Revista Cinefagia

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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

La Cabaña Sangrienta

Por: Alberto Acuña Navarijo

Nuevas amenazas, nuevos temores recorren lentamente la pantalla. Son los miedos colectivos hacia los virus mortales: el SIDA, el fin del mundo a causa de una guerra bacteriológica o infecciones provenientes de fuentes desconocidas, al servicio de la paranoia de una sociedad ávida de analizar hasta el más ínfimo detalle -segun ésta-, y de buscarle tres pies al gato, no vaya a ser que se haga una alegoría que atente contra el bienestar público o hiera sensibilidades. Ahí están para comprobarlo cintas como Epidemia (Wolfgang Petersen, 1995), 12 Monos (Terry Guilliam, 1995), Ebola Syndrome (Herman Yau, 1996), I, Zombie (Andrew Parkinson, 1998), Resident Evil (Paul W.S. Anderson,2002), Exterminio (Danny Boyle, 2002) o bien Undead (Michael y Peter Spierig, 2003).

Joey Kern en La Cabaña Sangrienta

Joey Kern en La Cabaña Sangrienta

Es por ello que aun con entusiastas críticas especializadas que la subieron al pedestal de la mejor película de terror contemporánea, La Cabaña Sangrienta (2002, opera prima de Eli Roth, previo la serie animada Chowdaheads -1999-) ha sido tratada con desprecio por un sector de la crítica que la ha calificado arbitrariamente como una mera provocación o, peor aún, como una anodina cinta de terror más influenciada por cintas como Amarga Pesadilla (John Boorman, 1972), Masacre en Cadena (Tobe Hooper, 1974) o El Despertar del Diablo (Sam Raimi, 1981). Nada más falso. En su visión tan obtusa, en donde a la primer gota de sangre ya están haciendo su berrinche o prejuzgando, varios críticos han dejado de lado lo más importante de esta cinta: La Cabaña Sangrienta es un filme por demás atípico, política y moralmente incorrecto, una feroz crítica a los jóvenes white trash de las grandes ciudades de Estados Unidos, así como a su frivolidad, su egoísmo y falta de valores y en donde se evidencia que son los responsables de alterar el orden en una comunidad en donde, como indica el inquietante y amargo final, todos viven en santa paz: los montañeses locales, los fanáticos religiosos, los negros, los adultos y los niños, los policías, los discapacitados y enfermos, cazadores y trabajadores por igual.

Asi que la mayor peste no es aquella que carcome lentamente la piel sino la juventud urbana que desea destruir la “América Profunda”. Para rematar, también se puede ver como una cinta con tintes ecologistas, en donde el agua que tomamos, los alimentos naturales que consumimos o el ambiente en donde vivimos pueden ser los factores que pongan en riesgo constante nuestras vidas. Aparte de esto, La Cabaña Sangrienta puede jactarse de ser una seria competencia para El Amanecer de los Muertos (Zack Snyder,2004), como la película del género más divertida e hiperactiva del año. Vaya, por fin después de mucho esperar, una película en donde estemos atentos, emocionados y tensos en partes iguales, en donde escenas de grotesco gusto, sangre a borbotones y virulencia cruel e insana hagan que reaccione nuestra cada vez más reducida capacidad de asombro.

Jordan Ladd en La Cabaña Sangrienta

Jordan Ladd en La Cabaña Sangrienta

Y es que cintas con sólo buenas intenciones, como En la Oscuridad de la Noche (Jonathan Liebesman, 2003) o Camino Hacia el Terror (Rob Schmidt, 2003), ya empezaron a cansar. ¿Cuánta mala suerte puede tener un grupo de amigos que lo único que desean es festejar haber terminado la universidad en una remota cabaña? Al parecer mucha ya que todo está predestinado para que una coincidencia se vuelva nefasta y desate la fiebre de la manera menos pensada e idónea. Nada puede salir peor: este grupo integrado por la jariosa pareja de Marcy y Jeff (Cerina Vincent y Joey Kern respectivamente), el inseguro Paul (Rider Strong), la curiosa Karen (Jordan Ladd) y el inadaptado e inmaduro Bert (James DeBello), se topa con unos poco amigables campiranos locales, con un niño infectado de cierto tipo de rabia, y a continuación son acosados por un extraño mariguano y por un joven policía que gusta de hostigar a jovencitas incautas. Y ese es sólo el comienzo. Esa misma mala suerte provoca que sean amenazados por un cazador contagiado por una extraña enfermedad que produce hemorragias severas y llagas, por un perro que descuartiza lo que esté en su camino, por las autoridades y por los mismos habitantes del pueblo que no permitirán que unos jovencitos les causen problemas. Si esto no es suficiente, la camioneta en donde viajan se ha averiado.

Lo que a procede es angustiosamente disfrutar como este grupo de amigos tratará de sobrevivir ante la letal inoculación natural que se está gestando y que azota la región, los infortunios que los rodean pero sobre todo a ellos mismos cuando deciden que es más importante sobrevivir sin importar a quién se llevan entre las patas. Nada sencillo si tomamos en cuenta las urgencias sexuales mutuas, el reducido espacio en donde se encuentran y la falta de bebidas y alimentos para subsistir. Con un ritmo incesante, descarnado, inmisericorde y en ocasiones con un humor negro sin concesión alguna, La Cabaña Sangrienta demuestra que todavía hay algunas cosas que aportar al género. Moronga y mordacidad nunca se combinaron tan bien. Un último comentario. La próxima vez que alguien los critique por emborracharse con cerveza, no hagan mucho caso, podría salvarles la vida. Si creen que es una broma, vean esta joyita para que entiendan a qué me refiero.

Sitio Oficial: www.cabinfevermovie.com

LA CABAÑA SANGRIENTA
(Cabin Fever)
Dirección: Eli Roth; Guión: Eli Roth y Randy Pearlstein; Producción: Evan Astrowsky, Sam Froelich, Lauren Moews y Eli Roth; Fotografía: Scott Kevan; Música: Angelo Badalamenti y Nathan Barr; Edición: Ryan Folsey; Compañías Productoras: Black Sky Entertainment, Deer Path Films, Down Home Entertainment y Tonic Films LLC; Compañía Distribuidora: Columbia TriStar Pictures; Elenco: Rider Strong (Paul), Jordan Ladd (Karen), James DeBello (Bert), Cerina Vincent (Marcy) y Joey Kern (Jeff)
Estados Unidos, 2002, 93 min.
Premios y Nominaciones: Premios de la Academia de Cine de Ciencia Ficcion,Fantasia y Horror, Hollywood, California, Estados Unidos: Estuvo nominado al Premio Saturno a Mejor Pelicula de Terror (Eli Roth) y el Premio de la Revista Cinescape a Mejor Actriz (Cerina Vincent) Festival Internacional de Cine Fantastico de Sitges, Cataluña, España 2002: Gano el Premio a Mejor Maquillaje (Howard Berger, Robert Kurtzman y Gregory Nicotero). Estuvo nominada al Premio a Mejor Pelicula (Eli Roth) Premios de la Revista Empire, Londres, Inglaterra 2004: Estuvo nominada al Premio Empire a Mejor Nuevo Talento (Eli Roth) Festival Internacional Fantasia, Montreal, Quebec, Canada 2004: Gano el Tercer Lugar a Mejor Pelicula Internacional (Eli Roth, empatando con Eric Valette por Malefique) Festival Internacional Fantasporto, Porto, Portugal, 2004: Estuvo nominado al Premio a Mejor Pelicula (Eli Roth) Premios Independent Spirit, de la Costa Oeste, Santa Monica, California, Estados Unidos 2004: Estuvo nominado al Premio a Mejor Productor (Lauren Moews, tambien nominado por Briar Patch)

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