Descubriendo la amistad (The Station Agent)
Por: Alberto Acuña Navarijo
Las relaciones humanas, los retratos de la gente común y corriente en ambientes donde al parecer el tiempo se dilata, e introspecciones que se presumen profundas y serias, aunadas a la sobriedad estilística, ritmo narrativo a contracorriente y guiones simples y complejos en partes iguales; se han convertido en los vehículos para un cine independiente que necesita y desea que se entienda que tener bajos presupuestos o haber participado en el tan desprestigiado Sundance, no es sinónimo de marginalidad mal comprendida. Así lo demuestran cintas como Una Buena Chica (Miguel Arteta, 2002), Momentos de Perdón (Peter Hedges,2003), Tú y Yo (David Gordon Green, 2003), Easy (Jane Weinstock, 2003), Garden State (Zach Braff, 2004) o The Best Thief in the World (Jacob Kornbluth, 2004). Pero contradictoriamente, a esta tendencia le ha ocurrido lo que a la mayoría; tarde o temprano se abusó de los recursos y virtudes que este cine ofrece, violando de esta manera el espíritu original del concepto. Podríamos decir que el adjetivo “alternativo” está devaluado hoy día.

Michelle Williams y Peter Dinklage en Descubriendo la Amistad
Por ello, que no los engañen, Descubriendo la Amistad (Thomas McCarthy, 2003), aun con todos los elogios recibidos y resultando una refrescante revelación en cartelera, continúa con esas características y defectos, por lo que no está descubiendo el hilo negro. Pero lo que hace esta cinta tan disfrutable, contagiosa y recomendable y que le ha merecido ya varios premios de la audiencia alrededor del mundo -incluyendo México- es precisamente esa conexión voluntaria que tiene con el público, el cual rápidamente se involucra con los personajes, la trama y sorprendentemente acepta que en su totalidad esta cinta se concentra en largas escenas dialogadas y tiempos muertos. La cinta también es trascendente porque apuesta a la tragicomedia, incluyendo meditaciones y profundos viajes de realización personal, sin tomarse las cosas tan en serio. Aunque existen pérdidas personales, romances sugeridos, momentos de agradable humor y otros en los que se apela por el derecho de encontar un interés que cubra la monotonía en que se vive; en el resultado final, ningún aspecto opaca al resto.
Finbar McBride (Peter Dinklage) es un enano que vive en los suburbios de Nueva York y que tiene los trenes como mayor pasión. Pero aun teniendo un taller de reparación de trenes eléctricos junto con su amigo Henry (Paul Benjamin) y a pesar de que con frecuencia se reúne con “cazadores de trenes” -ya saben que para todo hay público-, a “Fin” le falta algo en la vida. Y no, no es a causa de su estatura -al contrario la cinta se encarga que nos olvidemos de este aspecto-, sino que no ha encontrado la gente adecuada con la cual compartir sus gustos y obsesiones, confinándose al aislamiento y la introversión.

Bobby Cannavale y Patricia Clarkson en Descubriendo la Amistad
Tras la muerte de Henry, Fin hereda una vieja estación de trenes ubicada en un pequeño pueblo de Nueva Jersey en donde nunca ocurre nada, sin imaginar que al instalarse ahí podrá, a su modo, cambiar su vacío existencial, cuando conoce accidentalmente a Olivia (Patricia Clarkson), una pintora divorciada que carga con la muerte de su hijo, y Joe (Bobby Cannavale), un vendedor de fast food de origen cubano el cual tiene la peculiaridad de hablar hasta por los codos. Además de estos disfuncionales personajes, a Fin también se le presenta Cleo (Raven Goodwin), una pequeña niña interesada en que su nuevo vecino dé una charla en su escuela acerca de la importancia del tren, y Emily (Michelle Williams), una bibliotecaria que necesita desahogar sus penas ante los abusos de su novio Danny (Joe Lo Truglio).
Como comentaba, Descubriendo la Amistad logra esa accesibilidad por su falta de pretensiones, nunca busca que nos compadezcamos de Olivia y su manera de vida tan autodestructiva, ni que apoyemos a Fin cuando se da cuenta que saliendo de su ostra también puede cazar un tren de carga. Es cierto, en su opera prima Thomas McCarthy se vale de escenas con diálogos que a la larga no nos dicen mucho, viñetas poco ortodoxas y personajes en pleno aburrimiento, pero lejos de ser un defecto, esto se puede justificar tomando en cuenta que lo único que desea es mostrar el desencanto de sus personajes. ¿Se le puede reprochar esto?

Por último, como cinéfagos, ¿es bueno tomar riesgos a la hora de ir al cine? Ya lo creo, ya que es un buen momento para la distribución en Mexico con cintas pequeñas en presupuesto y difusión, con actores desconocidos y que provienen de países lejanos, pero grandes en calidad y que hasta hace muy poco se antojaban simplemente imposibles como Reconstrucción (Christoffer Boe, 2003), Tres Hermanas y Dos Novios (Paula van der Oest,2001), Venganza Sexual (Rolf de Heer,2003), La Última Vida en el Universo (Pen-Ek Ratanaruang,2003), o Las Estaciones de la Vida (Kim Ki Duk, 2003). También sería bueno darle una oportunidad a cintas que sólo se encuentran en una sala olvidada por Dios como le ocurrió a El Orgasmo de Amy (Julie Davis, 2001), Demonlover (Olivier Assayas, 2002), Las Trillizas de Belleville (Sylvain Chomet,2003), Novo (Jean-Pierre Limosin, 2002) o la citada Tú y Yo, por que en éste, como en muchos casos más, se ha demostrado que el buen cine está al margen de la cartelera comercial o de añejadas muestras. Estoy seguro que allá afuera hay cinéfagos de hueso colorado que cruzarán la ciudad con tal de ver estas propuestas, porque a fin de cuentas eso es lo que necesita la cultura fílmica en un país como el nuestro.
Sitio Oficial: www.thestationagent.com
DESCUBRIENDO LA AMISTAD
(The Station Agent)
Dirección, Guión: Thomas McCarthy; Producción: Robert May, Mary Jane Skalski y Kathryn Tucker; Fotografía: Oliver Bokelberg; Música: Stephen Trask; Edición: Tom McArdle; Compañía Productora: SenArt Films y Next Wednesday Productions; Distribución: Filmhouse; Elenco: Peter Dinklage (Finbar McBride), Bobby Cannavale (Joe Oramas), Patricia Clarkson (Olivia Harris), Michelle Williams (Emily), Paul Benjamin (Henry Styles), Raven Goodwin (Cleo), Joe Lo Truglio (Danny)
Estados Unidos, 2003, 88 min.
Premios y Nominaciones: Festival de Cine de Aspen, Colorado, Estados Unidos 2003: Gano el Premio de la Audiencia a Mejor Pelicula (Thomas McCarthy) y el Premio a Mejor Nuevo Actor (Peter Dinklage). Premios BAFTA de la Academia de Cine Ingles, Londres, Inglaterra 2004: Gano el Premio BAFTA a Mejor Guion Original (Thomas McCarthy) Premios de la Sociedad de Criticos de Cine de Boston, Estados Unidos 2003: Gano el Premio a Mejor Actriz de Reparto (Patricia Clarkson, junto con su trabajo en Momentos de Perdon) Festival Internacional de Cine Denver, Colorado, Estados Unidos 2003: Gano el Premio a Mejor Nuevo Actor (Bobby Cannavale) Festival Internacional de Cine de Estocolmo, Suecia 2004: Gano el Premio de la Audiencia a Mejor Pelicula (Thomas McCarthy)
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