El Cómic y el Cine
Posted by Revista Cinefagia on 10/22/08 • Categorized as Cinembargo Se Mueve
Por: Martín Hernández
Nuevas tendencias estéticas y visuales en el cine del siglo XXI.
I
El cine no sólo evolucionó técnicamente a partir de la literatura mágica, el daguerrotipo, el fenakistoscopio y otros artilugios parecidos: su historia de realismo; sino también de la tiras cómicas, los espectáculos del legendario Oeste, los autómatas, las novelas por entrega, los melodramas lacrimógenos, la magia, su historia de lo narrativo y maravilloso. Lumière y Mèlies no se parecen a Caín y Abel, el uno no tiene que eliminar al otro, induciría a error conferir únicamente validez a una de las dimensiones del cine en detrimento de las restantes. No hay cinema puro que se nutra de una sola esencia herméticamente sellada a prueba de contaminaciones….
- Peter Wollen.
En la llamada época Victoriana (siglo XIX), se fueron gestando las bases de lo que sería la utilización de la técnica en todos los ámbitos del mundo moderno. Los inventos, de manera impresionante, fueron surgiendo y acaparando todos los aspectos de la sociedad moderna. De manera casi inmediata, se abandona en definitiva la economía agrícola y artesanal, y se logran superar los modelos “económicos” planteados en la revolución industrial, es decir, se deja de lado a las incipientes maquinas de vapor y con eso su precario sistema de producción.
Con la utilización de la técnica, crece una nueva cultura y la misma busca apoyarse en las “nuevas maquinarias, fueran éstas mecánicas o modernas”. Los inventos surgen de manera diaria y se convierten en parte fundamental en la vida cotidiana; aparece el telégrafo de Samuel Morse; el teléfono de Graham Bell; se realiza el vuelo en aeroplano de los hermanos Wright; la energía eléctrica comienza a llegar a todos; la prensa masiva se fortalece; el automóvil, con el modelo T de Ford evolucionan las formas motrices de traslado en las ciudades, aparte de modificar los conceptos totales de manufacturación conocido después como el fordismo; los inventos aparecen, proliferan y nada parece detenerlos, con esta premisa se marcan las nuevas tendencias a regir en el siglo XX. El ingenio se une al dinero y ambas transforman, de manera veloz, al mundo.
Inmersos en este auge tecnológico, se gestan dos fenómenos de comunicación de gran importancia para darle forma al mundo del siglo XX. Ambos nacen a finales del siglo XIX y con sólo un año de diferencia, el cine en 1895 y el cómic en 1896.
El primero de ellos, inicia su aventura como una “novedad científica” para después pasar a ser parte de un espectáculo de ferias o circos; el segundo se presenta como “un recurso comercial”, un artículo, maquinado por lo dueños de los diarios, cuya finalidad es la de conseguir mayores ventas.
Con este nada prometedor inicio, la mayoría les auguraban, si acaso, una corta existencia. Sin embargo, ambos reflejaban todo el sentir de la nueva época, y poco a poco, se fueron compenetrando en el gusto de las nuevas sociedades y ciudades industriales para, después lograr una aceptación mundial. Si bien su camino nunca ha sido sencillo (y menos lo es hoy en día), la flexibilidad de ambos, aunado al empuje y talento de sus creadores para poder adaptarse y, con ello, superar los constantes cambios, les fueron otorgando la solidez suficiente para perdurar y crecer.
De los dos medios, fue el cómic el que primero se logra establecer, seguramente propiciado por la sencillez del mismo, ya que en forma rápida crea su lenguaje (manejo del color, repetición de personajes y el uso del sonido por medio de onomatopeyas), además de que recurrir a toda la tradición artística que le predecía: pintura, dibujo, grabado, etc… Por lo que a cinco años de su nacimiento, ya contaba con verdaderas obras maestras.
El cine, por el contrario, trata de encontrar su lenguaje. Por ello, toma de todas las artes visuales, escénicas y narrativas lo que más le conviene, con esto busca ir forjando su narrativa de lo que después se conocería como “el séptimo arte”.
Pero el cine no “roba” solamente a las bellas expresiones artísticas y culturales; en una singular similitud, crea una técnica no muy distante a la del cómic, por lo que pronto pasan a ser verdaderos hermanos, ya no como dos fenómenos sociales contemporáneos, sino en una relación compleja, que involucra los aspectos estéticos y técnicos, de ambas propuestas artísticas; se convierten en inseparables, y hoy a más de 100 años del nacimiento de ambos fenómenos, estos lazos de unión se siguen presentando y mejor aún, se han fortalecido, para llegar a niveles impensables de influencia estética, estilística y temática, en el cine y la novela gráfica del siglo XXI.
Es con base a esta relación, que surge la idea de realizar una serie de artículos que reflexionen sobre la relación del cómic y la novela gráfica con el cine, retomando en ellos la relación histórica entre ambos fenómenos, resaltando las influencia de los primeros en el séptimo arte, hasta derivar en una modificación completa visual y estética en casi todo el cine que se produce en la actualidad el la unión americana y el resto del mundo, para de ahí partir al mundo del videoclip, el video arte, la televisión y el arte visual, por lo que ahora los lazos estéticos, estilísticos, temáticos y técnicos de estos dos medios han sufrido una nueva fusión digna de revalorar y analizar.
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