Un Cinéfago en el Mórbido: Crónica del Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror (2a. parte)
Posted by Revista Cinefagia on 11/18/09 • Categorized as Cinembargo Se Mueve
Ve a la primera parte de este artículo
Por Fco. Javier Quintanar Polanco
Día Dos: Horror a la Iberoamericana… y algunos cortos

Entre los trabajos más notables exhibidos en el segundo día de actividades mórbidas, es necesario mencionar Masacre esta noche (2009), una coproducción entre Argentina (Paura Flics) y México (Mórbido Films) y que es la obra más reciente de los hermanos Adrián y Ramiro García Bogliano. Trata sobre un camarógrafo que es contratado para realizar lo que el piensa será un filme porno, pero que resulta ser una escalofriante cinta donde se asesinan violentamente a sus protagonistas. Nuevamente el snuff ocupa la atención de un filme iberoamericano, sólo que a diferencia de Plano Detalle (que comentamos en la anterior entrega), el filme de los Bogliano narra la historia con mucha habilidad y más cuidado, buscando ser menos explícita pero manejando con maestría los recursos y el lenguaje cinematográfico para crear atmósferas angustiantes. Incluso se da el lujo de que sus personajes diserten sobre el arte de hacer cine y su precaria vigencia frente a las necesidades mercantiles y el Internet. Aunque el final es un tanto desconcertante, se logra enclavar precisamente, dentro de las reflexiones acerca del cine, el poder de la imagen y los alcances aterradores que ambos pueden tener.
Después del fuerte inicio con Masacre esta noche, el entremés del día fue una selección de cortometrajes realizada por el festival proveniente de diferentes países, con variados estilos y diversos valores de producción, en donde se dieron cabida tanto a filmes amateurs, como a otros de holgados presupuestos y sofisticados efectos visuales. Entre esta docena de cortos, vale la pena mencionar trabajos como Next Floor (Canadá, 2008) de Denis Villeneuve, La casa invita (México, 2009) de Misael Rubio, Seance (República Checa, 2009) de Robin Kasparík, Costuras (España, 2007) de Iván Tomás, Figuritas (España, 2005) de José Ma. Pérez (ambos de la productora Escándalo Films) y La leyenda del ladrón del árbol de los colgados (España, 2009) de Sami Natsheh.

Luego, vendría una de la superproducciones estrenada en exclusiva para el Festival: Se trata de Milagros prohibidos (No-Do, España, 2009) del realizador Elio Quiroga (Fotos, La hora fría), filme de horror en el cual los personajes centrales son Francesca (Ana Torrent) y Pedro (Francisco Boira) una pareja que se muda a un nuevo hogar lejos de la ciudad, con el afán de mejorar la situación emocional de ella, tras lo que aparenta ser una depresión postparto. Pero esto, lejos de ayudarla, comienza a alterarla cada vez más, ya que ella cree ver y escuchar cosas extrañas en la casona. La clave de lo que ocurre en dicho lugar esta oculta en un noticiero cinematográfico (o No-Do, como se les denominaba) que data de la era Franquista, el cual está clasificado como prohibido, y se encuentra oculto en una bóveda al resguardo de la Iglesia.
Cuando un sacerdote (Héctor Colomé) descubre lo que pasa, develará el secreto de este No-Do e intentará ayudar a la pareja poniendo en riesgo su carrera y su vida. Este es un ambicioso filme no sólo por el presupuesto que lo respalda, sino por la enorme cantidad de elementos de los cuales se vale la película para sostener su trama, mezclando un poco de diversas películas. Así, el espectador promedio o más veterano podrá reconocer cosas de clásicos como El Exorcista (Friedkin, 1973), Amityville (Rosenberg, 1979), Poltergeist (Hooper, 1982) y, de cintas más recientes como El Espinazo del Diablo (Del Toro, 2001), Los otros (Amenábar, 2001) y hasta de La habitación del niño (De la Iglesia, 2006) y El orfanato (Bayona, 2007). Todo esto hace de Milagros prohibidos una especie de compendio del horror, medianamente entretenido y poco novedoso.

Para cerrar el día, pude ver dos producciones cariocas que son una muestra de la salud que el género del horror goza en esas tierras. La primera de ellas es Mangue Negro (Brasil, 2008) primer largometraje de Rodrigo Aragão, quien aborda el género de los zombies trasladando la acción a los pantanos y manglares del Brasil, de cuyas profundidades surgen estas criaturas, dejando entrever que la causa de este macabro fenómeno no es otra sino la contaminación que estas zonas han sufrido a lo largo de los años, ya que no sólo los cadáveres (de gente ahogada y/o perdida en esas zona a lo largo de los años) vuelven a la vida por la polución y la exposición continua a extrañas sustancias vertidas en el lugar, sino que además varios miembros de la población también se “zombifican” por el consumo prolongado de crustáceos y mariscos contaminados. Horror con trasfondo ecológico, contado con un humor muy a la Peter Jackson de filmes como Braindead o Bad Taste.

El otro filme carioca fue Morgue Story: Sangue, Baiacu e Quadrinhos (Brasil, 2009) del realizador Paulo Biscaia Filho, basado en su propia obra teatral, y que narra el encuentro de manera inusual y fortuita, de tres personajes: Ana Argento (una talentosa dibujante de cómics frustrada con sus relaciones y que busca el amor ideal), Daniel Torres (un médico forense fanático, violador y homicida) y Tom (un cataléptico crónico quien, irónicamente, trabaja como vendedor de seguros de vida). Los tres personajes coinciden en la morgue, en donde arranca un relato vertiginoso, que revela las conexiones ocultas entre los personajes a ritmo del más puro humor negro. Biscaia Filho logra trasladar de forma afortunada su puesta teatral al terreno del celuloide. Aunque a ratos su filme se siente un poco estridente y exagerado, consigue sin embargo llevar la empresa a buen término, obsequiándonos una comedia mórbida, cáustica y con momentos muy conmovedores (¡!).
Ve a la tercera y última parte de este artículo
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