Revista Cinefagia

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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

Un Santa No Tan Santo

Por: Mauricio Matamoros

En estas fechas, las salas de cine y la programación televisiva se llena de películas protagonizadas por usurpadores de Santa Claus, los Reyes Magos y el Niño Dios. Seguramente, para cuando estas letras lleguen a los ojos de ustedes, las películas navideñas en cartelera comercial serán más de dos, mientras que la televisión se encargará de recetar todo tipo de producción al respecto (esperemos que, de menos, se dignen transmitir la surrealista visión de Santa Claus, que René Cardona dirigió en los sesenta; al igual que la maravillosa Fe, Esperanza y Caridad).

Sin embargo, a pesar de esta pesada carga de melcocha, finalmente ha llegado (aunque sea con un año de retraso) una película con mucha mala leche y, a pesar de que causará cierta amargura en algunos espectadores, también se trata de una historia muy divertida: Bad Santa, la película más reciente del estadounidense Terry Zwigoff, escrita por Glenn Ficarra y John Recua, y producción ejecutiva de Joel y Ethan Coen. Baste recordar que este realizador se encargó del documental sobre Robert Crumb (el creador del gato Fritz) y su familia, además de la nihilista adaptación del cómic Ghost World (de Daniel Clowes), para tener más o menos idea de por dónde puede ir el asunto.

Para los interesados, nos es grato comentarles que ya pueden dejar a un lado su VCD pirata (que desde hace un año pudo verse en los puestos a las salidas del metro), pues este Santa mala onda ya se localiza en las salas de cine (lo que nos evitará ver una copia pirata con todo y siluetas de espectadores, pues dicha copia fue tomada directamente de una sala de cine estadounidense).

Hay que recordar que esta película provocó cierta incomodidad durante su proyección en EU el año pasado e, incluso, hubo un intento de boicot por parte de un sector de la sociedad. Y bueno, ¿cuál es la razón de tanto alboroto? Pues nada, tal vez sólo que el Santa Claus del título (en una caracterización realmente decadente de Billy Bob Thorton) se la pasa ebrio, diciendo malas palabras, haciendo malos actos y, sobre todo, maltratando a los niños.

Willie T. Stokes (Thorton) y Marcus (Tony Cox) son un par de vividores que se emplean de vez en cuando al ver oportunidadades para ganar un dinero ‘fácil’. Estás ocasiones llegan cada fin de año, cuando Stokes se pone su traje de Santa Claus y Marcus el de elfo, y aunque el primero se la pasa borracho y contestándoles mal a los niños y el segundo intenta tenerlo en buena forma para mantener las apariencias, lo principal para ellos llega durante la víspera de Navidad, momento en el que la oportunidad para robar se da con el cierre de los centros comerciales en los que han trabajado hasta el momento.

En el transcurso de esto, Stokes maldice niños, golpea jóvenes delincuentes, roba carros, enamora a una mujer cuya fantasía era tener sexo con Santa Claus (mientras pronuncia cual mantra “Fuck me, Santa!”), se alcoholiza y fornica tras bambalinas en su lugar de trabajo, además de irse a vivir a la casa de un niño que lo busca como única alternativa a su soledad.

Efectivamente, no se trata de la historia más agradable, sobre todo si tomamos en cuenta el contexto dentro del cual se filmó, momentos en los que continúa una preocupación marcada por que todo suceso esté definido por lo políticamente correcto. Por esto, no extrañó que esta producción de Dimensión Flims (filial de los estudios Disney) se enfrentara en apariencia con una serie de problemas, sobre todo a partir de un texto escrito por Matt Drudge, el periodista mejor pagado del Internet en EU, conocido también por ser el rey del amarillismo.

Pero, a pesar de que Drudge dijo que muchos ejecutivos de Disney estaban molestos por la película, directivos de Miramax (también filial de Disney) y Dimension aseguraron que no había ningún problema con la película y las amenazas de boicot no pasaron de ser eso: amenazas. Tal vez lo más difícil para la película es que recibió clasificación R (menores de 17 años necesitan ir acompañados de un adulto), aún siendo una película navideña (pero de qué clase).

En realidad, ver a un Santa Claus ebrio gritándole a todos los niños parece que hirió muchos sentimientos. Pero, ¿eso qué significa? Tal vez que algunos artistas están conscientes de que no todo es color de rosa en el mundo y, sobre todo en su país. Pero lo más importante de esto es que la película durante su semana de estreno en EU (la última de noviembre del pasado en año) sobrepasó a los demás estrenos en recaudación, reuniendo cerca de 40 millones de espectadores conscientes de que el llamado espíritu navideño está “defecado, vomitado y orinado”, como John Sutherland, escribió para su crítica en The Guardian, el 8 de diciembre del mismo año.

Bad Santa no es un santa malo, tan sólo un reducto de su tiempo y su país; uno de esos personajes que pueblan el lado oscuro de los EU, y otras grandes ciudades, dando lástima más que horror.

Sitio Oficial: http://www.badsantamovie.com/

UN SANTA NO TAN SANTO
(Bad Santa)
Dirección: Terry Zwigoff; Guión: Glenn Ficarra, John Requa; Producción: Sarah Aubrey, John Cameron, Bob Weinstein, David Crocket; Fotografía: Jamie Anderson; Música: David Kitay; Edición: ; Con: Billy Bob Thornton (Willie), Tony Cox (Marcus), Brett Kelly (el niño), Lauren Graham (Sue), Lauren Tom (Lois), Bernie Mac (Gin)
Estados Unidos – Alemania, 2003, 98 min.
Premios y Nominaciones: Nominación a los Premios Globo de Oro por Mejor Actor de Comedia o Musical (Billy Bob Thornton), Estados Unidos 2004

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