Antes de la Lluvia: Cuando el círculo se cierra
Por: Espartaco C.V.
¿Acaso la tierra (en la que se nace) siempre llama? ¿Se puede olvidar familia, amigos -y enemigos-, novias y amantes, paisajes y costumbres a los que se ha pertenecido alguna vez? Si te alejaras de tu lugar de origen, ¿regresarías algún día?

Religión vs. Religión
Innumerables son los conflictos derivados y ocasionados por una creencia religiosa, la que sea, en cualquier parte, en cualquier época: Las Cruzadas, La Santa Inquisición, Cacería de Brujas, Israel vs. Palestina, San Miguel Canoa, Cacería de brujas,… También son incontables los hombres (sin nombre) involucrados, por no mencionar a los otros muertos: niños, mujeres, ancianos e inocentes.
Sea porque se tiene la “única” verdad divina, sea por un territorio, sea por control político y económico, sea por dominar y conseguir mayor cantidad de Cuerpos, Almas y Cielos (con sus respectivos Infiernos). Mucho está en juego y hay que ganarlo como sea.
Unos empuñarán la cruz de su propia parroquia, otros empuñarán su metralleta.
Espiral de la violencia
¿Cuándo y cómo El Hombre se vuelve violento? Bien podríamos encontrar el Principio de la Violencia en sus antepasados inmediatos -ver 2001: Odisea del Espacio de Stanley Kubrick, 1968-, por tanto, con un simple vistazo para atrás, nos daremos cuenta que la humanidad tiene mucho de violento y el rastro que ha dejado por el camino está marcado con profundas huellas teñidas de sangre.
¿Cómo es que El Hombre se ha mantenido violento? Pareciera una pregunta difícil de contestar –ver Naranja Mecánica del mismo Stanley Kubrick, 1971-, pero aguzando la vista nos daremos cuenta que no lo es tanto: basta identificar una de las pasiones por las que se ha dejado gobernar y que le ha dominado en prácticamente todas sus acciones: La Ambición.
Por el contrario, parece que el Fin de la violencia no llega. Una vez satisfechos sus instintos y pasiones, el Hombre –no se alcanza a ver lo contrario- siempre ha encontrado y –sí se alcanza a ver- encontrará motivos y excusas para continuar peleando con su semejante.

El tiempo nunca muere
No importa en qué lugar te encuentres: Londres, Macedonia, Ciudad de México… El Tiempo lo medirás de distinto modo. A veces pensarás que queda mucho Tiempo por delante, a veces sentirás que el Tiempo se te escapa de las manos.
La vertiginosidad de una gran ciudad te arrebatará la capacidad de ser paciente y aprender a observar, mirar y ver al Tiempo.
Si estás en un pequeño pueblo, sea inmediato a ti porque allí naciste, o no lo sea tanto porque los que nacieron allí fueron tus padres o tus abuelos -pero propio, al fin-, entonces al Tiempo lo percibirás de otra manera. Si pones atención, tal vez aprendas a saber en que momento está a punto de llover…
El círculo no es redondo
¿Te has dado cuenta que han ocurrido ciertos eventos en tu vida y en la de otros, que por una extraña razón, parece que terminan en donde empezaron? Como si la línea que va dibujando el ciclo de ese círculo terminara justo cuando éste se cierra, pero…
El círculo de esa historia no se cierra. Tienes la impresión que se sigue de largo y se olvida de la historia que estaba por terminar, y empieza otra que poco o nada tiene que ver. Pero…
Puede ser que si tenga que ver. En algún punto de esa estela circular: tal vez a la mitad, tal vez al final, tal vez al principio. Un punto en que rozan o coincidan ambos círculos. Aunque nunca terminarán por cerrarse. Sólo se trata de una gran espiral que, vista a la distancia, justo nos llevará de…

Regreso a casa
Sea en cuerpo y alma, sea con la mente y los recuerdos, sea vivo o muerto: se ha de regresar a casa.
Posiblemente ya no seas el mismo. Posiblemente la vida te ha dado unos buenos trancazos y vives la vida de otra forma. Posiblemente a la vida (y a la muerte) las miras hoy con otros ojos. O tal vez sigas siendo el mismo cínico que antes y te importen muy poco ciertas cosas. Tal vez, pero seguramente ya no eres el mismo.
Pareciera que algunos de nosotros (tarde que temprano) estamos destinados –si es que existe El Destino- a regresar a ese, nuestro lugar de origen. Unos para reconocerse a sí mismos, otros, más que entender su vida misma, para entender a sus antepasados y quizá, por acto reflejo, entender la suya. Algunos más simplemente regresarán para bien morir.
ANTES DE LA LLUVIA
(Pred Dozhdot / Before the Rain)
Dirección, Guión: Milcho Manchevski; Producción: Judy Counihan, Cédomir Kolar, Sam Taylor, Cat Villiers, Marc Baschet, Frédérique Dumas-Zajdela, Gordon Tozija; Fotografía: Manuel Teran; Música: Zlatko Origanski, Zoran Spasovski, Goran Trajkoski; Edición: Nicolas Gaster; Elenco: Katrin Cartlidge (Anne), Rade Serbedzija (Aleksander), Grégoire Colin (Kiril), Laina Mitevska (Zamira), Jay Villiers (Nick), Silvija Stojanovska (Hana)
República de Macedonia – Francia – Gran Bretaña, 1994, 114 min.
Premios y Nominaciones: Festival de Cine de Estocolmo (Premio a Mejor Director Debutante), Suecia, 1994; Festival Internacional de Cine de São Paulo (Premio de la Audiencia a Mejor Película), Brasil, 1994; Festival de Cine de Venecia (Premio León de Oro a Mejor Película, Premio CinemAvvenire a Mejor Película, Premio de la FIPRESCI, Mención Honorífica de la OCIC, Premio Pasinetti a Mejor Actor –R. Serbedzija–), Italia, 1994; Festival Internacional de Cine de Varsovia (Premio de la Audiencia), Polonia, 1995; Premio David di Donatello a Mejor Director, Italia, 1995; Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood (Nominación al Premio Oscar a Mejor Película en Lengua Extranjera), California, Estados Unidos, 1995; Entrega de Premios Espíritu Independiente (Premio a Mejor Película Extranjera), Estados Unidos, 1996; Entrega de Premios Guldbagge (Premio a Mejor Película Extranjera), Suecia, 1996; Entrega de Premios de la Asociación Argentina de Críticos Cinematográficos (Premio Cóndor de Plata a Mejor Película Extranjera), Argentina 1997.
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