Ciclo de cortometrajes mexicanos en China
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Pekín, 30 jun (EFE).- El documental Beijingren, 6 retratos, del mexicano Hernando Calzada, un “poema visual sobre Pekín”, inauguró hoy el ciclo de doce obras “México en corto”, auspiciado por la Embajada de México en Pekín y el Instituto Cervantes.
“Es un retrato de la ciudad a través de las cosas más sencillas, que nunca son fotografiadas, por eso es una antítesis de lo que es el documental, que se dedica a los grandes temas”, declaró a EFE Calzada (México DF, 1979).
Su ópera prima, Beijingren (Pequineses), filmado entre 2007 y 2008, es un proyecto de 42 minutos sin diálogos, seccionado en seis grupos temáticos que muestra costumbres y tradiciones de los chinos, realizado con recursos mínimos con el objetivo de acceder, hace cuatro años, a la Academia de Cine de Pekín, explicó Calzada.
El mexicano, que estudió dirección de teatro en su país natal y en Francia, realizó sus estudios en la academia pequinesa mediante una beca del Gobierno chino y del Instituto Nacional de Bellas Artes de México.
La falta de recursos de entonces alentó su creatividad para realizar este documental, pero si ahora contara con los recursos para repetirlo, el resultado sería totalmente diferente, tanto por el cambio radical que ha sufrido la capital china en los últimos tiempos como por la evolución del ángulo del autor.
“Mi visión de China cambió completamente”, explicó Calzada, quien añadió que llevó a cabo una laboriosa investigación histórica y cultural para resumirla en acciones cotidianas espontáneas.
A Pekín “la hemos visto crecer como ninguna otra ciudad, tienes la sensación entrañable de que fuera un niño o una planta”, agregó.
Además del documental de Calzada, hoy se proyectó también La casa de enfrente (2002), de Tonatiuh Martínez, y Zona cero (2002), de Carolina Rivas.
Mañana, segunda jornada de “México en corto”, se proyectarán Los no invitados (2003), de Ernesto Contreras; La casa de Yamasaki (2006), de José Manuel Cravioto; Juego de manos (2002), de Alejandro Andrade; Trailer (2006), de Heriberto Buendía, y Rojo eterno (2006), de Pablo Mendoza.
El jueves concluirá el ciclo con otros cuatro cortometrajes.
Otros dos cortometrajes mexicanos fueron proyectados este mes dentro del ciclo de cine científico del Cervantes pequinés: Cosmogonía antigua mexicana (2005), de Manuel Martínez; y Maíz: experimento invisible (2003), de Eréndira Valle.
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