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El mejor lugar del mundo (Away We Go). Un divertimento de Sam Mendes.

away-we-go-posterPor Marco González Ambriz

Este es sin duda un trabajo menor en la carrera de su director, una cinta que carece de la profundidad y la disciplina de sus cintas más reconocidas, lo que por su supuesto la hace más recomendable. Me explico: Away We Go es el quinto largometraje de Sam Mendes, director de teatro que incursionara en el cine con American Beauty, una laboriosa e inane fábula que deslumbró a los villamelones con sus tópicos sobre la rutina suburbana, para luego ofrecer un par de cintas mejor trabajadas pero no tan celebradas (Camino a la perdición y Soldado anónimo) y finalmente regresar al esquematismo de su debut con la brutalmente aburrida Revolutionary Road.

Away We Go no está basada en una novela de un reconocido autor, ni aspira a ser una radiografía de la clase media norteamericana. Eso ya la coloca en un nivel superior a las dos mejores -es decir, las peores- películas de Sam Mendes. Al no tener que refrendar su calidad de “genio cinematográfico” en cada fotograma, como le pasaba incluso en Camino a la perdición, Mendes tiene más libertad para encontrar el tono adecuado para la historia que está contando, que en este caso no tiene nada de grandilocuente. De hecho, la mayor dificultad que Away We Go le presenta al espectador es el estilo de vida bohemio de sus protagonistas, conocidos peyorativamente como hipsters en Estados Unidos, lo que prácticamente obliga al director a adoptar el estilo indie de cintas como Pequeña Miss Sunshine.

La fama que Mendes ha adquirido como esteta se debe en buena parte a su elección de colaboradores. Cuando tienes como director de fotografía a Conrad Hall (en Camino a la perdición) o Roger Deakins (en Soldado anónimo y Revolutionary Road) es previsible que el acabado formal de tu película será deslumbrante y que no faltarán los que te feliciten porque se creyeron esa tontería de que el director es el único responsable de lo que aparece en pantalla. En esta ocasión Sam Mendes vuelve a demostrar la misma astucia, trabajando ahora con Ellen Kuras, conocida por sus colaboraciones con Spike Lee y Michel Gondry. La diferencia entre Away We Go y sus trabajos anteriores es que lo difuso del guión escrito por Dave Eggers y Vendela Vida no le permiten a Mendes subordinar la estética de toda la cinta a una sola idea.

John Krasinski y Maya Rudolph en El mejor lugar del mundo
John Krasinski y Maya Rudolph en El mejor lugar del mundo

El punto de partida de Away We Go es el desarraigo de su pareja protagónica, Burt (John Krasinski) y Verona (Maya Rudolph), treintañeros freelance que están a punto de tener un hijo y que siguen viviendo en una casa mal acondicionada porque los padres de él viven cerca, el plan es que cuando nazca la niña tendrán quien les ayude a cuidarla. Nada más que a los futuros padres se les voltea el chirrión por el palito cuando los abuelos anuncian que prefieren mudarse a Amberes. Sin nada que los ate a su actual morada, Burt y Verona deciden visitar a varios amigos y parientes hasta dar con la ciudad donde les gustaría establecerse. La película está compuesta por viñetas que nos llevan a sitios como Montreal, Miami o Phoenix, cada uno con su atmósfera particular y con matices cómicos o dramáticos.

La capacidad de observación de Sam Mendes y el buen gusto de sus colaboradores le dan a cada episodio un estilo distintivo, que puede ser abiertamente burlesco cuando aparece en escena una feminista de tercera o cuarta ola (ya ni sé) o inesperadamente grave cuando Burt y Verona descubren que el matrimonio de sus amigos en Montreal también tiene sus problemas. Me parece que los cambios de tono ayudan a restarle seriedad a la cinta, una virtud tomando en cuenta que el director tiende a ser ampuloso. De ahí que me cueste trabajo entender por qué algunos críticos gringos se sintieron ofendidos con la película. En el New York Times, por ejemplo, A.O. Scott dedicó gran parte de su texto a quejarse del narcisismo de los protagonistas y del desprecio de Sam Mendes hacia los personajes secundarios. Encuentro en Away We Go una intención paródica muy lejana del facilismo moralizante de American Beauty.

Maggie Gyllenhaal en El mejor lugar del mundo
Maggie Gyllenhaal en El mejor lugar del mundo

El guión tiene sus defectos, en especial un desenlace que resuelve con demasiada facilidad los conflictos de Verona, pero no creo que los escritores hayan tenido la intención de presentar su estilo de vida como un ejemplo a seguir. En cualquier caso la presencia de John Krasinski y Maya Rudolph, actores más conocidos por su trabajo en series de comedia como The Office y Saturday Night Live, debe disipar los temores que uno tenga sobre la posibilidad de entrar al cine a divertirse y salir regañado. En contraste con el histrionismo desaforado de Leonardo Di Caprio y Kate Winslet en Revolutionary Road, los actores protagónicos de Away We Go se sienten cómodos dejando que sus compañeros de reparto ocupen el centro del escenario.

La interacción de personajes trágicos y fársicos, junto con la dirección de arte que crea un collage de atmósferas gracias a los constantes desplazamientos de los protagonistas, contribuyen a la imprecisión del conjunto. Nadie va a confundir a Sam Mendes con Robert Altman, nunca se tiene la sensación de que la puesta en escena se esté improvisando, pero al menos por esta vez los acostumbrados golpes de efecto del director británico están ausentes. Donde la puerca tuerce el rabo es en la banda sonora. En una historia como ésta siempre se corre el riesgo de que se nos recete una amanerada selección de rock alternativo, para remachar la excentricidad del relato, y por desgracia en esto Mendes se fue a la cómoda: con sosas rolas del cantautor escocés Alexi Murdoch (un sub-Elliott Smith) para dar fe de su indiferencia hacia las normas sociales.

Trailer de El mejor lugar del mundo (Away We Go):

EL MEJOR LUGAR DEL MUNDO
(Away We Go)
Dirección
: Sam Mendes; Guión: Dave Eggers, Vendela Vida; Producción: Sam Mendes, Peter Saraf, Edward Saxon, Marc Turtletaub; Fotografía: Ellen Kuras; Música: Alexi Murdoch; Edición: Sarah Flack; Elenco: John Krasinski (Burt Farlander), Maya Rudolph (Verona De Tessant), Carmen Ejogo (Grace De Tessant), Catherine O’Hara (Gloria Farlander), Jeff Daniels (Jerry Farlander), Allison Janney (Lily), Maggie Gyllenhaal (LN), Chris Messina (Tom Garnett), Melanie Lynskey (Munch Garnett)
EE.UU. – Inglaterra, 2009, 98 min.

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4 Comentarios

  1. Ufff…otro road movie “indie” tipo “Little Miss Sunshine”, “Sideways” o “The Agent Station”.

    Sonaré pretencioso y fuera de lugar pero ¿de dónde demonios sacaron dinero para un viaje tan largo si tecnicamente los dos son, no tanto unos hipsters, sino más bien unos white trashers fracasados y desempleados?

    • Me parece (porque tampoco pienso volver a verla para tener la certeza) que el personaje de Maya Rudolph menciona que el viaje lo están haciendo con el dinero que tenían ahorrado, algo que no me parece tan increíble tomando en cuenta el cuchitril donde vivían.

      Sí, la película sigue los pasos de las que mencionas, pero en comparación a la obra anterior de Sam Mendes creo que no está tan mal. Aquí al menos no está el cliché del militar homofóbico que lo es porque no puede admitir que se le antoja la pescuezona.

      Saludos.

  2. La peor película de Mendes es “Camino a la perdición”, solo para los amantes de refritos… y de las momias.

    Es una road movie, el final es casi anecdotario.

    ¿Kuras? No, allí si que no. Más bien solo conocida por sus trabajos con Gondry, que por cierto siempre sella visualmente sus películas. Además “Away we go” no es ni un reto interesante ni un logro destacado (en fotografía).

    La película me gustó bastante, en estos días lo mejor de la cartelera comercial.

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