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Mariado y mujer (The Pleasure of Your Company / Wedding Daze / The Next Girl I See)

En escasos minutos el director y guionista Michael Ian Black logra algo que parecía imposible: desbancar a Locura de Amor en Las Vegas como la peor comedia romántica del año. Desde que Anderson (Jason Biggs, en el mismo papel de American Pie) se disfraza de Cupido para pedirle matrimonio a su novia en un restaurante y ella cae muerta, no sin antes coquetear con un mesero metiche, uno piensa que todavía está a tiempo de dirigirse a la taquilla para que le devuelvan la entrada. El ingenuo que se aguante las ganas creyendo que la película tiene que mejorar se va a encontrar con una historia donde todos los personajes se portan como retrasados mentales y cada chiste es peor que el anterior.

mariado-mujer-1 Jason Biggs y Isla Fisher son Mariado y Mujer

Este es el primer largometraje que escribe y dirige el comediante Michael Ian Black tras una larga carrera en televisión y esta inexperiencia impregna cada fotograma de Mariado y Mujer. Aquí no hay un intento por reinventar la comedia romántica (como en Definitivamente, Tal Vez), ni la correcta aplicación de una fórmula (como en 27 Bodas), tan sólo una colección de clichés ineptamente ensamblados. Michael Ian Black tenía todos los ingredientes sólo que perdió la receta. Además de Jason Biggs como el tipo inseguro que lo piensa demasiado antes de entrar en una relación aparece Isla Fisher como la chica espontánea que acepta ser su esposa sin conocerlo. La escena donde Anderson cede a los regaños de su amigo y le propone matrimonio a Katie, la mesera que los atiende, es bastante tonta, pero está dentro de los parámetros del género. En la comedia romántica los pretextos para que la pareja protagónica se conozcan no tienen que ser creíbles.

El problema es que Michael Ian Black no tiene idea de cómo desarrollar su idea para llenar los noventa minutos de rigor y en consecuencia los personajes, tanto principales como secundarios, se la pasan haciendo estupideces sólo para alcanzar la duración que exigen los distribuidores. Sería excesivamente generoso hablar del argumento de Mariado y Mujer cuando Anderson y Katie pasan de una situación absurda a otra nomás porque estaba en el libreto. ¿Por qué tienen su primera cita en un basurero? Porque venía en el guíon. ¿Por qué deciden que Katie se mude al departamento de Anderson ese mismo día? Porque venía en el guión. ¿Por qué los padres de Katie someten a todos pretendientes a sesiones de charadas? Porque venía en el guión. ¿Por qué los amigos de Katie son aficionados al circo? Porque venía en el guión y porque a fuerza tiene que haber algún personaje “locochón”. Ninguno de estos detalles cumple alguna función en la trama ni es simpático aunque cuando Michael Ian Black trata de darle un giro a la trama lo mejor que se le ocurre es hacer que William, el ex-prometido de Katie, se teletransporte hasta donde está Anderson para humillarlo y contarle unas cuantas verdades sobre su próxima esposa.

mariado-mujer-2

Además de ser un pésimo escritor Michael Ian Black no tiene idea de cómo filmar una escena. Abundan los errores de montaje producto de la mala planeación. En la escena del basurero, por ejemplo, la distancia entre Jason Biggs y Isla Fisher varía según el ángulo de la cámara. Cuando a un director le cuesta trabajo el campo-contracampo, una de las bases del cine, es evidente que las situaciones más complicadas, como el manejo de los chistes visuales, será una verdadera catástrofe. A pesar de que el director tenga una larga trayectoria como actor cómico su timing es de aficionado. A esto se debe que las numerosas gracejadas de Mariado y Mujer apenas sirvan para generar un incómodo silencio, como quien se hecha un pedo en una entrevista de trabajo. Los pobres actores se ven forzados a apoyarse en su encanto personal, que en el caso de Isla Fisher es considerable y en el de Jason Biggs no tanto. El resto del elenco está para llorar. Aunque Edward Herrmann haya estado muy gracioso en El Amor Cuesta Caro aquí dan ganas de matarlo cuando se pone a imitar a Eugene Levy. Por su parte, Joe Pantoliano ni siquiera se molesta en ocultar la flojera que le da su personaje de presidiario.

Locura de Amor en Las Vegas era asquerosa pero al menos tenía las cualidades formales de un producto holllywoodense, con locaciones en una de las ciudades más coloridas del mundo. Mariado y Mujer, en cambio, despliega una fotografía plana, un diseño de producción deslucido y una banda sonora mediocre, teniendo como telón de fondo el paisaje suburbano de Asswipe, NJ. Como dato curioso señalar que en España esta película se llama simplemente ¡Cásate conmigo! y que de hecho ese era el título que estaba previsto para su estreno en México. Tal vez la distribuidora decidió cambiarlo cuando notó que los espectadores salían del cine pálidos y vomitando.

MARIADO Y MUJER
(The Pleasure of Your Company / Wedding Daze / The Next Girl I See)
Dirección: Michael Ian Black; Guión: Michael Ian Black; Producción: Jim Gordon, Sam Gordon, Sam Hoffman, John Penotti, Courtney Potts; Fotografía: Daniel J. Stoloff; Música: Peter Nashel; Edición: Greg Hayden, Alan Oxman; Elenco: Jason Biggs (Anderson), Isla Fisher (Katie), Michael Weston (Ted), Joe Pantoliano (Smitty), Audra Blaser (Vanessa), Edward Herrmann (Lyle), Joanna Gleason (Lois), Heather Goldenhersh (Jane), Ebon Moss-Bachrach (Matador), Chris Diamantopoulos (William)
EE.UU., 2006, 91 min.

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