Revista Cinefagia

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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

La Taquilla del Cine Mexicano en el 2004

Por: César Amador

ENERO

El cine mexicano abrió el 2004 con Ladie’s Night, de Buena Vista Int., en quinto sitio tras cuatro semanas de estreno, perfilándose como una de las cintas mexicanas más taquilleras de la temporada (de hecho, habría sido la de mayores ingresos por boleto vendido en el año, por encima de Nicotina, pero su estreno a finales de año dividió sus ingresos en ambos años). La cinta se mantendría en el quinto sitio prácticamente todo el mes, con excepción de la última semana, cuando cayó tan sólo un peldaño. La recaudación acumulada de Ladie’s Night para el mes de enero fue de casi 6.4 millones de dólares.

En la semana del 9 al 15 de enero se dio una verdadera sorpresa. La Tregua de Artecinema, tras doce semanas en cartelera, subió al lugar 19 tras la desaparición de varios títulos norteamericanos. Para ese entonces, la cinta había recaudado ya casi el medio millón de dólares, cifra que rebasaría en la cuarta semana del año, del 23 al 29 de enero, cuando finalmente salió de cartelera.

FEBRERO

Ladie’s Night inició el segundo mes del año con mucho menor impulso, al caer del sexto al décimo sitio en la semana del 30 de enero al 5 de febrero. Y de ahí todo sería ir hacia abajo, del 10 al 12, del 12 al 14 y del 14 al 18 al término del mes, con una recaudación acumulada de 6.88 millones de dólares.

MARZO

El inicio del tercer mes del año significó la desaparición de Ladie’s Night de la cartelera, al ubicarse en el lugar número 18, pero sin poder retener la posición ante la llegada de las primeras cintas estadounidenses de la primavera. Con una recaudación acumulada de 6.93 millones de dólares y tras 12 semanas en cartelera, Ladie’s Night se despidió de la taquilla nacional.

Por su lado, Tiempo Real, la cinta videohomera de distribución independiente que se lanzó a las ligas mayores, no logró figurar nunca entre las 20 de mayor taquilla, lo que significó un pésimo inicio para el cine mexicano en el 2004, sin mencionar el fracaso para sus productores y distribuidores (César Balestra y Hugo Stiglitz).

ABRIL

Y como una de las máximas de la iglesia católica es el infundir temor a Dios, pues ni una sóla película mexicana quiso entrar en el periodo de Semana Santa, fecha en la que estrenó La Pasión de Cristo, de la 20th Century Fox.

MAYO

Alfonso Arau se salió con la suya y estrenó su Zapata, de Videocine, con todo y Alejandro Fernández como el Caudillo del Sur. Así, en la semana del 30 de abril al 6 de mayo, Zapata entró a la taquilla en el número uno, al ingresar 1.9 millones de dólares, con un total de 310 copias en todo el país. Sin embargo, tras este exitoso (y morboso) estreno, la cinta caería rápidamente, ya que pasó del 1 al 2, luego al 3 y de ahí al 7, con un acumulado de 3.4 millones de dólares.

Otro estreno mexicano en mayo se perdió en la taquilla. Las Lloronas, de distribución independiente, no logró figurar entre las veinte más taquilleras debido al bajo número de copias con las que entró a las pantallas comerciales.

JUNIO

El fin del primer semestre del 2004 empezó con Zapata cayendo del 7 al 11 sitio, lo que significaría su última semana en cartelera, tras 5 semanas de exhibición comercial y 3.48 millones de dólares recaudados.

Y algo inaudito en la cartelera comercial. Dos películas mexicanas estrenaron en un mismo fin de semana. 7 mujeres, un homosexual y Carlos, de la 20th Century Fox, y Fantasías, de UIP, entraron en el 5 y 6 lugares de taquilla, respectivamente, lo que habla muy bien de las distribuidoras experimentadas y de cómo logran llevar al espectador a sus salas. Ambas cintas tuvieron recaudaciones similares, a pesar de que Fantasías estrenó con casi el doble de copias que 7 Mujeres, un Homosexual y Carlos.

JULIO

7 Mujeres, un Homosexual y Carlos y Fantasías iniciaron la segunda mitad del año como las únicas cintas mexicanas en cartelera (además de las norteamericanas, figuraron una argentina, una holandesa, dos alemanas, una italiana, una rusa y una francesa), aunque cayendo lentamente de las preferencias del público, primero del 5 al 6 y del 6 al 7, respectivamente, aunque rápidamente Fantasías empezó a marcar su salida de la cartelera, mientras que 7 Mujeres, un Homosexual y Carlos lograba aguantar todavía con mejor temple la llegada del verano cinematográfico. Así, Fantasías abandonaría la cartelera tras 5 semanas y una modesta recaudación de 0.86 millones de dólares. 7 Mujeres, un Homosexual y Carlos le seguiría la siguiente semana (del 16 al 22 de julio), tras seis semanas de exhibición y una recaudación de 1.2 millones de dólares.

Y también del 16 al 22 de julio estrenó la que se perfilaba como la que podría ser la cinta mexicana más taquillera del año. Matando Cabos, de Videocine, tuvo una extraordinaria llegada a la taquilla al ingresar en tercer lugar, sobre todo si consideramos que El Hombre Araña 2 tenía apenas dos semanas de haberse estrenado. De hecho, la película mexicana le arrebató el sitio a Shrek 2, lo que no es poco decir. Con 302 copias a nivel nacional, Matando Cabos ingresó 1.37 millones de dólares en su semana de estreno. Además, desbancó a El Hombre Araña 2 en la semana siguiente e incluso estuvo por encima del estreno de Hellboy, de Columbia.

En julio también estrenó Gabriel Orozco, de Artecinema, la cual, por su corte (documental) y su poca difusión, no logró colarse (no era la intención de la distribuidora) a la taquilla.

AGOSTO

Matando Cabos entró en tercer lugar en la taquilla y después de tres semanas se mantenía en el mismo sitio, con 291 copias y 3.9 millones de dólares recaudados. Pero la estabilidad de la película se mantendría sólo esa semana, aunque la causa sería otra película mexicana.

Un Día Sin Mexicanos, también de Videocine, entró como el mejor estreno mexicano en taquilla, con 330 copias e ingresos por 2.67 millones de dólares en tan sólo su primer fin de semana.

Pero habría una nueva sorpresa cuando 7 Mujeres, un Homosexual y Carlos, en su corrida en el interior del país, alcanzó de nuevo la cartelera, al subir al número 18 tras diez semanas de su estreno, manteniéndose todavía una semana más, llegando a una recaudación acumulada de 1.3 millones de dólares.

SEPTIEMBRE

El mes patrio llegó con Un Día Sin Mexicanos en el sexto lugar de taquilla, con ingresos acumulados por 5.34 millones de dólares y manteniéndose con 275 copias a nivel país. A finales de mes, la que se perfilaría como la cinta mexicana más taquillera del año, saldría de cartelera tras siete semana de exhibición, con una recaudación acumulada de 5.83 millones de dólares.

Por su parte, Matando Cabos seguía con una buena taquilla, en el 12 sitio, con una recaudación acumulada de 5.4 millones de dólares, tras siete semanas de exhibición. Sin embargo, a mediados de mes saldría de la lista de las 20 más taquilleras.

Y una lastimera Avisos de Ocasión logró colarse en la taquilla, a pesar de haber salido con 60 copias. La pericia de Videocine, que distribuyo la película, le habría la notoriedad suficiente como para que llegase a la taquilla, pero no duraría mucho tiempo, ya que a la semana siguiente desaparecería de la cartelera.

OCTUBRE

Si una película ha de ser catalogada como el fracaso del año es Conejo en la Luna, de Artecinema. De entrada, la producción de la cinta ascendió a cerca de los 2 millones de dólares. Su promoción no fue nada barata, por lo que necesitaba de una extraordinaria taquilla para poder salir airosa. Pero en su primer fin de semana, con 220 copias en todo el país, alcanzó una muy modesta recaudación de 0.44 millones de dólares, muy por debajo de las expectativas. Y en su segunda semana de exhibición, la cinta cayó al 11 sitio, de ahí al 18 y después se fue a la luna. Al final, la película salió con apenas el millón de dólares y cinco semanas en cartelera.

A pesar de las dos (fallidas) apuestas anteriores de distribuir una cinta de manera independiente, Iván Lepkies se fue por la libre y sacó Huapango, aunque con el apoyo de Videocine en la difusión. Esta película corrió con la suerte de entrar en el lugar 18, con una taquilla de 0.07 millones de dólares, aunque sin muchas expectativas por mantenerse entre las primeras veinte.

Y a finales de octubre llegaron dos experimentos para la taquilla nacional: Desnudos, de Videocine y Temporada de Patos, de Artecinema, las cuales entraron en el noveno y onceavo sitios en la taquilla. La primera es una cinta de un director de la vieja escuela, mientras que la segunda sale de una de las más nuevas generaciones de cineastas. ¿Cómo les fue en la taquilla? Eso se sabrá en noviembre.

Octubre marcó además el estreno comercial de una de las más intensas películas mexicanas de los años recientes. Mil Nubes de Paz Cercan el Cielo, Amor Jamás Acabarás de Ser Amor, de Alfhaville, la cual, era de esperarse, no figuró en la taquilla.

Otra de fugaz paso por las pantallas y que no alcanzó siquiera una mención de parte de los medidores de taquilla, fue Mónica y el Profesor, también de distribución independiente, esta vez a cargo de Héctor Bonilla, el director de la cinta.

NOVIEMBRE

A pesar de haber salido con 126 copias, Desnudos se desplomó en la taquilla al caer al lugar número 12, mientras que Temporada de Patos (con 60 copias) no sólo se mantuvo en el gusto del espectador, sino que además subió dos peldaños al noveno sitio. A pesar del despliegue publicitario de la primera, la ópera prima de Fernando Eimbcke arañó los 0.35 millones dólares, superando los 0.33 millones de Desnudos.

A pesar de la escasez de estrenos en la segunda semana de noviembre, Temporada de Patos cayó al 12 lugar en taquilla, mientras que Desnudos se desplomó al 17. Pero el fin de semana del 12 de noviembre marcó el inicio de los estrenos navideños, por lo que se dio un interesante reajuste en la taquilla. Cintas norteamericanas que se habían mantenido en el gusto del público, cayeron estrepitosamente, como La Terminal, que pasó del 8 al 15 sitio; o La Mala Educación, que se desplomó del 11 al 20 lugar. ¿Y qué pasó con las mexicanas?

Sorprendentemente, Desnudos, tras haber salido de la cartelera entre semana, su estreno en el interior del país la relanzó hasta el 10 lugar, superando a Temporada de Patos, la cual subió un peldaño, al 11, aunque ahora con una recaudación menor a Desnudos. Esto nos dice que la taquilla nacional no se soporta solamente de la Cd. de México, sino que al cine nacional hay que apostarle también en los estados del interior del país, los cuales han probado ser generosos en la taquilla.

El fin de semana del 19 de noviembre llegaron seis nuevas cintas a cartelera, lo que se tradujo en la salida de Temporada de Patos y que además colocó a Desnudos en la antesala de la desaparición de las 20 más taquilleras.

Pero el último mes del año deparaba todavía un par de sorpresas, siendo la primera el estreno de Santos Peregrinos, de la distribuidoras independiente Decine. Esta película entró en un muy digno 5 lugar, con una recaudación de casi medio millón de dólares, a pesar de haber salido con sólo 191 copias.

DICIEMBRE

En su segunda semana en cartelera, Santos Peregrinos logró mantener un decente 8 sitio, perdiendo presencia en apenas 13 salas, al reducir su exhibición a 178 copias, con una recaudación de 0.72 millones de dólares. Esto apunta a un rápido desgaste de la ópera prima de Juan Carlos Carrasco.

La semana siguiente fue el estreno de Cero y Van Cuatro, de Videocine, la última gran apuesta del cine mexicano para la cartelera comercial, la cual estuvo por debajo de las expectativas, a pesar de ingresar en el lugar número 5 de la cartelera. Con una presencia de 200 pantallas, la película dirigida por Alejandro Gamboa, Antonio Serrano, Carlos Carrera y Fernando Sariñana, apenas si sobrepasó los 0.4 millones de dólares, incluso tras un fin de semana de pre-estreno.

Y el fin de semana de estreno de Los Increíbles, de Buena Vista, la carta fuerte en títulos infantiles para la temporada navideña, las dos películas mexicanas se mantuvieron estóicamente entre las primeras diez de la taquilla. Cero y Van Cuatro cayó dos peldaños, al 7 sitio, mientras que Santos Peregrinos mantuvo su público y logró subir en taquilla, también gracias a su ingreso a la cartelera del interior del país. La primera recaudó un cuarto de millón de dólares más, para acumular 0.65 millones de dólares, mientras que la segunda sobrepasó el millón de dólares, con 1.07 millones acumulados tras cuatro semana de exhibición.

Ese mismo fin de semana se estrenó Digna, Hasta el Último Aliento, de Artecinema, la cual no figuró entre las 20 más taquilleras, ya por su pobre distribución, ya por lo poco atractivo del tema. Un muy mal cierre de año para el llamado cine mexicano “de arte” o “de autor”.

En el fin de semana de Noche Buena y Navidad no se registraron nuevos estrenos, por lo que Santos Peregrinos siguió escalando en la taquilla nacional, ubicándose ahora en el 8 sitio, muy por encima ya de Cero y Van Cuatro, la cual se desplomó hasta el 13 sitio. Parece que un tema como la inseguridad y la violencia no fue lo más optimo para la temporada navideña.

Y todavía le quedó un fin de semana más al año, ya que el 31 de diciembre llegaron los últimos estrenos, encabezados por La Leyenda del Tesoro Perdido, de Buena Vista Int., la cual movió la cartelera de manera abrumadora. Pero también llegaron otros cinco títulos, lo que obligó a una drástica presencia de las películas mexicanas. Santos Peregrinos redujo sus copias de 83 a 46, mientras que Cero y Van Cuatro, ya en la antesala de su salida de las 20 más taquilleras, pasó de 154 a 65. En lo que a recaudación respecta, Santos peregrinos sobrepasó los 1.2 millones de dólares, mientras que Cero y Van Cuatro apenas si cruzó la barrera de los 0.7 millones.

RESUMEN

Sólo dos estrenos nacionales alcanzaron el honor de entrar en primer sitio en taquilla: Zapata y Un Día Sin Mexicanos, ambas de Videocine. Sin embargo, la primera lo hizo de manera efímera, ya que su salida de la taquilla fue vergonzosamente inmediata. Final aparte tuvo la ópera prima de Sergio Arau, la cual registró una excelente corrida en el interior del país, a pesar de haber sido una película que acumuló toda una cadena de malas críticas entre la prensa cinematográfica.

La gran sorpresa, indudablemente, fue Matando Cabos, cinta sin mayores pretensiones que las de hacer pasar un buen rato al espectador, a través de chistes sosos y escenas de acción muy al estilo Guy Ritchie. La fórmula funcionó y ahí están los número para confirmarlo.

Del lado de los fracasos (además de Zapata, que se cuece aparte) sobresale Conejo en la Luna, de Artecinema, la cual se convirtió en la Sin Ton Ni Sonia del 2004. Grandes pérdidas para los productores y muchas horas de angustia para la distribuidora.

Y los mejores títulos del año, como Mil Nubes de Paz…, de Julián Hernández, y Huapango, de Iván Lepkies, apenas si lograron figurar en la taquilla.

Algo que podemos concluir de este 2004 es que no existe todavía una fórmula temática que pruebe ser exitosa para el cine mexicano. La comedia clasemediera romántica (7 Mujeres, un Homosexual y Carlos) no logró impactar a los jóvenes y adultos que llenan las salas, el cine de denuncia y de producción impecable y con grandes actores (Conejo en la Luna) tampoco logró impactar como se esperaba. Vamos, ni siquiera el cine de terror (Las Lloronas) logró meterse en la pelea.

Otra conclusión es que la Cd. de México, a pesar de ser la plaza más importante del país, no significa el único reducto de ingresos en taquilla, por lo que las distribuidoras pondrán cada vez más atención a la promoción de las cintas mexicanas en el interior del país, donde quedó demostrado que una película no sólo se mantiene, sino que incluso se recupera en taquilla, cosa que no sucede con los títulos extranjeros.

Y una lección muy importante para los productores: no existen estrellas imán en el cine mexicano, así como tampoco hay director que tenga la fórmula del éxito en taquilla. Cero y Van Cuatro es el más claro ejemplo de una producción cuidada para la taquilla nacional: los directores más exitosos, un elenco probo, pero sin gran cartel, cuatro historias con géneros diversos y un modesto presupuesto de producción (apenas por encima del millón de dólares). ¿El resultado? Un fracaso en taquilla en las semanas posteriores a su estreno. Hay que ver, sin embargo, cómo la trata el público del interior de la República.

Pero la más sólida conslusión de todas es que el público local sigue ávido de cine mexicano, aunque nos seguimos moviendo de manera anárquica, sin dar claras muestras de una uniformidad en gustos y criterior, como sí parece haberlo para el cine extranjero.

La incipiente industria cinematográfica nacional cuenta con actores y directores capaces, así como con técnicos que han probado su excelencia incluso a nivel internacional. Pero siguen sin aparecer los buenos guionistas, esos que sepan tomarle el pulso a la sociedad, así como productores que cuenten con los recursos y las herramientas para conjuntar a equipos sólidos que entreguen productos cinematográficos que saquen del marasmo al cine mexicano, el cual se sigue debatiendo entre la pretensión y la orfandad.

1 Comment

  1. Soy la coordinadora de prensa del Festival de cortometrajes el cine a las calles…. este año es la quinta edicion del festival…. solicitamos su apoyo para la difusión del festival…..