Lo Mejor y lo Peor del 2006
EDITORES
Rodrigo Vidal Tamayo R.

2006: El año que hicimos contacto… con el regreso triunfal del cine fantástico.

Después de que el cine en general tuvo un declive creativo en el 2005 (y que se reflejo en la taquilla), este 2006 tuvo un repunte basado en la originalidad, la buena manufactura y sobretodo, en apoyarse en el cada vez menos vilipendiado y más reivindicado cine fantástico, ¡ya era hora!.

Exceptuando a Uwe Boll, el cine basado en videojuegos está resultando, por lo menos, entretenido; el cine de ciencia ficción está llegando a la madurez que su contraparte literaria alcanzó a finales de los años 60; y México puso en alto el listón para la calidad de cine de ficción, lo que debe ser motivo de orgullo y vergüenza al mismo tiempo, pues es aberrante que cineastas tan finos como Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón tengan que huir del país para poder darle rienda suelta a su creatividad. ¡No regresen, quédense haciendo lo que les gusta en países más civilizados (en cuanto a oportunidades culturales se refiere)!

Este año es la primera vez que otorgo lugares a las 10 mejores películas, pero más que ser un indicador de la calidad de las mismas más bien es el orden en el que deben ser vistas (si es que no las han visto ya). Yo recomendaría que se organizara un maratón con todas estas películas y que el orden de proyección sea el que propongo, ascendentemente obviamente.

AQUÍ ESTÁN, PUES, LAS 10 MEJORES PELÍCULAS DEL 2006 A JUICIO DE UN HUMILDE SERVIDOR:
10. EMPATE La Dama en el Agua (Lady in the Water, Dir. M. Night Shyamalan, EE.UU., 2006) / Piratas del Caribe 2: El cofre del muerto (Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest, Dir. Gore Verbinski, EE.UU., 2006)
Ok, lo acepto, no pude ceñirme a 10 películas, pero como dijera aquel sabio felón “Las reglas se hicieron para romperse”. Me fue imposible elegir entre una de estas dos, debido a la gran mano que las dirige y a que ambas son dos lados de la misma moneda. La primera es una apología acerca de todo lo bueno del cine fantástico y porque lo peor que le puede pasar a uno es perder su capacidad de imaginar. La segunda es la razón por la que vemos cine: para ver realizado lo imposible. ¡Enhorabuena por el cine escapista que nos permite llegara lo más recóndito de nuestros sueños!
9. Hijos del Hombre (Children of Men, Dir. Alfonso Cuarón, Inglaterra-EE.UU., 2006)
No había visto una visión distópica tan aterradora desde la mítica Hasta que el Destino nos Alcance, y hay que añadir que Clive Owen le llega a los zapatos al sempiterno Charlton Heston, creando un nuevo “héroe a fuerzas”. La fotografía es magnífica, la historia envolvente y el resultado es que hasta a los más solemnes críticos los sedujo. Hasta da gusto que películas así ganen premios.
8. 1973 (Dir. Antonino Isordia, México, 2005)
Películas como esta nos hacen abrigar la esperanza de un día el cine mexicano resucitará y florecerá dentro de nuestra propia idiosincrasia. 1973 es el ejemplo de que si los cineastas mexicanos se inspiraran en la realidad, en lugar de tratar de interpretarla, nuestra cinematografía no estaría en el insondable abismo de repetición ad nauseam del que no puede salir.
7. The Hills Have Eyes (Dir. Alexandre Aja, EE.UU., 2006)
Estrenada aquí con el equivocado nombre de El Despertar del Diablo (pa’ que la ubiquen y no se la pierdan), esta cinta significa el regreso, con honores, del cine gore, adecuado a los violentos tiempos que nos gobiernan. Superando a la versión original en todos aspectos, la obra de Aja es capaz de inquietar al cinéfago más escéptico y sangrefría, apoyándose en unos efectos de lo más realistas y una fotografía espeluznante que no deja nada a la imaginación. Para estómagos fuertes.
6. Silent Hill (Dir. Christophe Gans, Canadá- Japón-EE.UU.-Francia, 2004)
Después de un tropiezo con la malograda Gothika (Espíritus Ocultos), Gans se redime creando la mejor adaptación de un videojuego al cine, y lo hace con uno de los mejores videojuegos de la historia. Es notorio que Gans estudió los cuatro juegos que componen la saga y se dio cuenta que la única forma de hacer que funcionara una película basada en ellos era respetando los elementos que hicieron del juego un clásico de la cibercultura. Aplausos de pie para Gans y todo el equipo por hacer una cinta disfrutable tanto para los fans del juego como para los neófitos.
5. El Descenso (The Descent, Dir. Neil Marshall, Inglaterra, 2005)
Con Dog Soldiers, Marshall mostró su buen tino para manejar monstruos y todas las emociones que su aparición puede desentrañar (ja). Con El Descenso, lleva todo a un nuevo nivel, convirtiendo a las protagonistas en un monstruo más que, aparte de los que merodean en la película, resulta más pavoroso que el coco de nuestra infancia. Indispensable para todos los fanáticos del horror.
4. Elsa y Fred (Dir. Marcos Carnevale, Argentina-España, 2005)
En el futuro, cuando seamos viejos, lo único que querremos será revivir La Dolce Vita.
3. El Laberinto del Fauno (Dir. Guillermo del Toro, México-España-EE.UU., 2006)
¿Cine fantástico? ¿Película de terror? En opinión del cinéfago que suscribe, esta cinta es un ejemplo claro de cómo pueden utilizarse elementos fantásticos para aderezar una historia trágica convencional, convirtiéndola en una obra maestra. La película puede verse como una fábula o como el resultado directo del delirio producidio por el horror de la realidad. Como sea, Del Toro sigue demostrando porque es el mejor director mexicano de los últimos tiempos (mmmm, como de 1950 para acá).
2. X-Men 3: La Batalla Final (X-Men: The Last Stand, Dir. Brett Ratner, EE.UU., 2006)
La culpable de que El Laberinto del Fauno no ocupe un peldaño más arriba es mi debilidad por los superhéroes. Y no me cansaré de repetirlo, el cine debiera ser un vehículo para lograr lo imposible, para recrear nuestras fantasías más salvajes y para representar todo aquello que nunca podremos realizar en la vida real. Rattner la tenía muuuuy difícil después de lo logrado por Bryan Singer, pero a diferencia de éste con Superman Regresa, Brett entendió lo que la saga de los superdotados necesitaba: más de lo mismo: superpoderes, un guión sólido, efectos especiales como guarnición y no como plato principal, pero sobre todas las cosas, mucha, pero mucha acción mutante.
1. Jackass del 2 (Jackass Number Two, Jeff Tremaine, EE.UU., 2006)
Incontenible, la película nunca da una tregua al espectador, sketch tras sketch las risas aumentan hasta llegar al punto de pedir clemencia debido al dolor en los abdominales y en los carrillos. Sin escenas de desperdicio. Cualquier película que ponga en evidencia la estupidez, inutilidad, salvajismo, ignorancia, petulancia, y falta de cultura y valores de la sociedad gringa, y que además lo haga de manera hilarante, siempre estará en el primer lugar de mi lista (Borat será la número 1 de este año).

LAS 10 PEORES DEL AÑO PASADO ESTÁN SIN ORDEN, PORQUE NO SE PUEDE GRADUAR LO MALAS QUE FUERON::

Los Productores (The Producers, Dir. Susan Stroman, EE.UU., 2005)
La puesta en escena de Broadway es de lo mejor que el arte gringo ha aportado al mundo (me refiero a la obra presentada en Nueva York, la versión adalesca ni la quiero ver). Esta cinta es de lo peor que el arte gringo nos ha hecho soportar.
La Profecía (The Omen, Dir. John Moore, EE.UU., 2006)
La original es un hito dentro del cine de terror, esta es una muestra de porque no deben hacerse remakes (aunque The Hills Have Eyes diga lo contrario).
Gente Común (Dir. Ignacio Rinza, México, 2005)
El problema del cine mexicano es que lo hace pura gente común, en lugar de guionistas y cineastas de a deveras.
V de Venganza (V for Vendetta, Dir. James McTeigue, EE.UU., 2006)
Al renunciar a todos los derechos que la autoría de sus historias le confieren al ser adaptadas al cine, Alan Moore maldijo a todo intento de recrear sus cómics en celuloide. No le han atinado, no le atinan y, puedo asegurar, que nunca veremos una adaptación de Moore digna de ser comentada a fondo.
Hostal: el rincón de las torturas (Hostel, Dir. Eli Roth, EE.UU., 2006)
Pues sí, Roth nos engaño con Cabin Fever (Cabaña Sangrienta, en la versión nopalera) y todos creíamos que Hostal sería otra joya. Claro que todo lo mala que fue lo pudimos haber sabido cuando Quentin Tarantino -productor de esta ignominia- mencionó que pretendía crear con esta cinta una nuevo género llamado American gore. Quien no conoce su historia está condenado a repetirla… mal.
Los Pajarracos (Dir. Héctor Hernández y Horacio Rivera, México, 2006)
Cuando uno no tiene la capacidad para dirigir una película lo peor que se puede hacer es llamar a otro igual de tonto para que le auxilie. Y todavía, los directores se quejaron de que nadie fue a ver su bodrio por la clasificación que le fue asignada: No señores, nadie la vio porque es una porquería.
Eragon (Dir. Stefen Fangmeier, EE.UU.-Inglaterra, 2006)
El problema de que productos como El Señor de los Anillos peguen, es que las imitaciones no tardan en llegar. Si la original fue mala, imagínense los productos de explotación hechos con la mitad de dinero y cerebro. Y el pretexto de que está dirigida a un público infantil no funciona, los niños no son idiotas.
Nacho Libre (Dir. Jared Hess, EE.UU., 2006)
El año pasado engalanó está selecta lista Napoleon Dynamite, del mismo director. La queja sobre aquella fue el imperante racismo y Nacho Libre demuestra que mi acusación no era un sinsentido. El racismo y la ignorancia de nuestra cultura hieden a lo largo de toooooda la película. Deberían apedrear al director, por razones obvias, y de paso a Ana de la Reguera, por prestarse al fraude que es esta cinta y por no estar tan guapa como nos lo quieren hacer creer.
Superman Regresa (Superman Returns, Dir. Bryan Singer, Australia-EE.UU., 2006)
Odio equivocarme. Antes de su estreno, juraba a los siete vientos que ésta sería LA película del año, pero Singer decidió que debe ser recordado por su dupla de X-Men… o por haber hecho fracasar al (supuestamente) mayor superhéroe de todos los tiempos. ¡Ohhh, DC Comics, descansa en paz, que tus adaptaciones al cine jamás verán una buena obra!

La costumbre en revistacinefagia.com es dar una lista de lo mejor que vimos en el circuito subterráneo, lamentablemente, este año que terminó fui absorbido por mis múltiples obligaciones y casi no pude ver nada en maratones o proveniente de la piratería. Sin embargo, hubo dos películas sin estreno comercial que marcaron el año, una al principio y otra al final, convirtiendo al año es uno de los más redondos desde que tengo memoria, además de por fin hincarle el ojo a una cinta que llevaba años esperando:

Tom Yum Goong (Dir. Prachya Pinkaew, Tailandia, 2005)
Tony Jaa + artes marciales = el mejor cine del mundo.
Metal: A Headbanger’s Journey (Dir. Sam Dunn, Scot McFadyen y Jessica Joy Wise, Canadá, 2005)
La primera película que le hace justicia al género del Heavy Metal. Estamos frente a un documental, hecho por un antropólogo, dedicado exclusivamente a desmitificar por completo los infundios sobre la música más grandiosa del planeta. Para hacerles el cuento corto: No se puede andar por ahí diciendo que se es metalero si no se ha visto esta joya.
The Call of Cthulhu (Dir. Andrew Leman, EE.UU., 2005)
Decían que la obra de H. P. Lovecraft era indaptable al cine, es especial debido a que el autor de Providence abusa de las descripciones indescriptibles. Pues bien, un grupo de aficionados al maestro de Rhode Island obtuvieron una copia del Necronomicón y mediante un encantamientio lograron la mejor adaptación que jamás se haya hecho de una de las obras del amo del terror cósmico.¡¡¡¡Iä Iä Cthulhu Fhtagn!!!!

COLABORADORES
Alberto Acuña Navarijo

Lo Mejor y lo Peor del 2006: Circuito comercial, festivales, foros alternativos y piratería

Básicamente lo poco bueno y malo que tuve oportunidad de ver este año, por lo que no es de extrañar que la mayoría de los títulos no se hayan estrenado este 2006, sean de DVD o de exhibiciones marginales y obviamente no esté al corriente con el cine del que todo mundo habló en este lapso. Eso no impidió, claro está, que lo visto lo haya disfrutado -o en su defecto, padecido- con el mismo gusto que siempre caracteriza a un cinéfago. Este es pues, el saldo de lo que quedó del 2006.

LAS 10 MEJORES DEL 2006
The Cremaster Cycle (Matthew Barney, 1994-2003, Estados Unidos. Exhibida dentro del Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (22 de febrero al 5 de marzo)
¿Ya ven que siempre me ando quejando del arte conceptual y del cine pretencioso? Pues un pirado conocido como Matthew Barney ha hecho que me trague mis palabras. Definitivamente no hubo nada que se le acercara este año.
Vidanal (Analife, Kenji Goda, 2005, Japón) Exhibida dentro del Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (22 de febrero – 5 de marzo)
Otro loquito, en este caso japonés, que además se le ocurre hacer videoarte. Eso sí, el resultado es toda una genialidad.
Ahora Estoy Aquí (Main Hoon Na, Farah Khan, 2004, India). Exhibida dentro del Maratón Nocturno: Regreso a Clases, en el Centro Cultural José Marti (11 y 12 de agosto)
La coreógrafa Farah Khan con su debut, puso en ridículo a Veer Zaara (Yash Chopra, 2004), la película mas cara en la historia del cine bollywoodense; al ser más divertida, ingeniosa e irresistible.
Shaolin Invincible (Nan Shao Lin Yu Bei Shao Lin, Cheh Chang, 1978, Hong Kong). Copia en DVD de Tepito.
Todo el año me la pasé disfrutando viendo películas de una de las fuentes que vilmente plagió Quentin Tarantino (aunque sus fans sostengan que lo que él hace se llama homenaje, allá ellos y su ignorancia): la Shaw Brothers. De la tanda que vi, esta es la mejor: entretenimiento, violencia, humor y artes marciales ¿Qué más puede pedir un cinéfago?
Mañana Me Despertaré y Me Quemaré con el Té (Zitra Vstanu a Oparim sé Cajem, Jindrich Polak, 1977, Checoslovaquia) Exhibida dentro del Maratón Nocturno: Cine Fantástico Checoslovaco, en el Centro Cultural José Marti (13 y 14 de enero)
Ciencia ficción retrofuturista con ese peculiar toque de cultura popular de país (otrora) comunista. Bueno, si no les quedó clara esta descripción, les comento que esta película es de viajes y paradojas en el tiempo, y está bien buena. ¿Mejor?
El Diablo Inmortal (Yilmayan Seytan, Yilmaz Atadeniz, 1973, Turquía. Exhibida dentro del Maratón Nocturno: Delicias Turcas, en el Centro Cultural José Marti (7 y 8 de abril)
Delirante piratería serie Z otomana o Turkplotaiton Movie. Hagan de cuenta una película de luchadores en Estambul, con sus virtudes y defectos. Sólo les faltó una secuencia en un salón de belly dancing para que fuera excelente.
Vampyres (José Ramón Larraz, 1974, Inglaterra. Exhibida dentro del Maratón Nocturno: Vampyros Lesbos – Amor de Vampiras, en el Centro Cultural José Marti (9 y 10 de junio)
Sólo tres palabras: vampiras lesbianas desnudas.
Ciudadano Perro (Mah Nakorn, Wisit Sasanatieng, 2004, Tailandia). Copia en DVD cortesía de Jorge Grajales.
Seguramente la sopa de elefante que comió Wisit Sasanatieng (algo así como el Jean Pierre Jeunet de la Antigua Siam) tenía algo. No hay otra manera de explicar lo que él hace: primero un homenaje al western crepuscular con tintes pop en Las Lágrimas del Tigre Negro (2000); ahora una comedia romántica de realismo mágico, y próximamente una película de terror. Si alguien tiene otra explicación, háganmela saber.
Bangkok Loco (Tawan Young Wan Yoo, Pornchai Hongrattanaporn, 2004, Tailandia). Copia en DVD de Tepito.
¡Tómala! ¿Cómo describir semejante cosa? ¿Pop Art psicotronico? ¿Musical Avant-Garde? ¡Simplemente incomparable!
Tom Yum Goong (Prachya Pinkaew, 2005, Tailandia). Copia en DVD de Tepito.
A estas alturas del año, los miembros del staff de esta página a duras penas nos acordamos que hace algún tiempo, nos emocionamos con una película llamada Ong Bak: El Nuevo Dragón (2003). ¿El motivo? ¡La nueva película de los creadores de Ong Bak!

LAS 10 PEORES DEL 20076
Filmografía de Rubén Armenta “El Monito” (Rubén Armenta, 1997-2005, México). Copia en DVD (des)cortesía de Jorge Grajales.
Un esperpento inenarrable. Un nuevo parámetro para calificar el cine infame… Cuenta la leyenda que cuando Rubén Armenta comenzó a grabar sus cortometrajes en parte fue por la arraigada cinefagia, producto de un padre proyeccionista y cientos de tardes de programas triples; misma que ha mostrado en fanzines, periódicos, revistas, páginas de Internet, cursos, charlas y, claro, en su comic underground autogestionado de nombre “El Monito”. Sin embargo, el hecho de ser cinéfago no necesariamente implica que uno sea cineasta: es muy común que los fans del cine de género se sientan empujados a hacer sus pininos -splatter, humor negro y homenajes fílmicos incluidos-, y por desgracia también son muy comunes los malos resultados. Este es el caso de Rubén Armenta. Su filmografía es una suma de errores: es notorio que piensa arteramente hacer cine que a la postre pueda ser considerado de culto, de manera malhechota, con una improvisación aberrante, calidad técnica inexistente, sangre pesada para el humor, insensatez para extender un gag de un minuto a insostenibles diez minutos y falta de talento, entregándonos cortometrajes donde quiere abarcar tanto -superhéroes, asesinos seriales, artes marciales y más- en tan poco tiempo. Lo peor: el falso documental El Monito de Blair (1999), un insulto al intelecto y al buen mal gusto.
El Baile de la Iguana / La Quietud y el Fuego (Marcel Sisniega, 2005, México) Copias en DVD (des)cortesía de Leonor Magenties.
Necio es repetirlo, pero viene a colación. El cine mexicano tiene tres universos constantes que conviven en paralelo, motivo suficiente para que el mismo nomás no salga bien librado en la taquilla y distribución, mucho menos en la crítica. No es casualidad, pues, que tiro por viaje tenga su lugar reservado en estas listas. El primero se refiere a ese cine pseudo industrial, inauténtico, complaciente, superficial y de publicidad aparatosa. Los fallidos resultados ya los conocen. El segundo consiste en ese cine (infra) independiente que a pesar de ser efectivo en festivales extranjeros y de donde ha venido lo mejor (o al menos lo más rescatable) de los últimos años; no deja de ser imposible su recuperación económica y una vasta difusión; aunado a que en la mayoría de los casos, prescinde de un público, terminando siendo confusa la manera de abordarlo, y mas aún el modo que aporte algo a su cinematografía. Por último, el tercer caso es la puñeta de directores hecha en público, que nadie tiene el interés -ni la necesidad- de ver. En esta categoría entra el cine de Marcel Sisniega: petulante, narcisista, masoquista, rancio y que por naturaleza terminará -y merecerá estar- en el limbo. Desgraciadamente son escasos los realizadores que conjuntan la forma con el fondo, útiles para una estabilidad – que no resurgimiento- de nuestra cinematografía. Por lo pronto, cintas como éstas sólo son parásitos para dicho panorama…
Sexo Impostor / Así / Nippón E Yokoso (Tufic Makhlouf Akl / Jesús Mario Lozano / Pablo Aldrete, 2005) Copia en DVD (des)cortesía de Leonor Magenties. Estrenada comercialmente (29 de septiembre). Exhibida en el Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (22 de febrero al 5 de marzo).
…aunque pensándolo mejor, estas tres también tienen lo suyo. A estas las puse juntas porque comparten el ser operas primas, fueron hechas en formato digital con recursos risibles y todas sin apoyo de ninguna instancia fílmica. Desafortunadamente también presumen un amateurismo atroz, lenguaje cinematográfico pobre, conato de guión y calidad técnica que apabulla por lo malograda que está.
La Trajinera del Terror (Guillermo Lagunes, 2005, México). Copia en DVD encontrada en algún botadero del Eje Lázaro Cárdenas.
Cierto, no es la multicitada en la filas cinéfagas como peor película de la historia El Lambiscón Verde (Oscar Fentanes, 1991), pero créanme que esta le dice quitate que ahí te voy. Videohome que en primera instancia, podría tomarse como una rara especie en el espectro fílmico nacional: cine de horror autóctono, de esa otra industria, ahora ya entre lo pretencioso-marginal y lo popular ávido de lo comercial; pero que sin embrago termina resultando un abrupto acercamiento al genero con insólita atrofia, una muestra de la mas infecta serie Z madmexicana, un desastre que pretende mantenerse sin guión alguno, una calamidad de montaje que quita cualquier asomo de suspenso, clímax o ambientación y que para colmo nos pierde en el caos de cortes burdos y elipsis accidentales, que a su vez hacen que aparezcan y desaparezcan nuestros supinos personajes e ignoremos pues, la mínima información dada. Absurdo cine gore perpretado al final, como remate para este bodrio sin pies ni cabeza, pero del que no seria raro que fuera volando a convertirse de culto. Al fin y al cabo tiene en el elenco a Miguel Ángel Rodríguez, Valentín Trujillo Jr. y a Paul Stanley (¡sí, sí, el hijo de nuestro Paco Stanley!); y semejante título.
Terror Profundo (Skinned Deep, Gabriel Bartalos, 2004, Estados Unidos). Copia en DVD de Tepito.
Un ejemplo del más deleznable cine psicotrónico de bajo presupuesto americano sobrevalorado por fans del cine más cochambroso y bendecido en la distribución por Fangoria.
Esclava Sexual (Anatomie de l’Enfer, Catherine Breillat, 2004, Francia) Exhibida dentro del Maratón Nocturno: Cinco Orgasmos – Erotismo para los Sentidos, en el Centro Cultural José Marti (10 y 11 de febrero)
La película europea sexosa-sensacionalista-tediosa-artística-feminista, con lo que cumplí mi cuota de este año. Pues nada, ya saben: big close-up a vaginas rasuradas y penes erectos, un tampón con sangre de menstruación en un vaso de agua, una mujer orinando, secuencias en un bar gay… y así sucesivamente.
Marie Cookie y la Tarántula Asesina / Snakewoman (Jesús Franco, 1998 / 2005, España / Estados Unidos). Copia en DVD de Tepito. Exhibida dentro del Maratón Nocturno: Vampyros Lesbos – Amor de Vampiras, en el Centro Cultural José Marti (9 y 10 de junio)
Solo cuatro palabras: vampiras lesbianas desnudas aburridas.
Así del Precipicio (Teresa Suárez, 2006, México) Estrenada comercialmente (24 de noviembre).
¿Cuál fue el fracaso comercial de cine mexicano más estrepitoso del año? Veamos: dentro del staff cinéfago gran parte coincidió en que ese penoso titulo es para Los Pajarracos (Héctor Hernández y Horacio Rivera). Pero ¡carajo!, ya es demasiado con que sea tan patética, para recalcarlo en una lista. Efectos Secundarios (Issa López) y Cansada de Besar Sapos (Jorge Colón) a pesar de continuar con el síndrome post-Sexo, Pudor y Lágrimas-yuppie-alivianado-feminista y siendo hermanas de Ladies Night, por lo menos, tratan de ser atractivas comercialmente, agradables para el target para el que va dirigido, y hasta eso no están tan malas como las antes citadas. Quién sabe qué tuvo, pero es un hecho el cual nadie puede negar, que Una Película de Huevos (realizada por los hermanos Riva Palacio Alatriste, Gustavo y Rodolfo) gustó y fue la más taquillera del cine mexicano este año. Claro, así estuvo casi el resto. Bienvenido Paisano (Rafael Villaseñor Kuri), Hijas de su Madre: Las Buenrostro (Busi Cortés), Como Tú Me Has Deseado (Juan Andrés Bueno) y Tú Te Lo Pierdes (Salim Nayar), fueron un desastre inaudito en todo lo que se propusieron. Un Mundo Maravilloso (Luis Estrada) y Amor Xtremo (Chava Cartas), fueron por su parte, las “mucho ruido-pocas nueces” de este 2006. Pero lo excesivo, absurdo, moralino, exagerado, estridente, ingenuo y risible de Así del Precipicio la convierten en la poseedora de este vergonzoso nombramiento.
Hostal: El Rincón de las Torturas (Hostel, Eli Roth, 2005, Estados Unidos) Estrenada comercialmente (17 de marzo)
Si existiera la lista con los fraudes y decepciones del año, esta se llevaba de calle al resto.
Historias del Desencanto (Alejandro Valle y Felipe Gomes, 2005, México) Estrenada comercialmente (18 de agosto).
Algo así como si Ximena Cuevas se hubiera encerrado varios años a ver el cine de Rafael Corkidi… mmmhhh, ¡Sí, a eso se parece Historias del Desencanto! Sería injusto no reconocer sus méritos y no mencionar lo aventurado de su propuesta; pero le sucede al final de cuentas lo mismo que al resto, por muy heterodoxa que sea: tiene un guión lastimero que se queda sólo en anécdota inservible, una congestión de referencias pop tan vacuas como gratuitas y prisa para decir su discurso saturado de “netas universales y harta profundidad” en escaso tiempo.