Nikita Forever
Por: Abel Muñoz Hénonin
Nikita tal vez sea de los personajes femeninos más atractivos en mucho tiempo: una mujer violenta, con doble personalidad y muchos problemas. Quién sabe si Luc Besson alguna vez pensó que uno de sus personajes iba a abrirle tantas puertas y darle tantas regalías. Lo que es verdad es que se tardó más en hacer el guión que en que algún productor estadounidense se lo comprara y se encontrara de lleno en la industria de Hollywood —un orgullo más para los franceses que se quejan toda la vida de los gringos, pero nomás uno de ellos tiene éxito en Estados Unidos se vuelve héroe nacional.
No es noticia que Nikita (Besson, 1990) sea mucho mejor que La Asesina (Point of No Return, Badham, 1993) aunque la segunda sea un calco de la primera. Como suele suceder con los remakes, basta conque la industria estadounidense les meta mano para que las películas vendan lo que nunca vendieron en sus versiones originales, se vuelvan perfectas técnicamente y pierdan casi todo su interés. Eso pasó con estas dos películas.
También es una obviedad hacer un análisis donde resulte que Nikita es un personaje mucho más complejo que Nina. Que las actuaciones sean mejores o que los dilemas entre el mundo de los espías y la vida mundana sean una razón de verdadera angustia en la versión francesa. Que la versión estadounidense tenga explosiones increíbles, una protagonista mucho más guapa, con mejor cuerpo, que use ropa mucho más sexy y que el plano psicológico esté mal logrado.
La Asesina sería una película totalmente perdida si no fuera por las escenas de acción —es decir: no hay modo de salvarla. Es más, la serie de televisión canadiense La Femme Nikita (1997-2001) tiene un desarrollo mucho más logrado del personaje y del ambiente de las agencias de investigación subterráneas: motivos nada claros, secretos evidentes pero no revelados, líderes cuyos intereses se mezclan con los intereses de una autoridad todopoderosa y cosas por el estilo. Pero, para colmo, ni siquiera Nikita es una gran película: su atractivo está en el personaje de Nikita y en el mundo donde se desarrolla.
El espacio, de Nikita, es como un mundo de James Bond maldito: los agentes secretos lo son contra su voluntad. Nadie se imagina que el Agente 007 hubiera sido arrancado de su vida en las drogas y como castigo entrara al servicio de Su Majestad. Quién podría dar visos de ello en un caballero, galán, educadísimo, seductor y muy chic —que es como decir setentero.
Nikita es capacitada como espía o asesina o agente encubierto o todas las anteriores y entra al servicio del estado como castigo a sus pecados que, por lo demás, no son nada explícitos. Sabemos que fue drogadicta y que asaltó una farmacia pero poco más; que le transmutan una sentencia de muerte por su participación en los servicios secretos. Su trabajo encubierto se vuelve un lastre: quiere integrarse a una sociedad a la que nunca perteneció pero no puede por que está condenada. Ser agente encubierto, con ella, pasa de ser un acto heroico a un drama. Está emocionalmente vinculada tanto con la vida cotidiana (donde tiene un novio) como con el servicio secreto. (Esto último mejor desarrollado en la serie de televisión, donde tiene una relación con otro agente, Michael.)
Sin embargo el meollo de su atractivo está en ser una mujer fatal con pistola, una asesina fashion. Una situación ambigua porque no es del todo novedosa pero al mismo tiempo ha planteado desde una nueva perspectiva al personaje.
Basta ver una película de James Bond para encontrarse alguna femme fatale armada, que intenta llevar al héroe por el peor camino y que al final pierde todos sus puntos ante una guapa desamparada. Lo original de Nikita comienza cuando la mujer abismo se volvió heroína. Pero además está en todo el personaje: no sólo es una agente superentrenada sino que, como ya se dijo, su situación es un castigo y todo esto lo vive una persona que no quiere ni su vida presente ni su vida pasada (como delincuente). Además todos esos vaivenes están envueltos en una mujer seductora.
Femme fatale en busca de la redención como mulier domestica. Estamos, tal vez y con todas las reservas, ante un nuevo paradigma o arquetipo: la superagente secreta: mujer guerrera y atormentada. Una mezcla entre Sísifo, María de Magdala y James Bond. Sus días parecen apenas comenzar, y si alguien lo duda, sólo piense en Sydney Bristow (Jennifer Gardner) de Alias, aunque sea una versión muy descafeinada.
NIKITA
Dirección y Guión: Luc Besson; Producción: Patrice Ledoux, Luc Besson, Mario Cecchi Gori, Vittorio Cecchi Gori; Fotografía: Thierry Arbogast; Música: Eric Serra; Edición: Olivier Mauffroy; Con: Anne Parillaud (Nikita), Marc Duret (Rico), Jean-Hugues Anglade (Marco), Jeanne Moreau (Amande), Jean Reno (Victor, conserje)
Francia / Italia, 1990, 115 min.
Premios y Nominaciones: Premio César a la Mejor Actriz (Anne Parillaud) y nominaciones para mejor Película, Fotografía, Director, Edición, Música, Sonido, Escenografía y Actor Nuevo (J.H. Anglade), Francia, 1991; Premio David Di Donatello a la Mejor Actriz Extranjera (A. Parillaud), Italia, 1991; Nominación (por Francia) a la Mejor Película Extranjera en los Globos de Oro, Estados Unidos, 1992.
LA ASESINA
(Point Of No Return)
Dirección: John Badham; Guión: Robert Getchell y Alexandra Seros, basados en la película Nikita de Luc Besson; Producción: Art Linson, James Herbert; Fotografía: Michael W. Watkins; Música: Hans Zimmer y Nick Glennie-Smith; Edición: Frank Morris; Con: Bridget Fonda (Maggie Hayward / Claudia Anne Doran / Nina), Dermont Mulroney (J.P.), Gabriel Byrne (Bob), Anne Bancroft (Amanda), Harvey Keitel (Victor, conserje)
Estados Unidos, 1993, 109 min.
“LA FEMME NIKITA”
Serie basada en el personaje de Luc Besson; Producción: Jamie Paul Rock; Con: Peta Wilson (Nikita / Josephine), Roy Dupuis (), Matthew Ferguson (Seymour Birkoff / Jason Crawford), Alberta Watson (Madeline)
Canadá, 1997-2001, 5 temporadas, 56 capítulos.
Algunos argumentos de este ejercicio coinciden con lo planteado por Will da Shaman, quien además hace un análisis comparativo detallado entre las dos películas, en:
Shaman, Will da. Nikita and The Assasin – Hollywood vs. European Cinema en www.netribution.co.uk/features/essays/nikita_assasin.html (consultado el 7 de marzo de 2005).
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