Transformers: la venganza de los caídos (Transformers: Revenge of the Fallen). Ni Megan Fox la endereza.
Por Marco González Ambriz
Disculparán que no haya comentado esta película cuando salió en cines pero no iba yo a gastar cincuenta pesos por el “privilegio” de ver un espectáculo tan insulso, estúpido y aburrido en pantalla gigante, con sonido para sordos y rodeado de gente que no sabe comportarse. El costo estratosférico de esta cinta (200 millones de dólares) y la costumbre hollywoodense de reciclar la trama de una exitosa primera parte con tal de reducir riesgos, por muy ilógico que sea el resultado (cfr. La leyenda del tesoro perdido 2), indicaban lo que podía esperarse de esta secuela.
El argumento de Transformers: La venganza de los caídos es básicamente lo mismo que ya habíamos visto en la primera película. Hay robots buenos, robots malos, un adolescente que descubre la clave para que un bando prevalezca sobre el otro, soldados heroicos, burócratas incompetentes, personajes dizque cómicos y acción, mucha acción. Los personajes, con un par de excepciones, también son los mismos: Sam (Shia LaBeouf, el teto por excelencia), Mikaela Banes (Megan Fox), el mayor Lennox (Josh Duhamel), el sargento Epps (Tyrese Gibson), el agente Simmons (John Turturro) y los padres de Sam, Ron (Kevin Dunn) y Judy (Julie White).
Es mejor no fijarse mucho en la trama porque de lo contrario uno puede confundirse fácilmente con la aparición de varios Autobots y Decepticons nuevos, incluyendo algunos que pueden hacerse pasar por humanos, como Alice (Isabel Lucas). La presentación de estos recién llegados se hace en medio de escenas de combate o de supuesta comedia, sin que quede claro de dónde salieron o cuáles son sus puntos débiles. El guión, firmado por Ehren Kruger, Roberto Orci y Alex Kurtzman, con la colaboración del mismo Michael Bay gracias a la huelga de escritores de Hollywood, tiene los mismos defectos de otros blockbusters recientes, como son diálogos infantiles (“Punk ass Decepticon”, le dice Optimus Prime a uno de sus contrincantes), subtramas inútiles (la estancia de Sam en la universidad) o personajes que no tienen nada que hacer (nunca se justifica la presencia de Mikaela).
Lo que le da un toque especial a Transformers 2 es la reconocida ineptitud de su director. Michael Bay tiene un repertorio muy limitado de técnicas y encuadres que le sirven lo mismo para un barrido que para un fregado, su puesta en cámara es tan rudimentaria que sus editores con frecuencia tienen que sudar betún para que las escenas sean más o menos coherentes y su manejo de actores es indigno de un video porno. Uno de sus trucos recurrentes es la cámara lenta. ¿Hay una escena romántica? ¡Cámara lenta! ¿Una trágica? ¡Cámara lenta! ¿Es necesario llamar la atención sobre el escote de Megan Fox? ¡Cámara lenta! Hay un momento hacia el final de Transformers 2, donde una toma en contrapicado nos muestra el rostro de Megan Fox y un helicóptero en segundo término, que es como un resumen de la estética de Michael Bay. Lo triste es que al director parece excitarle más el helicóptero.

- Shia LaBeouf, ¿más teto que Hayden Christensen?
A lo largo de Transformers 2 son mayoría las escenas donde se pasa de un escenario a otro (por ejemplo, Sam discutiendo con Bumblebee mientras Mikaela se cambia afuera del garage) o donde las conversaciones se interrumpen con imágenes de aviones, helicópteros o soldados caminando, para no variar, en cámara lenta (cuando el mayor Lennox informa a sus superiores sobre la misión en Shanghai). En ambos casos se trata de burdos trucos para disimular el hecho de que el director no supo captar el pietaje necesario para ensamblar el producto final. Cualquier editor sabe que es mucho más difícil armar una escena donde un grupo de actores discuten alrededor de una mesa que una donde se realizan dos acciones paralelas en lugares diferentes. Las imágenes que se intercalan en una escena se llaman “protecciones” y se usan cuando la posición de los actores no concuerda de una toma a otra.
Pero donde la idiotez de Michael Bay llega a su cúspide es en la simple ubicación geográfica de lo que está contando. Hay gente que se sigue burlando de Ed Wood porque en Plan 9 del espacio exterior, filmada en 1959 con un presupuesto ínfimo, se le cuatrapeó el day for night (la técnica que se usaba en la época para simular escenas nocturnas) y por ello hay partes de la película donde los actores pasan del día a la noche varias veces en la misma escena. Los fanáticos del cine “tan malo que es bueno” ya tienen un nuevo campeón en la figura de Michael Bay. En Transformers 2 hay una secuencia donde Sam, Mikaela y compañía se meten al museo Smithsonian de Washigton para investigar el paradero de un Decepticon que llegó a la Tierra hace miles de años. Lo hacen en la tarde aprovechando que el museo está a punto de cerrar pero luego, cuando localizan al robot, salen a un desierto que no tiene nada que ver con Washington y se ponen a discutir con el Decepticon a plena luz del día. Peor tantito, el robot los transporta instantáneamente a Egipto, al otro lado del plantea, donde también es de día.
No es la primera vez que Michael Bay cuenta una historia de ciencia ficción donde se le olvida que la Tierra es redonda, en Armageddon le pasó lo mismo. Para Bay eso es un detalle insignificante comparado con la necesidad de saturar la pantalla de efectos especiales. Al disponer de recursos casi ilimitados, igual que en la primera parte de Transformers, el director deja que los especialistas en informática se vuelvan locos, combinando partes mecánicas, engranajes y superficies policromadas hasta lograr una masa informe de metal donde es prácticamente imposible distinguir a los Autobots de los Decepticons, no se diga entender quién va ganando en las numerosas escenas de combate. Una de las ventajas de ver esta película en DVD es que cada pelea puede repetirse dos o tres veces, no porque sean espectulares sino porque es necesario para saber qué está pasando. Es sólo cuando Bay le aplica (¡otra vez!) la cámara lenta a los Transformers que uno puede apreciar los efectos especiales.
Ahora bien, Michael Bay se apoyó en la tecnología para elaborar Transformers 2, pero eso no significa que se haya olvidado de los valores narrativos tradicionales. No me refiero a la creación de personajes o la verosimilitud, porque Michael Bay no puede perder el tiempo con esas nimiedades. Por eso el director puede pasar por alto que las constelaciones actuales son muy diferentes a las de hace veinte mil años, y por lo tanto no podrían servirle como pista a Sam y sus amigos, o que es poco probable que las autoridades egipcias no tengan a nadie cuidando sus tesoros arqueológicos. Los valores que Transformers 2 defiende son el militarismo, el racismo y el machismo.
Kristin Thompson ha explicado cómo Transformers 2 representa la mayor colaboración hasta ahora entre Hollywood y las fuerzas armadas de Estados Unidos. El Pentágono apoyó a la producción con buques, aeronaves, submarinos y tanques, cubriendo además los costos de transportar todo ese equipo a los lugares donde se hizo el rodaje, a cambio sólo pidieron que la película mostrara una imagen positiva del ejército yanqui, algo que a Michael Bay nunca le ha costado trabajo. En Transformers: La vengaza de los caídos hay varias escenas donde los soldados desobedecen las órdenes de los burócratas de la Casa Blanca, que por supuesto no entienden lo importante que es detener a los Decepticons. Al mismo tiempo, el guión nos recuerda que el ejército gringo es invencible (“We’re going to win like we always do!”), siempre y cuando nos olvidemos de Vietnam, Corea, Afganistán…
Algo que hay que agradecerle a esta vena militarista de Michael Bay es que el respeto que le inspira el uniforme le impidió sacar al morenazo Tyrese Gibson con una lanza, un taparrabos y un hueso en la nariz, y es que el racismo del director tampoco es cualquier cosa. No es casualidad que el personaje más antipático de Transformers: la vengaza de los caídos sea latino: un tipo bocón, cobarde, tonto, pésimo bailarín y que para acabarla ni siquiera tiene suerte con las mujeres. Además, Bay incluye a dos nuevos Autobots, Skids y Mudflap, que son peleoneros, iletrados, orejones y tienen dientes de oro; por si no quedó claro los dos hablan como raperos. Al parecer Hasbro, la compañía que fabrica los juguetes de los Transformers y que coproduce la cinta, insistió en que se respetaran los nombres originales de estos robots, ya que el director hubiera preferido que se llamaran Sambo y Pickaninny (apodos que se aplicaban a los esclavos negros en las plantaciones norteamericanas).

- Megan Fox, el mecánico más improbable en la historia del cine
En la filmografía de Michael Bay las mujeres sólo aparecen para motivar a los héroes, que son bien machotes, ya sea sirviendo de carnada para que el malo las secuestre y alguien las tenga que rescatar (como en Bad boys II) o recordándoles que cuando terminen de salvar al mundo ellas los estarán esperando para darles su premio (como en Armageddon). Para la mentalidad troglodita del director las mujeres siguen siendo el reposo del guerrero y nada más. Por eso nadie puede sorprenderse cuando Sam se despide de su novia para ir a la Universidad Maxim, donde todas las estudiantes tienen pinta de modelos y se pasean semidesnudas por los pasillos. Los comerciales de Axe son más creíbles, pero eso al director le tiene sin cuidado.
Para Michael Bay lo realmente importante es que Megan Fox salga más maquillada que Cepillín aunque interprete a una chica de bajos recursos que trabaja en un taller mecánico o que antes de acompañar a su inútil novio al otro lado del mundo se ponga unos pantalones blancos que resaltan la forma de sus nalgas. Que esta chica sea buena o mala actriz es lo de menos, se le contrató para distraer al público masculino, pero la película es tan monótona que no se levanta ni con la suculenta anatomía de Megan Fox. Si ustedes creían que eso es imposible es porque no contaban con la astucia de Michael Bay.
Trailer de Transformers: la venganza de los caídos (Transformers: Revenge of the Fallen):
TRANSFORMERS: LA VENGANZA DE LOS CAÍDOS
(Transformers: Revenge of the Fallen)
Dirección: Michael Bay; Guión: Ehren Kruger, Roberto Orci, Alex Kurtzman, Michael Bay; Producción: Ian Bryce, Tom DeSanto, Lorenzo di Bonaventura, Don Murphy; Fotografía: Ben Seresin; Música: Steve Jablonsky; Edición: Roger Barton, Tom Muldoon, Joel Negron, Paul Rubell; Elenco: Shia LaBeouf (Sam Witwicky), Megan Fox (Mikaela Banes), Josh Duhamel (Lennox), Tyrese Gibson (Epps), John Turturro (Simmons), Ramon Rodriguez (Leo Spitz), Kevin Dunn (Ron Witwicky), Julie White (Judy Witwicky), Isabel Lucas (Alice).
EE.UU., 2009, 150 min.
Cinefagia en Facebook
¡Chingá! Por eso ya no he escrito para este sitio, tú lo haces mejor que nadie. Cuando vi esta cinta pensé exactamente lo mismo, sobretodo en lo de la publicidad para el ejército. Lo del racismo y el machismo hasta en aintcoolnews lo dijeron, y para que lo hayan dicho ahí, es porque es demasiado obvio.
Chale, tendré que esfrozarme al triple para que mi próximo texto sea la mitad de bueno que este.
Una de las mejores críticas de cine jamás escritas.
Esta mucho mejor Sector 9, lo que me asombra es que este tipo Bay haya tenido los tompiates de aparecer en el reality chow The loft hace años dando consejos a los cineastas de como mejorar sus cortos, cuando los suyos son una bazofia de efectos e idioteces, yo tampoco la vi en el cine, ya parece….
wow que buena reseña yo la verdad compre la primera en DVD pirata y solo soporte los primeros 15 minutos, dudo que vea esta pero quizas se la pida prestada a alguien por ahi solo para saber como no se debe hacer cine. excelente y sigan asi!
Maestro González-Ambriz!
Me pongo de pie ante esta cátedra de cómo decir la neta de una película sin falsas poses ni pretensiones erudito-esnobistas.
Me voy a sonrojar…
Agradezco los guayabazos pero aclaro que aclaro que parte del mérito le corresponde a Michael Bay por hacer un bodrio tan fácil de despedazar.
Vick: Lo que comentas me recuerda que durante la promoción de Transformers 2 Megan Fox declaró que se había sentido limitada como actriz porque son películas donde los efectos especiales son lo más importante y cuando Michael Bay se enteró se puso a dar entrevistas para desmentirla. Eso es egolatría y no tarugadas, caray.
pero porfavor che no seas boludo como vas a decir que transformers es una cosa horrible, es uan pelicula para menos de edad y ademas para lso adolecentes, porfavor ya paren con esas criticas ofensibas a bay, porfavor, si quieren ver un buen cine, vayan a un cineclub, porfavor es uan pelicual de ficcion muchachos si quieren criticar mejor haganlo con un debido estudio de plano iluminacion y continuidad.
Veamos: “ofensibas”, “lso adolescentes”, “es uan pelicual de ficcion”, entre otras lindezas, y todo sin usar signos de puntuación. Más que ser una película para menores de edad, (o “menos de edad”, como tú lo escribes) Transformers parece que va dirigida a retrasados mentales.
los que critican de la manera como lo haces tu, en un blog u otra cosa, son de gente que dice que sabe pero no hace, la ciencia ficcion tiene esas cosas de mostrar explociones, aviones, etc de eso se trata, ver “accion” por algo es transformers, de ahi a que los gringos se quieran lucir con son armas, dejalos pues acazo estas celoso de que tu pais no tenga esas armas, dejalos que lo hagan pues, el que tiene pude y el que no que mire nomas, acazo te hace daño que lo hagan, ellos han hecho la pelicula y no tu ni yo, ya es tiempo de que la gente sepa diferenciar la realidad de la ficcion, si la pelicula te parece estupida es porque no estas acostumbrado a eso tipo genero, pero no quiere decir que los que la ven son retrasados porque eso si es ofensivo, se mas educado con tus palabras devido a que los “supuestos” retrasados no tiene la culpa de que tu cociente intelectual sea muy superior, hollywood apuesta a las explociones hoy en dia y lamentablemente para ti va seguir y seguir hasta que tus nietos aprendan a fumar hierba y aun asi va seguir pasando, porque eso es lo que mas mueve el mercado cinematografico hollywoodense, espero que dios te ilumine y te lleve por buen camino, que dios te bendiga, amor y paz!!!!
El que necesita que Dios lo ilumine eres tú, porque estás bien pendejo…
Para empezar, se escribe “acaso” y no “acazo”. Los signos de puntuación (coma, punto y seguido, punto y coma) tienen una razón de ser, aunque para comprender eso tendrías que haber terminado la primaria. Si vas a argumentar a favor de algo debe ser de forma clara, exponiendo los distintos puntos en los que no estás de acuerdo uno por uno y no todos al mismo tiempo porque no se entiende nada.
Y no le sigo porque me das hueva.
Jaja ¿Por qué hay gente que se aferra a defender lo indefendible? Buena crítica. Yo la verdad admiro a cualquiera que se haya atrevido a ver esta mierda y vivir para contarlo. Como dijo algún crítico gringo, “lo más lamentable es que le están enseñando a toda una nueva generación de cineastas como hacer una secuencia de acción”, :S
La primera vez que vi transformers dije que era la mejor pelicula que habia visto, cuando vi la segunda dije lo mismo y cuando leo esta critica digo: Marco González Ambriz sos el hombre mas imbecil que he conocido! y he conocido a muchos imbeciles eso que quede claro.
Y el retrasado mental es otro. No puedes atacar a otra persona porque piensa diferente que tu marco. Por eso t escribo esto cargado de agresividad. Respeta para que respeten. No todos pensamos como tu y si nos gusta transformers debes respetarlo.