográfico.

humancentipede

El día iría in crescendo, al tocar el turno a The Human Centipede (First Sequence) (Países Bajos-Reino Unido, 2009), cinta del realizador holandés Tom Six, la cual constituye su primera incursión en el género, y de la cual sale más que bien librado. Se trata de un bizarro e inquietante relato de un cirujano retirado que siente una atracción morbosa hacia los gemelos siameses unidos, la cual llega a niveles enfermizos cuando concibe e intenta llevar a cabo la creación de un “ciempiés humano” viviente a través de la unión de varias personas por medio de un procedimiento quirúrgico… La película logra momentos verdaderamente pavorosos, no tanto por lo que se muestra a cuadro, sino por lo que se sugiere. Esta cinta fue un shock para varios asistentes, que salieron asqueados y/o perturbados de esta función.

Siguiendo con el tono delirante del día, la siguiente cinta fue otro de los preestrenos exclusivos para el festival. Se trata de una cinta que llegará a la pantalla grande en enero: Zombieland (EUA, 2009) de Ruben Fleischer, un relato ubicado en un mundo en el cual una epidemia de muertos vivientes ha liquidado a casi toda la población y cuenta los esfuerzos de un par de individuos por sobrevivir en Estados Unidos, convertido oficialmente en Tierra de Zombies (de ahí el título)… no me detendré demasiado en esta cinta (ya que me imagino que una reseña completa de ella vendrá en camino), sólo les diré esto: se divertirán viendo a Woody Harrelson de exterminador de zombies, gozarán de una inesperada aparición de Bill Murray… y al terminar la función desearán comerse un twinkie.

on-evil-groundsY para cerrar con broche de oro el día, ¿qué tal una comedia violenta y negra? Pues On Evil Grounds (Auf bösem Boden, Austria, 2007) es eso y más. Debut del austriaco Peter Koller, trata sobre unos jóvenes y bizarros Romeo y Julieta, que esta en busca de un “nidito de amor”, pero que en lugar de ello encuentran una trampa mortal tendida por un mecánico psicótico y homicida y su agente de ventas, que se dedican a un juego perverso: engañar a parejas para secuestrarlas, torturarlas y asesinarlas. Pero estos Romeo y Julieta del nuevo milenio son cualquier cosa, menos inofensivos, y el serial killer se topa con un hueso duro de roer. Hecha con un presupuesto modesto y prácticamente en una sola locación, On Evil Grouds logra divertir con su humor desparpajado, excesivo, vulgar e irreverente, haciendo que sus casi 90 minutos se pasen como agua.

Día Cuatro: Una jornada final con altibajos

El último día de actividades trajo consigo sorpresas agradables y algunas decepciones: entre estas últimas podemos mencionar Mulberry Street (EUA, 2006) del debutante Jim Mickle, un filme de horror muy rutinario, donde la ciudad de Manhattan sufre un brote epidémico de un extraño virus que es transmitido por las ratas, y que convierte a los que lo contraen en una especie de híbridos entre hombre y rata (algo como el personaje de Vermin en la historieta de Spider-Man). Aunque arranca bien, el asunto se va agotando y termina, en un balance final, quedándose en el nivel de cualquier videohome chafa de esos que abundan en los botaderos de los supermercados.

cannibal

En contraste, Cannibal (EUA-Alemania, 2006) de Marian Dora, es un videohome que, aunque tiene un ritmo un tanto lento y es un poco redundante al inicio, consigue algunos momentos verdaderamente fuertes, a tal grado que, nuevamente, varias personas abandonaron la sala durante su exhibición. ¿El motivo? Que Cannibal está basada en la historia real de Armin Meiwes, el tristemente célebre “Caníbal de Rotenburgo”, quien emasculó, asesinó, desmembró y finalmente se comió por varias semanas (bien cocinadito, eso si), a un ingeniero proveniente de Berlín, con el previo consentimiento de éste; tras haberse conocido a través de la Internet. La crudeza de sus escenas sexuales, la presencia de toda clase de fluidos y excrecencias corporales, y el realismo de las escenas de mutilación, destazamiento y canibalismo, (con sangre y vísceras a raudales) fueron demasiado para algunos espectadores…

Y tras zombies, monstruos, espectros, aberraciones y variopintos serial killers, solo faltaba la presencia del Señor de las Tinieblas, y se dio a través de Belcebú (España, 2005) obra de corte televisivo que narra las vicisitudes de un rock star que entrega su alma al demonio a cambio de obtener poder para llevar a cabo todo tipo de excesos, que incluyen sexo desenfrenado, drogas duras a raudales y orgías de sangre… aunque creo que para obtener eso no necesitaba vender su alma, ¿no creen? El caso es que esta comedia desmadrosa y granguiñolesca retoma un tema que siempre ha sido polémico (como la relación entre el heavy metal y el satanismo), y que ya ha sido tocado por otros filmes de manera directa o indirecta, como Trick or Treat (Martin Smith, 1986) o El día de la Bestia (De la Iglesia, 1995) por mencionar sólo dos ejemplos.

belcebuUna breve conclusión y algunos agradecimientos

Fue un gran acierto traer el Mórbido a la Ciudad de México. Y hablando por lo que pude ver, es un festival con un amplio espectro, que busca llegar a todos los que les gusta el horror de diversas formas: desde los que sólo van a ver una película para pasar el rato (y ¿por qué no?, para tener un rato de destrampe y sobresaltos) hasta los conocedores o espectadores de gustos más exigentes que lograron encontrarse con dos o tres joyitas que sospecho, cumplieron con sus expectativas. En ese aspecto, el nivel del festival es bueno, y se pone a la altura de festivales ya establecidos, como el Macabro.

Ahora sólo les falta trabajar en dos aspectos: la consolidación y la diversificación. En el caso del primero, únicamente el tiempo y un trabajo constante les harán obtener un status por derecho propio. En el caso de lo segundo, sería bueno que para las próximas ediciones, diversificaran no sólo su oferta cinematográfica (el cine asiático por ejemplo, estuvo ausente) sino también sus espacios, pensando en (al menos) un par más de sedes alternativas para que el Festival pueda tener mucha más presencia en la capital.

Ya para concluir, quisiera agradecer especialmente a Pepe Abrego, Rosalba Chávez y Pablo Guisa por el apoyo y su buena disposición durante el festival. Asimismo, quisiera agradecer a los voluntarios por brindarnos lo necesario para llevar a cabo esta crónica, y muy en especial a Angie y Víctor por su amabilidad, paciencia y amistad. A todos ellos, Gracias.

Tagged as: , ,

Comments are closed.