Los bastardos. Los juegos tediosos de Amat Escalante.
Por Marco González Ambriz
La banda sonora de Juegos divertidos (Funny Games) abre con un par de canciones de Naked City, uno de los proyectos del compositor y saxofonista John Zorn. El contraste entre la familia modelo dirigiéndose a su casa de campo y la estruendosa música de fondo, una mezcla de estilos donde predomina el grindcore, servía para establecer, mal que bien, el tono de la cinta. Los bastardos abre con un acorde de guitarra que se repite mientras aparecen los créditos iniciales. Esto es muy apropiado, ya que entre el complejo sonido de Naked City y un guitarrazo sin chiste media la misma distancia que hay entre Michael Haneke y Amat Escalante.
Había algo enternecedor en la ineptitud con la que Escalante trataba de imitar a Bresson y Buñuel en Sangre, su ópera prima. Era como ver a un niño que apenas está dando sus primeros pasos y que ya quiere bailar como los que salen en la tele. Uno pensaría que emular la mediocridad de Funny Games sería una tarea más fácil. Después de todo, retomar la fórmula donde un grupo de criminales invade un hogar de clase media, darle dos o tres zarandeadas metadramáticas y convertirla en un estúpido panfleto contra la violencia debería ser pan comido, hasta para un Amat Escalante. Con una ventaja adicional: la gramática de Escalante es tan primitiva que no dejaría lugar a la retórica desdeñosa y santurrona del austriaco (“Yo puedo usar imágenes violentas en mis películas porque lo hago de forma responsable, no como Tarantino”).

- Rubén Sosa y Jesús Moisés Rodríguez en Los Bastardos
Por desgracia, viendo Los bastardos queda claro que Escalante puede ser un gran admirador de Funny Games pero también que no entendió nada de lo que Haneke quiso decir. Los bastardos es una versión simplificada de Funny Games desde la música, como ya mencioné, hasta el argumento, con un par de indocumentados irrumpiendo en una casita de Los Ángeles para aterrorizar a la señora que ahí vive. Nada más que a Escalante se le olvidó incluir referencias al videotape y hacer que los protagonistas rompan la cuarta pared de vez en cuando para llamar la atención sobre lo artificial de la trama, con lo que Los bastardos resulta inferior a modestas cintas de serie B como Last House on the Left (la original de 1972, no he visto el remake) o House by the Edge of the Park (1984) porque carece de suspenso, personajes memorables o sorpresas en la trama. Hay una escena particularmente violenta, un momento que horrorizó a las señoritas que vieron la película en Cannes y que no están acostumbradas al cine de terror, pero que en realidad no es sino una pueril provocación, otra más, del tándem Reygadas-Escalante. A los aficionados al gore esta imagen no les hará ni cosquillas.
La incapacidad de Escalante para concebir situaciones dramáticas hace que la experiencia de la señora sometida por los dos indocumentados sea tan sosegada como un retiro espiritual. Hay una escena donde uno de los invasores juega con la octava más alta de un piano mientras el otro se pone a fumar crack con su víctima, otra donde los tres se meten a nadar a una alberca. Tan pobre es la imaginación de Escalante que esta parte de la película, cuya premisa le ha servido a otros cineastas para llenar un largometraje, a duras penas le alcanza para cincuenta minutos, para completar la cinta se ve obligado a incluir un trivial prólogo que nos muestra la rutina diaria de los trabajadores indocumentados en Los Ángeles. Los críticos progresistas se han agarrado de esto para inventar que Los bastardos es un análisis sobre la relación entre México y Estados Unidos, la explotación de los indocumentados, el cambio climático, los alimentos transgénicos, la revolución bolivariana, bla bla bla. John Steppling, por ejemplo, ve en Los bastardos a un jarrito donde caben Blanchot, Melville, Nietzsche, Marx, Trostky, Bush y Cheney, entre otros.

- Nina Zavarin y Trevor Glen Campbell en Los Bastardos
Ni siquiera puede uno divertirse con la torpeza formal de Escalante porque en esta ocasión se hizo acompañar de colaboradores que sí saben lo que están haciendo, en particular el fotógrafo Matthew Uhry y el editor Ayhan Ergürsel. Además tuvo a su disposición grúas, dollies, sets y efectos especiales, lo que diluye aún más su peculiar estilo. Eso sí, para darle gusto a los que todavía creen en la teoría del autor Escalante mete un par de escenas que recuerdan a su primera película. En una vemos a una familia que celebra un día de campo junto a un árbol mientras dos jóvenes se dan de trompadas, como sucedía al final de Sangre. El otro rasgo característico del director es su necedad de filmar a sus personajes en la cocina, tal vez en la creencia que sacar cosas del refrigerador y meterlas al horno de microondas equivale a una profunda reflexión sobre la condición humana. Consecuencia de lo anterior es que Los bastardos sea una de las cintas de 82 minutos más largas de la historia del cine.
El único aspecto de Los bastardos que representa una mejora frente a Sangre es el manejo de los actores no profesionales. Ahora por lo menos Escalante eligió a un grupo de personas que hablan sus respectivos idiomas con soltura y que no se pasman frente a la cámara. Es una victoria pírrica porque esto no hace sino llamar la atención sobre lo exiguo del argumento y la falta de ideas del director. Claro que cuando uno tiene la fortuna de estar apadrinado por un tipo -estuve a punto de escribir “cineasta”- como Reygadas, que ya ha sido admitido en el enrarecido ambiente de los festivales internacionales de primer nivel, estas carencias se transmutan en virtudes. En ese círculo social un director que no hace sino repetir prejuicios políticamente correctos será congratulado por su humanismo, si no sabe dónde poner la cámara los críticos se harán lenguas de la pureza de su estilo y si su bodrio incluye una gota de sangre o un pezón el público selecto de Cannes, Venecia y Berlín podrá sentirse satisfecho de su amplio criterio, aunque el resto de su tiempo lo dediquen a condenar a las películas comerciales por mostrar exactamente lo mismo. ¡Y todo esto sólo por ser amigo de un pelmazo que supo colarse en la fiesta! Con esas palancas a Amat Escalante los puntos de apoyo le pelan los dientes.
Trailer de Los bastardos:
LOS BASTARDOS
Dirección: Amat Escalante; Guión: Amat Escalante, Martín Escalante; Producción: Amat Escalante, Jaime Romandía; Fotografía: Matthew Uhry; Edición: Ayhan Ergürsel, Amat Escalante; Elenco: Jesús Moisés Rodríguez (Jesús), Rubén Sosa (Fausto), Nina Zavarin (Karen), Trevor Glen Campbell (Trevor), Kenny Johnston (jefe de construcción)
México – Francia – EE.UU., 2008, 82 min.
Cinefagia en Facebook
Me haz dejado con la cara de “what?!”
A mi en lo personal me encanto la pelicula, algo que no puedo decir de SANGRE. Escalante no sigue los preceptos de Michael Haneke, porque sino perderia su estilo y seria simplemente un imitador.
LOS BASTARDOS me sigue pareciendo la Mejor pelicula mexicana en lo que va del 2009.
Si quieres ver una verdadera, nefasta, pretenciosa y soporifera imitacion de Bresson revisa OPERA de Patricio Riveroll, despues de ver esa aberracion seguro dejaras de tenerle tanto odio a Escalante.
jajajajajajajajaja, no puedo parar de reír.
uy.
siempre es un supremo deleite para un cineasta el criticar criticas de películas.
veamos.
quien te dijo que bresson, buñuel y haneke son meastros del cine? o quién te dijo que buñuel hacía cine?, o incluso, quién te dijo que “los tres amigos en la crítica de cinefagía hacia la película de los bastardos dirigida por escalante” son dignos de ser imitados? lo que tu dices de amat escalante, lo decían de esos tres tipos cuando estrenaban sus películas.
pero no hablemos más de tu crítica, mejor pasemos al show del crítico, de TODO crítico.
a llegado el momento!
que pasen los invitados!
que pase nuestro primer invitado: el plagio.
que pase nuestro segundo invitado: la pretensión.
que pase nuestro tercer invitado: el fiasco.
que pase nuestro cuarto invitado: la charlatanería.
demos la bienvenida a nuestros amigos
con ustedes….
los cuatro paladínes de la crítica cinematográfica!!
a-p-l-a-u-s-o-s-!-!-!-!
bien, el show siempre es de ellos. los que hacen crítica cinematográfica deberían empezar a invertarse nuevos conceptos, nuevas maneras de criticar películas.
vamos, que ya no estan tan chiquitos, o acaso son unos niños que ya quieren caminar cuando apenas saber balbucear?
DDLM’s
Ay Dieguito!!! (DDLM’s)
Tú sí que te crees un gran cineasta y tu “grabación” —que no película— “Cletaraxia” una obra maestra del nuevo siglo. ¿Crees que por citar en tus choros a cineastas avant garde lituanos (Mekas) o austriacos (Tscherkassky) prácticamente desconocidos en nuestro país estás por encima del resto de los mortales?
Tu visión retorcida del concepto de “auteur” lo único que deja en claro es soberbia y petulancia. ¿Crees que agarrar tu camarita y grabar braguitas, tetitas de chicas vistiéndose, abejitas en un vidrio, lucecitas de colores, letreros de neón a toda velocidad y presentar la novedosísima (ja!) técnica de cámara en mano y fuera de foco es hacer cine? Ja!
¿De verdad piensas que por grabar sin ton ni son y fungir (¿o será fingir?) como director, productor, sonidista, editor, director de arte, director de fotografía y hasta actor —si aparecer aplastado en un sofá es “actuar”—de “Cletaraxia” ya eres un autor total…?
¿Crees que “Cletaraxia” está por encima de los filmes de Bresson y Haneke? ¿Piensas que de verdad TÚ sí haces sino y Buñuel no? Cielos… Si en Guanajuato salieron mentando madres de la proyección de tu videíto ¬—que no película, repito— ¿Crees que eso te pone al nivel del Buñuel cuando lo denostaron por “Los Olvidados”?
Decir que este desperdicio de material es lo mismo que antes se llamaba cine de vanguardia, expandido, kitsch, estructural, psicotrónico, underground, experimental, cine-ojo, de culto, lisérgico, bizarro… y que a partir de tu llegada al mundo se llamará cine de DDLM’s y que tú mismo eres DDLM raya la demencia.
Gracias a los dioses del séptimo arte que éste no tiene nada que temer con tu arribo. Quizá, igual que yo, sólo lo vean como un mal chiste.
Saludos Diego de la Mattaz aka DDLM, y no dejes de leer Revista Cinefagia.
Típico, cuando estoy pendiente de los comentarios nadie deja una opinión y cuando me descuido se arma un buen debate.
Angel: Qué bueno que te gustó Los bastardos y que la consideres la mejor película mexicana de este año, y no es ironía. Simplemente hay que aceptar que las reacciones que cada uno tiene ante una película, y de hecho ante cualquier obra de arte, dependen de la formación, temperamento y hasta del estado de ánimo en el momento de presenciarlas. Los punto de vista no pueden invalidarse.
En la historia del cine hay muy pocos directores en los que no se puedan encontrar rastros de las películas que los influyeron y Escalante no es la excepción. En esta entrevista (http://cinerastas.com/2009/01/10/entrevista-amat-escalante/) Escalante admite la importancia que tuvo para él Bresson mientras filmaba Sangre y si yo la hubiera leído antes de escribir el texto de Los bastardos seguramente habría moderado el comentario, aunque la comparación con la cinta de Haneke me sigue pareciendo relevante, incluso más que las películas que Escalante sí menciona en la entrevista (Naranja mecánica y A sangre fría).
Repito, si tú encontraste en las imágenes de Los bastardos algo que yo no vi debes tener buenas razones. Si pertenecieras a las filas de los que leen Film comment o Cahiers para poder decidir si una película les gusta o no dudo que te molestarías en leer este humilde sitio web.
Narcotaquero: En la entrevista ya mencionada queda claro que Escalante sí conoce Funny games aunque no la considera como el modelo que le sirvió para hacer Los bastardos. En cualquier caso mi queja, y creo que estarás de acuerdo, va más contra los seguidores del “buen cine” que se sienten audaces y provocadores viendo este tipo de películas y que sin saberlo están aplaudiendo películas notoriamente inferiores a los churritos de exploitation de los años 70 que ya habían explorado el tema de la violencia y la venganza. Lo extraño es que hay otros directores, como Kubrick o Peckinpah, que sí están dentro de su santoral y que también han trabajado este filón con resultados muy superiores a lo logrado por Haneke o Escalante, lo cual no les impide emocionarse como si lo que hace esta nueva camada fuera algo inédito. Que con su pan se lo coman.
A DDLM yo le preguntaría qué le hace creer que los responsables de Cinefagia nos sentimos los paladines de la crítica cinematográfica. Es cierto que muchas veces usamos un tono irrespetuoso para criticar ciertas películas o a ciertos personajes, pero esto tampoco es tan distinto de lo que hacían los de la revista Nuevo Cine allá por 1963, en su sección “Crítica de la crítica crítica”, o los comentarios de Cube Bonifant en los años 20 y 30. Tal vez él piensa que los cineastas son una casta superior que no debe ser perturbada por la crítica, aunque eso de sentirse el centro del universo sea propio de niños pequeños y no de personas maduras.
Jajaja, no estas solo, yo también creo que los Bastardos es mierda.
Estoy de acuerdo en lo que mencionas de las deficiencias que tiene la cinta, y que “el grupo selecto” considera como virtudes. Pero lo que no comparto es la comparación con funny games. Ni siquiera creo que Escalante la conozca o se inspire en ninguna referencia cinematográfica (además de su “chile” Reygadas) para hacer sus cintas..
Además, mientras en funny games Haneke se pone a criticar a su público desde un pedestal de moral inalcanzable (puaj), Amat Escalante nomás monta unas cuantas escenas con hueva, pone una escenita gore cerca del final y espera que la gente la interprete (doble puaj).
El club selecto de “gente que sabe de cine” se pondrá en su posición “si no te gustó es que no le entendiste”. Es mejor no hacer caso de eso y dejar que, tanto “cineastas” como “conocedores” se masturben unos a otros. Sólo no esperen que los “no iniciados” acudamos a su orgía.
(^)
tienes mucha razón pepe, lo mio es el videito; o será el videito de arte?, tu que piensas?
ni te creas eh, ni siquiera a un mal chiste aspiré mientras desechaba cletaraxia. pero ya que lo mencionas, me excita sobremanera saber que he alcanzado la magnificencia, la altura de un mal chiste.
soy un individuo bastante pretensioso, eso ya se sabe. no me sorprende que se mencione de nuevo. en esto del cine los no-pretensiosos por lo regular llegan a ningun lado.
use técnica en cletaraxia???? la única técnica que hay es hacer lo que no se hace en las películas, esa es la técnica (si es que hay una).
“ver películas y hacer lo que no ves en las películas = la técnica utilizada en cletaraxia”. DDLM’s
yo me pregunto si a la última pélicula de david lynch “inland empire”, grabada con una camará de alta definicion, le llaman “video” en lugar de “pelicula”. hasta donde sé, le dicen película. el formato no hace el cine. en venecia la presentaron como película, y fue grabada más no filmada, entonces como quedamos?
quién dijo que me creía autor??, vagamente, y sólo cuando es necesario, me hago pasar por cineasta. vamos!, que tampoco el juego de hacer cine es tan difícil.
ya veremos de aquí a 39 años quienes deambulan por el olímpo cinematográfico, tampoco nos adelantemos.
uy, esa sinopsis si me la saque de la manga, más bien. así como puse eso de sinopsis “en el siglo XX le llamaban….” pude poner “se venden lavadoras” o “ya no hay bon ice” o “30% de descuento en jabones” o “2×1 en las jarras”. en fin, que la sinopsis tampoco hace una película.
ya por ultimo pepe, te recomiendo mucho ese videito llamado “inland empire”.
saludos!!! : )!!!! más cinefagia!!!! : )!!!!
(marco gonzález ambriz, ¿que queda decirte a ti que no le haya dicho al pepe ya?)
DDLM’s
(^)
Articulo y debate muy pretenciosos, el cine de amat es simple y no todos digieren estilos como ese, el cine tiene muchos colores y gamas. Me parece que me agrada el cine de amat y aqui lei mucha bronca con un tipo de cine mexicano que ha trascendido fronteras. Mantarraya produce cosas formidables, que son buena alternativa al lo que se ve en las pantallas. A veces comparto la opinión de que debería de ser siempre un poco más objetivo el trabajo de crítica; ya clavado en erudiciones un escritor puede caer en solo dar un despliegue de su conocimiento sin verdaderamente aportar. Algo lindo del cine y del arte es su capacidad de reinventarse, si fuera cuadrado, tal vez dejaría de tener vida por convertirse en algo aburrido. Saludos a la redacción pues han crecido muchísimo.
Marco perdon por ser tan ignorante pero no entendi este ultimo parrafo que me dedicas:
“Repito, si tú encontraste en las imágenes de Los bastardos algo que yo no vi debes tener buenas razones. Si pertenecieras a las filas de los que leen Film comment o Cahiers para poder decidir si una película les gusta o no dudo que te molestarías en leer este humilde sitio web.”
¿Me lo podrias explicar?
Y otra cosa, yo veo mas influencia de Bruno Dumont sobre Escalante que de Michael Haneke.
Me refiero a la diferencia que hay entre los que recomiendan una película porque sinceramente les gustó y los que lo hacen por pura pose, porque leyeron en alguna prestigiosa revista extranjera que ése es el “buen cine” que hay que apoyar. Esto es algo que se nota mucho en los festivales, particularmente en la forma como se pone de moda el cine iraní o argentino durante algunos años, para luego ser reemplazado por el de otras latitudes, ignorando a cineastas importantes sólo porque les tocó trabajar en un país que no encaja con la tendencia que se supone predomina en ese momento. Una queja recurrente de los periodistas que cubren los festivales más importantes es que los comités de selección prefieren las películas deprimentes, que no necesariamente son las mejores, sólo porque el drama y la crítica social se consideran más importantes que la comedia. Obviamente es muy difícil establecer una división clara entre las dos actitudes, la del entusiasta sincero y la del snob, pero es un hecho que en el cine de arte, y de hecho en todas las manifestaciones artísticas, hay un importante componente social. Sobre el tema te recomiendo ampliamente el libro Apolo y la máscara de la antropóloga argentina Estela Ocampo, donde explica cómo se desarrolló el concepto de arte a lo largo de la historia.
Me encanto el articulo, sobre todo porque despues de la piscina empeze a adelantar la peli por todos esos motivos que comentas, llegando hasta el culmen de la pelicula, un tanto extraño y desorbitado; y tristemente recapacitando en que la mayoria de directores se agarran con uñas a la ideologia del American Dream, para, ( por enesima vez ), decirnos que la sociedad americana esta podrida porque una ama de casa hace una ensalada y segundos despues empieza a fumar crack en una pipa.Y por que?? pues porque lo dicen ellos.
Porque aunque Jarmusch haya sido un talento o uno de los primeros, eso vacios “interesantes” muy pocos los pueden conseguir, y a estas alturas de la vida ya no vienen a cuento o tienes que darle un sentido, acto seguido, con algun tipo de maestria soberbia.
Y que alguien vaya corriendo a decirselo a Eimbcke, porque Lake Tahoe fue una de las mayores decepciones que he tenido.
Creo que la pelicula no iba mal encaminada, aunque solo con los 5? minutos de escena principal algo ya empezaba a oler mal.
Pues solo utilizo estas lineas para decir que el Buen Marco me cae rebien, y eso que no lo conozco personalmente, amen de parecer faccioso, intolerante, mente-debil o facil-influenciable (me refiero a mi, evidentemente). tomo muy en cuenta su opinion a la hora de ver cine, si asi es y me vale, larga vida a los cinefagos, por cierto a jose luis si tuve la oportunidad de conocerlo y me parece una persona excepcional, gracias a ambos por dedicar una parte de su tiempo a generar el debate cinematografico. un abrazo
(y este comentario resulto en todo menos una opinion sobre cine, pero que chingaos, ando emotivo =D )
por cierto, espero que cuando pueda realizar mi primer proyecto le dediquen unas cuantas palabritas desesperanzadoras jeje,
Abrazos David!
JLO
No he visto la película, y eso que en la Cineteca la anunciaban como “El Acontecimiento”. Pero defiendo la manera de criticar de Marco. Existe una tendencia denostar a los críticos que expresan su descontento contra esta oleada de “artistas” clasemedieros que miran a la clase baja como animales a estudiar. Pienso que porque una cinta que se vuelve un neambutal, debe ser catalogada como excelente y una comedia o una de terror es denostada por simple hecho de ser. Además eso de sacar a relucir el trabajo de del critico, para desde este punto juzgarlo, me parece bajo, porque se lleva a un plano personal, lo que debería mantenerse en otro nivel.
Es una pésima película, pretenciosa y petulante, pero finalmente fallida y tediosa, además de terriblemente torpe. No deja de ser un ejercicio onanista de un aspirante a cineasta, quien carece de recursos narrativos y sobre todo, que se autocplace con una visión estrecha y trivializadora
De acuerdo contigo. Además es una película que no necesita tantos recursos porque no es de efectos especiales ni de reconstrucción histórica. Los que hicieron 2033, que también es mala, al menos pueden justificarse diciendo que está difícil hacer cine de ciencia ficción cuando no se tiene un presupuesto adecuado. Las excelentes películas que se están haciendo en Perú y Argentina demuestran que la falta de dinero no puede ser un pretexto para hacer bodrios.
Escalante es la pretensión hecha persona, ni más ni menos. Un hermano que vive a la sombra de Reygadas-que para mí, al menos tiene cierta intención, más allá del cliché de los plagios- y que no aporta mucho.
En cuanto al debate, nunca he entendido la crítica que va personal o que usa expresiones un tanto denigrantes y sobre todo que se ve un revanchismo. Esta crítica me gustó, si bien no termino de entender el símil de Funny Games. Qué lindo encontrar un lugar donde se hable de cine.
PD.- Yo también encuentro más referencias de Dumont-que es protegido de Haneke o al menos eso dice- que del austriaco.
La película más pretenciosa que haya visto (y soy tolerante al mal cine), si buscabas entretenimiento sólo vas a hora y algo de NADA.
Si ibas buscando “buen cine” peor, porque entonces debería casi enojarte que se desperdicie cinta de ese modo; intento fallido de cine de arte (pero del malo) y proyecto escolar que busca ser cool.
Además, de los que entraron a ver esto a salas comerciales, 90% fue porque creyeron que era la de Tarantino.
Hola,
He visto dos veces la pelicula. Coincido en que hay varias escenas que son pretenciosas, la fotografia y locaciones pudieron haber estado mucho mejor. creo que aún así no es mala.
No tiene nada que ver funny games aqui, tal vez sea en que las dos peliculas se alargan bastante, de hecho encuentro más influencia con caché del mismo director.
Creo que en una crítica siempre deben reflejarse las cosas que parecieron bien y las que no. Todavia se puede ir en exceso hacia uno de los dos lados, pero ir de inicio a fin amedentrando o alabando el trabajo de otra persona, es otra cosa. No es profesional. En estos tiempos donde cualquiera tiene una cámara y puede hacer grabaciones, también en estos tiempos cualquiera puede tener su blog, que esto último es más fácil.
El proyecto de Escalante no es malo. Hay cosas que son interesantes:
La estética es una. Los dos indios, el arma, el chico dj, la mujer, los titulos de inicio y fin tienen buen gusto, o por lo menos yo lo comparto. Prefiero esto a lo que sale en funny games.
La historia en sí, los simbolismos y detalles que se desechan en la crítica de este espacio, sin dar una explicación. Si, todo depende del contexto. No es lo mismo tomarse una botella de refreso, de unos 250ml y que te dure a sorbos para toda la comida, como es característico en casi todo europa, que empinarse un vaso hasta el tope de refresco y llenarlo de nuevo antes de empezar a comer. Eso es mostrar simbolismos. Los bastardos, el momento en que los indios ocupan el lugar del hijo natural, en que la mujer los cuida y alimenta.
La maniobra que realiza Amat, con actores que no son de carrera. Esto lo vemos en particular con la escena en la sala. Dos indios de rodillas, con aspecto de humildad pero al mismo tiempo ofensivo, con gestos y posición de no creer o merecer lo que tienen enfrente, una mujer blanca con posición y gestos de extasis, de una virgen maria. Es como una visión, como una aparición. Es una pintura en movimiento. Eso no lo tiene funny games nunca.
saludos
Es que tu querías una copia de Haneke y eso no está bien.
Prefiero mil veces ver esta pelìcula a las mil mierdas con efectos especiales,escritores de best sellers,
“estrellas” con dudosa capacidad actoral,”acciòn” y demàs recursos baratos sin olvidar la moral triunfadora de los hèroes,que ya tienen demasiada propaganda¡
Claro que es una cuestiòn de ideas,no encuentro la pelìcula tediosa.
La película está perrísima…
Sólo recordemos que hay algo que se llama cine de arte.
Saludos (Y)
Sí, hay algo llamado “cine de arte”, la cuestión es si una película debe ser catalogada como tal sólo porque la aceptaron en algún festival o porque tiene la apariencia de ser algo artístico, aunque poniendo atención a su contenido pueda verse que es pura forma y nada de fondo.