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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

King Kong

king-kong-2005-posterEra de esperarse. Un cineasta como Peter Jackson, acostumbrado desde sus inicios a no echarse para atrás ni para tomar vuelo, hace una nueva versión de la película que lo marcó desde niño y el resultado es excesivo. Ya en Bad taste y Meet the feebles Jackson se había mostrado como un cineasta desmesurado, algo que pudimos confirmar con su adaptación de El Señor de los Anillos. Por eso los críticos no deberían sorprenderse tanto con King Kong 2005.

Sin embargo, eso es exactamente lo que ha sucedido con la película. De entrada, muchos se quejan por su duración, argumentando que tres horas es demasiado, que la cinta es muy aburrida. Lo primero es cierto, lo segundo no. La versión que presenta Peter Jackson muchas veces parece el director’s cut, con escenas que pudieron eliminarse fácilmente sin que la película perdiera nada. Pero con todo y sus tres horas de proyección King Kong 2005 nunca es aburrida.

No lo es porque esas tres horas están saturadas de acción y emociones. La parte más lenta, y la que ha suscitado el mayor número de críticas, es la primera hora, donde se nos presenta con todo detalle a los personajes antes de llegar a la isla habitada por Kong. Peter Jackson y sus colaboradores en el guión, Fran Walsh y Philippa Boyen, han tomado todos los elementos de la original y los han magnificado para esta película. Esto es más notorio en los primeros sesenta minutos, donde reaparecen todos los personajes creados en 1933, mismos que antes eran estereotipos y ahora están mejor desarrollados aunque no venga al caso y a veces sea un poco ridículo.

Jack Black en King Kong

Jack Black en King Kong

Dos ejemplos: en la original Jack Driscoll era un oficial del barco que llevaba a los protagonistas a Skull Island y su única función era la de convertirse en el típico héroe de acción de los años treinta, debía enfrentarse al monstruo y rescatar a la muchacha. Ahora Driscoll es un dramaturgo, Ann Darrow es su admiradora y por eso acepta el papel que le ofrece Denham, pero a fin de cuentas este aspecto de su personalidad no aporta gran cosa. Como el Venture no se podía quedar sin tripulación, Jackson se sacó de la manga a un nuevo marino, un negro que además de haber estado en el ejército cursó una maestría en literatura inglesa, pues en cierto momento de la cinta le explica a uno de sus subalternos el subtexto de Heart of darkness, la novela de Joseph Conrad.

Esto último es un síntoma del principal error cometido por Jackson al hacer esta nueva versión. Los más de setenta años transcurridos desde el estreno de King Kong han convencido a muchos cinéfilos de que la película creada en 1933 por Merian Cooper y Ernest Schoedsack debe contener un significado serio y profundo. Se ha desperdiciado mucha tinta explicando la relación entre el changote y Ann Darrow, encontrándole tintes racistas, freudianos o míticos. En mi opinión este subtexto sólo existe en la mente de los comentaristas y por eso me parece desafortunado que en esta nueva versión Jackson le dedique tanto tiempo a desarrollar una relación entre Kong y la actriz, lo cual siempre ha sido el aspecto más tonto de la mitología que rodea al gorilota.

Naomi Watts en King Kong (2005)

Naomi Watts en King Kong (2005)

Como la versión de 1933, esto es ante todo un espectáculo diseñado para mostrar los últimos avances en efectos especiales. En ese aspecto el King Kong actual cumple con creces. Todo lo que tiene que ver con CGI, escenografía, vestuario o fotografía es impresionante. Hay algunos momentos donde la combinación de actores y dinosaurios computarizados no funciona del todo, pero son escasos. A propósito, es increíble cómo los críticos gringos repiten que esta parte de la película está inspirada en Parque Jurásico. Como si Spielberg hubiera inventado a los dinosaurios. No, señores, también los había en la versión de 1933, incluso esta parte de King Kong 2005 se parece a la original en que tiene un ritmo endemoniado, los personajes apenas acaban de escapar de algún peligro cuando se encuentran con algo peor. Donde Jackson sí se pasó de tueste fue en la pelea con el tiranosaurio. La de 1933 es recordada como una de las mejores escenas de acción de la historia del cine, con toda razón, y parece que Peter Jackson pensó que para superarla tenía que exagerar al máximo, por lo que ahora Kong no sólo enfrenta a tres tiranosaurios al mismo tiempo sino que lo hace sosteniendo en una mano, o en un pie, a Ann Darrow. Y para acabarla, en el pleito también interviene un precipicio.

Esto de los excesos de Peter Jackson nos lleva a otra secuencia en donde el director muestra sus raíces splatter y que según algunos críticos es demasiado violenta para una producción de Hollywood. Se trata del momento en que los protagonistas caen al fondo de una barranca habitada por insectos enormes. Esta escena fue filmada para la primera versión pero no llegó a usarse. Ahora Jackson se sirve de esto para incluir la parte más violenta de la película, cuando los marineros que tratan de rescatar a Ann son presa de arañas, sanguijuelas y avispas, entre otras alimañas. Dicen los críticos en EE.UU. que esto es mucho para un espectáculo familiar, seguramente porque no recuerdan que en la película de 1933 se podía ver a Kong masticando a un par de personas y pisoteando a otras dos. Cuando Cooper y Schoedsack hicieron su película todavía faltaba un año para que llegara la censura a la industria del cine gringo y pudieron incluir cosas que en décadas posteriores serían impensables.

king-kong-2005-3Como lo hizo al interpretar a Gollum en El Señor de los Anillos Andy Serkis se lleva la película, ahora efectuando los movimientos de Kong para que los expertos en informática tuvieran con qué trabajar. Se ha dicho que uno de las características de la versión original es que King Kong, a pesar de ser un muñeco de metal cubierto con piel de conejo, resultó ser un mejor actor que el resto del elenco. Sería exagerado decir que Serkis y un buen software sobrepasan a Naomi Watts, Adrien Brody o Jack Black. Lo que no se puede negar es que la participación de Kong es más memorable que las de los otros tres juntos. A pesar de los esfuerzos de los realizadores de dotar a Ann Darrow, Jack Driscoll y Carl Denham de una personalidad mejor definida, su importancia dentro de la película sigue siendo inferior a la del chango.

Con toda seguridad esta versión de King Kong pasará a la historia del cine como uno de los grandes espectáculos de este joven arte. Las compañías encargadas de distribuirla y exhibirla en todo el mundo van a ganar carretadas de dinero, por no decir nada de las que se han colgado del marketing. ¿Qué hará Peter Jackson después de esto? Lo que se le hinche la gana.

Trailer de King Kong (2005):

KING KONG
Dirección: Peter Jackson; Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson, basados en la historia de Merian C. Cooper y Edgar Wallace; Producción: Jan Blenkin, Carolynne Cunningham, Peter Jackson, Fran Walsh; Fotografía: Andrew Lesnie; Música: James Newton Howard; Edición: Jamie Selkirk; Elenco: Andy Serkis (Kong), Naomi Watts (Ann Darrow), Adrien Brody (Jack Driscoll), Jack Black (Carl Denham), Thomas Kretschmann (Capitán Englehorn), Colin Hanks (Preston), Andy Serkis (Lumpy), Evan Parke (Hayes), Jamie Bell (Jimmy)
Nueva Zelanda – EE.UU., 2005, 187 min.

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