Tokyo Gore Police (Tôkyô zankoku keisatsu)
Por José Luis Ortega Torres
La cinematografía fanta-terrorífica japonesa se ha caracterizado por estar siempre a la vanguardia; sobre todo, porque su sincretismo socio-cultural y religioso logra componer una mixtura entre leyendas ancestrales, su literatura autóctona y la imaginería propiamente cinematográfica, elementos siempre balanceados para crear nuevas formas de terror que, una vez asimiladas por el público, terminarán siendo adoptadas por el cine occidental para su posterior explotación ad nauseam. Verbigracia de esto, la serie Ringu, sus secuelas, remakes oficiales y por supuesto, descarados plagios.
Si bien es cierto que el cine de género nipón se convirtió en las postrimerías del siglo XX en el modelo a seguir, es innegable también que no por ello todo lo que surge de él tiene el mérito de convertirse en un clásico de culto. Baste observar Tokyo Gore Police para darse cuenta de que uno de los títulos más “cacareados” en lo que va del año no es más que un subproducto de explotación que pretende, de la manera más vulgarmente posible, llamar la atención en los círculos especializados -como en el FantAsia 2008- con base en la saturación de lugares comunes por demás previsibles y amontonados, literalmente, en casi dos horas de metraje que lejos de impactar al espectador, lo dejan mortalmente aburrido.

Yoshihiro Nishimura, habitual especialista en maquillaje prostético en una amplia variedad de productos gore destinados al mercado del video -y uno que otro filme interesante como Suicide Club- en casi década y media sólo ha dirigido tres largometrajes, siendo Tokyo Gore Police el más publicitado, incluso en el mercado internacional, sobre todo al explotar la imagen de la enigmática, y a la vez siniestra belleza, de Eihi Shiina, la recordada psicópata traumatizada de Audition, de Takashi Miike, de quien por cierto, no es fácil ser émulo.
TGP es un filme que a pesar de los excesos gore y de su imaginería postapocalíptica se diluye a los pocos minutos de comenzado porque la apuesta de su director (que también funge como guionista) favorece la mutilación gráfica y el esperpento estético, pero lamentablemente juega en contra de la construcción dramática de la película, de tal manera que lo que tenemos ante nuestros ojos no son más que una serie de escenas hilvanadas sin tono ni gracia por el salvajismo en las acciones de Ruka, policía cazadora de “ingenieros”, seres mutantes que amenazan la seguridad de Japón y las también ejecutadas por su némesis, Keyman, el evolucionado ser que ha provocado tal pánico.

Los “ingenieros” son mutantes de apariencia humana que al ser mutilados de alguna parte de su cuerpo, biogenéticamente la restituyen en forma de arma. Esta idea tan brillante y que de alguna forma nos recuerda a la filosofía de la Nueva Carne de David Cronenberg, se abarata en toda la extensión de la palabra, pues argumentalmente hablando no sirve para ninguna reflexión como lo haría, por ejemplo, el maestro canadiense en eXistenZ, donde carne, sangre y armas se fusionan en nuevas formas. Pero además de esa impericia en el discurso, el cineasta traiciona también su propuesta estética malbaratándola, por así decirlo, desde las primeras escenas, convertidas en un gratuito baño de sangre donde, incluso, tiene el mal gusto de salpicar el lente de la cámara, recurso que de manera contraproducente termina por desinteresar al espectador por vía de la no-identificación con la historia ni los personajes. Yoshihiro Nishimura olvida el postulado básico que de se debe hacer creer al espectador que lo visto en la pantalla podría ser real, sin importar si se trata de un filme fantástico; es decir, se busca la identificación del público y NO alejarlo de lo visto en pantalla por vía del exceso sin sentido.
Habrá quien diga que Sam Raimi también usó el gadget del salpicón sanguinolento en su ópera prima Evil Dead, pero a ellos habría que recordarles que lo hace en la cresta de la película, o sea, en el momento álgido resultado de la paulatina evolución de la violencia y que termina por desencadenarse en ese nodo argumental -eso se llama construcción dramática-, pequeño detalle que Nishimura olvidó desarrollar en su guión y puesta en escena.

A lo largo de la película existen momentos que se pretenden divertidos: bromas sexo-macabras con senos que escupen ácido, penes descomunales que disparan proyectiles de semen, vaginas dentadas que ridiculizan aquel legendario temor atávico. Ahí están plasmadas también la malsana patología sexual a la que los japoneses se han hecho viciosos y que sonrojaría a Sade y Krafft-Ebing y, en medio de todo, ridículos intentos de crítica social donde malasios e indonesios son puestos como el lumpen de la fuerza laboral en Tokio, el recuerdo histórico que les enseñó que cualquier clase de fascismo y totalitarismo castrense está condenado a una putrefacción que nace en sus propias entrañas y, para rizar más el rizo, su virulencia del tiempo presente por medio de los sardónicos spots publicitarios que incitan a su juventud al suicidio, cáncer real que azota a los nipones menores de edad
Dicha saturación de temas y lugares comunes que se aderezan con peleas descerebradas y mal filmadas son una aseveración de lo que se intuye desde el mero inicio de la película: una vez que en la primera secuencia el realizador echó toda la leña al asador enseñando su juego de sangre intentando lograr el non plus ultra de los filmes gore, roba a la película la oportunidad de crear un suspense, logrando únicamente un desperdicio de recursos y tiempo -suyo y del público- obteniendo un filme plano, pesado y a momentos muy aburrido donde el paroxismo de la sangre y comedia negra alcanza la cima del non-sense.
Yoshihiro Nishimura ha devaluado, por completo, la etiqueta de “cine de género” logrando un “material” donde no hay terror, ni siquiera repulsión por lo que se mira. No hay sorpresa y mucho menos diversión. En pocas palabras no hay película.
TOKYO GORE POLICE
(Tôkyô zankoku keisatsu)
Dirección: Yoshihiro Nishimura; Guión: Yoshihiro Nishimura y Kengo Kaji con colaboración de Sayako Nakoshi; Producción: Yoshinori Chiba, Yoko Hayama, Satoshi Nakamura; Fotografía: Shu G. Momose; Música: Koh Nakagawa; Con: Eihi Shiina (Ruka), Itsuji Itao (Keyman), Yukihide Benny (jefe de la policía de Tokio), Tak Sakaguchi (Koji Tanaka), Keisuke Horibe (padre de Ruka)
Japón – Estados Unidos, 2008 - 110 min.
Participaciones: Festival de Cine Japonés de Hamburgo, Alemania 2008; Festival de Cine Asiático de Nueva York, Estados Unidos 2008; Festival de Cine de Género Another Hole in the Head de San Francisco, Estados Unidos 2008; Festival Internacional de Cine Fantástico de Puchón [Buchón], Corea del Sur 2008; Festival de Cine FantAsia de Montreal -Premio a Mejor Película Asiática-, Canadá 2008; Festival de Cine Fantástico de Austin, Estados Unidos 2008; Festival de Cine Weekend de la Peur en Lac de Saint Cassien-Montauroux, Francia 2008; Festival Internacional de Cine de Horror y Ciencia Ficción en Tempe, Arizona, Estados Unidos 2008; Festival de Cine Toronto After Dark, Canadá 2008; Festival de Cine Night Vision de Helsinki, Finlandia 2008; Festival de Cine Asiático de Múnich, Alemania 2008; Macabro. Festival de Horror en Cine y Video, ciudad de México 2009.
Cinefagia en Facebook
Y ahora Yoshihiro Nishimura junto a Naoyuki Tomomatsu (el director de “Stacy: El Ataque de las Niñas Zombie”, 2003) realizaron “Vampire Girl Vs. Frankenstein Girl” (2009); que a juzgar por el trailer; lleva ese exceso de gore absurdo hasta sus últimas consecuencias…para mal, claro está.
El trailer aqui: http://www.youtube.com/watch?v=ASboaNZvXCc
Así parece mi estimado Acuña, una vez visto el trailer no queda más que resignarse a que este y otros “realizadores” tomen sus camaritas HD y se lancen al ruedo a ver que “filman”. No importa, de vez en cuando salen joyitas maravillosas como “Gutterballs” o “Mum & Dad” de entre tantos subproductos. En todo caso, cuando vea que el capitán Barbanegra ya tienen disponible “Vampire Girl Vs. Frankenstein Girl” ya la estaré comprando… total, para eso somos CINÉFAGOS y no nenitas… juar!
¡Exacto! Aquí es donde se separan los hombres de los payasos…los cinefilos de los cinefagos. ¡Juaaaa!
Que mal que no disfrutaste nada la pelicula, a mi si se me hizo diferente a los filmes de terror de Japon, en la onda Bad taste de Peter jackson, lo que si les aconsejaria seria mejorar las coreografias de peleas y efectos.
Vientos Zombie, que chido que a ti sí te gustó la peli. Te recomiendo entonces, si es que no las conoces ya, Machine Girl, Zonbi Jietai (Zombie Self-Defence Force, en inglés) y Oneechanbara The Movie, todas ellas recientes películas japonesas de gore pasado de rosca y, según yo, más divertidas que TGP. Es más ahí te dejo los trailers y tú juzgarás:
Machine… http://www.youtube.com/watch?v=h7xqgf43ibk
Zonbi… http://www.youtube.com/watch?v=yfoD-Qkw_ts
Oneechambara… http://www.youtube.com/watch?v=XTo5dDhFMQ4
Gracias por escribirnos!
JLO
Entonces es ese tal capitan Barbanegra quien les consigue joyitas, no me podrian decir donde encontrarlo?… aqui es sumamente dificil conseguir buenas cintas, me tendria que dar mi vuelta pa comprarle un buen paquete gore…
un saludo
JLOT: la de Machine girl y ZSDF ya las vi y la primera senti que la estropeaba las actuaciones y les faltaron mas efectos macuarros, y la segunda pues esta muy burda no tiene nada, parece videohome de los Almada (solo el monito tipo pikachu cerca del final me boto de la risa) la de Oneechambara no la he visto a ver que.
Si quieren ver estas y otras por la red pueden ir a http://www.asian-horror-movies.com ahi encuentran hasta las de Guinea pig (menos Run&kill y DR lamb Fuck¡¡¡)
Aló Zombie!
…mira que casualidad… justo ahora escribo algo sobre zombies a propósito de la noruega Dead Snow, ya luego a ver si le dedico algo de tiempo al díptico de Oneechambara, Yatterman de Miike y a Samurai Princess, creo que ésta última promete algo, pero no estoy seguro pues es de los mismos “autores” de TGP.
Si quieres descargar directamente (no torrents) Dr. Lamb, PÚCHALE AQUÍ
JLO
Gracias por el link JLO he estado buscando Dr. Lamb por toda la red (menos en el chopo porque no me queda cerca) y nada, valdra la pena el apuntarse ahi, aprovechando el espacio les dejo el url de un blog en el que estoy, no es mio pero colaboro, es de terror, ya llevamos un buen de años en esto, desde que cerraron los grupos en msn emigramos a otras entidades:
http://ratasenlasparedes.blogspot.com/
Ahh si Meatball machine tambien la recomiendo aunque lo del romance aburre un poco, tiene tambien buenos efectos alucinantes, y me quiero ver tambien Robogeisha, quiensabe de cual fuman estos cuates a la hora de filmar sus tropelias, salu2.
La crítica siempre se tornará ambivalente, es una condición de hermenéutica. A mi parecer, con todos los obstáculos que corre una película de este tipo (contenido gore, fuertes cargas de sarcasmo, simplismo en el maquillaje y efectos, etc.) TGP es obra de arte.
Así como el dadaísmo y su anti-arte sufrieron los embates de la crítica, la película es un collage (elemento dadaísta) de condiciones que aquejan la condición humana.
En primer contexto está la idea de la policía privatizada, que aunque ya habíamos visto esto en el RoboCop de Paul Verhoeven, Nishimura lo utiliza como móvil de fiel reflejo de la tendencia a la ingobernabilidad de los países industrializados. La responsabilidad de la seguridad social recae en las empresas privadas donde todo un mundo de errores y atrocidades puede suceder.
Este es el marco donde el director irá colocando las piezas que conforman el mosaico que aquejan a la realidad nipona primordialmente.
No voy a señalar las escenas pero si los temas que maneja el director. Las referencias empiezan a multiplicarse en una REALIDAD que aqueja a la sociedad japonesa, la extravaganza sexual como resultado de la soledad; el alto índice de suicidio en los jóvenes nipones; el machismo y los abusos hacia la mujer; la saturación de propaganda en los mass media; y la perdida de asombro de la sociedad en general.
Antes y después de cada tema insertado en el collage, Nishimura prepara una entrada y una salida con movimientos de los personajes pertenecientes a su cultura, casi dancísticos y muy geométricos, hasta en la muerte de los “ingenieros”. Esta sería la forma recurrente del director de presentar los tópicos mencionados lineas arriba.
Aunque los temas musicales son muy cortos, cumplen con la función generadora de tensión.
A diferencia de las respetables opiniones de los fans de esta página y sobre todo del crítico de esta entrada, estamos frente a una “galería” de temas expuestos en un marco determinado y que dada la sorprendente pasividad de nuestra adormecida sociedad, el baño de sangre es una respuesta irónica, un zape en la cabeza como llamada de atención.
Saludos Alfredo!
Tu lectura sobre TGPes muy interesante. Gracias por complementar el texto que he escrito con una opinión que si bien es divergente, no por eso es menos válida, sino que por el contrario enriquece nuestra página presentando otro punto de vista a los lectores.
Espero que sigas leyéndonos y hagas llegar tus opiniones.
JLO