Mi mejor amigo (Mon meilleur ami)
Para ganar una apuesta François Coste, un anticuario con pocos amigos, se junta con Bruno (Dany Boon), un taxista parlanchín, para que le enseñe a ser más sociable. Tal como lo ordena el machote que sirvió para escribir el guión, François nunca le revela a Bruno la verdadera razón que tiene para buscarlo, lo que presagia complicaciones alrededor del minuto 65 de proyección. Por idénticas razones, Bruno es un compendio ambulante de datos curiosos pero se pone nervioso cada vez que está en un casting para acceder a su programa de concursos favorito, con lo que se frustra su mayor ambición.

Conozco a gente que afirma que lo que más les gusta del cine francés es su originalidad, el hecho de que uno nunca pueda adivinar a dónde va la historia, a diferencia de los productos norteamericanos, tan predecibles como el final de una telenovela (boda para los buenos, castigo para los malos). Dicha hipótesis se viene abajo con películas como ésta, donde cada uno de los giros de la trama está telegrafiado, incluso cuando uno se niega a aceptar que los guionistas tengan la desfachatez de seguir un camino tan trillado. Y es que estoy seguro que teniendo como punto de partida la breve sinopsis que anoté al principio cualquiera de ustedes podría concebir un argumento más ingenioso y sorprendente que el de Mi Mejor Amigo, decepcionante trabajo del director Patrice Leconte (El Esposo de la Peluquera, El Amor Nunca Muere, El Hombre del Tren).
En teoría cinematográfica hay algo que se conoce como la Ley de los Tres Chiflados, que estipula que en una comedia las posibilidades de que un objeto se rompa están en relación directa con su precio. Cuando Moe, Larry y Curly mencionan que el jarrón que tienen en las manos pertenece a la dinastía Ming y está valuado en un millón de dólares es porque dicha pieza de cerámica está condenada a romperse en mil pedazos en los próximos minutos. Pues bien, la segunda escena de Mi Mejor Amigo corresponde a una subasta donde François Coste impulsivamente adquiere una vasija griega en doscientos mil euros, ante las protestas de su socia Catherine (Julie Gayet), quien le recuerda que el negocio no marcha bien y el banco puede quedarse con la galería que ambos manejan. Por si no quedó claro, un empleado de la casa de subastas le pregunta a François si desea llevarse él mismo la vasija, ya que se trata de un objeto muy frágil. A partir de ese momento no hay duda que el mentado jarrón tiene los días contados. 
La indiferente dirección de Leconte hace que esto parezca un trabajo de encargo, pese a que él mismo participó en el guión con su frecuente colaborador Jérôme Tonnerre. El descaro indispensable para que una farsa funcione brilla… por su ausencia. Ni siquiera Daniel Auteil, que es un excelente actor, puede hacer algo con un personaje tan desdibujado como François Coste, a quien todos califican de canalla sin que el libreto se moleste en darnos algún ejemplo. Por lo se que ve en pantalla a François pueden tacharlo de ser un tipo gris, con una confianza excesiva en el poder del dinero, pero que de ninguna manera inspira odio. A Dany Boon le va un poco mejor en el papel de taxista extrovertido, sobre todo porque le permite alcanzar el tono que debería tener toda la película, mientras que el resto del elenco debe conformarse con diálogos almidonados.
A manera de parche, Leconte retaca la cinta de sermones sobre la amistad, calcados sin rubor de las tarjetas de felicitación que venden en las farmacias, tal vez con la esperanza de que el espectador olvide los chistes fallidos, tan resobados como el del dependiente de una librería que repite a grito pelado un título que el avergonzado François le susurra al oído. Igual de laborioso es el desenlace, en el que Bruno cumple su sueño y recupera a su amigo. Una comedia francesa reciente con Daniel Auteil y Dany Boon, también de fórmula pero más eficaz que ésta, es La Doublure (al parecer próxima a estrenarse en México con el título Novia por Compromiso). De Patrice Leconte lo más recomendable es Monsieur Hire y El Esposo de la Peluquera. Mi Mejor Amigo no es la mejor forma de conocer a este director.
MI MEJOR AMIGO
(Mon meilleur ami)
Dirección: Patrice Leconte; Guión: Patrice Leconte, Jérôme Tonnerre, basado en una historia de Olivier Dazat; Producción: Olivier Delbosc, Marc Missonnier; Fotografía: Jean-Marie Dreujou; Música: Xavier Demerliac; Edición: Joëlle Hache; Elenco: Daniel Auteil (François Coste), Dany Boon (Bruno Bouley), Julie Gayet (Catherine), Julie Durand (Louise Coste), Jacques Mathou (padre de Bruno), Marie Pillet (madre de Bruno), Élisabeth Bourgine (Catherine), Henri Garcin (Étienne Delamotte)
Francia, 2006, 94 min.
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