Pelotas en juego (Dodgeball: A True Underdog Story)
Después de ver ese espectáculo mediático en que se han convertido las Olimpiadas, donde para no variar nuestros atletas fueron a hacer el ridículo (con algunas excepciones), como que no le quedan a uno muchas ganas de ver películas de deportes, sean serias o cómicas. Los penosos programas deportivos que nos mantuvieron al tanto de todo lo que sucedía en Atenas, nos interesara o no, son como para desanimar a cualquiera. Cantantes de cuarta, cómicos de quinta, reportajes hechos con las nalgas (literalmente, porque a los productores les dio por llevar edecanes y elevarlas al rango de conductoras) y una deficiente cobertura de las competencias fue lo que pudimos admirar los mexicanos gracias a Televisa y TV Azteca.

Para los masoquistas y/o los que no se pierden una competencia, así sean las rondas calificatorias de un torneo de canicas, llega Pelotas en Juego, parodia estúpida pero divertida de aquellas películas donde un equipo compuesto por gordos, paralíticos, cojos y enanos, todos ellos simpáticos y dicharacheros, se enfrenta a otro donde la más chimuela masca rieles, ya que el más bajito mide dos metros, el más torpe es cirquero, el más lento le gana a un caballo y el más enclenque dobla barras de acero. Para colmo, este equipo integrado por semidioses es también el más tramposo y amenaza con ganar el campeonato, no importa de qué o de dónde, a menos que nuestros héroes les pongan un hasta aquí.
En años recientes los orientales son los que más jugo le han sacado a esta fórmula, con cintas como Battlefield Baseball (Yudai Yamaguchi, Japón, 2003), Ping Pong (Fumihiko Sori, Japón, 2002) y la genial Shaolin Soccer (Stephen Chow, Hong Kong, 2001). Estas películas tienen la ventaja de que la gente tiende a apoyar a los más débiles en cualquier tipo de competencia y para muchos no hay nada más grato que ver caer al equipo en apariencia invencible. Todos los que estamos agradecidos con los argentinos por eliminar al “Dream Team” podemos confirmar esto. Los psicólogos dan muchas explicaciones sobre las razones de esto, todas contradictorias, pero yo se lo atribuyo a uno de los instintos básicos del ser humano: las ganas de joder.
A este mismo impulso primario tal vez se deba que Ben Stiller, protagonista de una serie de inocuas comedias románticas desde There´s Something About Mary, haya decidido incursionar en el género físico-atlético con Dodgeball: A True Underdog Story. Hay otra razón, también plausible, y es que Stiller de niño era atormentado por sus compañeros de clase. Admito que es posible que esta experiencia haya tenido algo que ver con la creación de esta cinta, pero como se presta para sacar a relucir el tema del cine “de autor”, teoría obsoleta si las hay, prefiero ignorarlo y pretender que en su infancia Stiller era una chucha cuerera para los deportes. Lo de menos es si Stiller decidió producir y estelarizar esta película por un trauma infantil o por intentar algo distinto a su eterno papel de novio atarantado.

Aunque Ben Stiller tiene la fama de que siempre interpreta a su veintiúnico personaje, la verdad es que ha hecho papeles diferentes en cintas como Your Friends and Neighbors, Permanent Midnight e incluso su protagónico en Zoolander, sin dejar de ser cómico, se apartaba del chavo buena onda que todo lo aguanta con tal de quedar bien con su chica. Este último personaje es muy similar al que ahora hace en Pelotas en Juego. Aquí personifica a White Goodman, el dueño de Globo Gym que se caracteriza por su megalomanía, por su narcisismo y por ser un imbécil. Está de más aclarar que es el malo de la película.
Vince Vaughn le da vida a Peter LaFleur, un tipo común y corriente que maneja un gimnasio exclusivo para inadaptados. Al menos eso parece. Sus clientes incluyen a un flacucho aspirante a porrista (no, no es por jotería, lo hace por impresionar a una chava), un tipo apocado que conoce todo lo relativo a los deportes extraños (no confundir con los extremos), uno que se cree pirata (?), un calvo sin otro rasgo característico y un subnormal con gustos excéntricos en lo que a mujeres se refiere. Como en toda película deportiva que se precie de serlo, ellos deberán unir fuerzas y enfrentarse a los esbirros de Globo Gym en un torneo de “quemados” para evitar que su querido gimnasio se convierta en propiedad de Goodman y acabe convertido en estacionamiento.
Como la trama no presenta mayores sorpresas, el que Dodgeball funcione o no depende por completo del elenco y de la manera en que el director y guionista Rawson Marshall Thurber (if that is his real name) maneja la situación. Entre los actores la participación más destacada es con mucho la de Rip Torn, en el papel del legendario entrenador Patches O´Houlihan. Nada más por verlo con el pelo largo, en silla de ruedas y arrojándole una llave de tuercas a sus jugadores vale el boleto. Además de los ya mencionados Vaughn, Torn y Stiller (con bigote falso), tenemos a Christine Taylor (con bigote real), Justin Long (tal vez lo recuerden en películas como Jeepers Creepers) y apariciones especiales de David Hasselhoff, Lance Armstrong, Chuck Norris y William Shatner.

La forma en que el director y guionista maneja el ridículo torneo de dodgeball en Las Vegas, que se trasmite en vivo y en director a través de ESPN 8, está muy bien lograda. Incluye todos los ingredientes que no podían faltar en una cinta de esta naturaleza, con equipos de nombre e indumentaria alucinantes (los Yetis, las MILFs), reglas absurdas, intentos de soborno y un final no apto para cardíacos. Todo esto aderezado por los atinados comentarios de Cotton McKnight (Gary Cole) y Pepper Brooks (Jason Bateman), que por alguna extraña razón me recordaron al equipo de comentaristas de The Saddest Music in the World. En general, toda la parafernalia que rodea a los deportes televisados está perfectamente recreada, en particular los programas de billar, pesca y tiro con arco que se transmiten durante la madrugada, para deleite de los insomnes.
Supongo que para muchos de ustedes Pelotas en Juego no pasa de ser una idiotez y no irían a verla ni borrachos. Estoy de acuerdo en que la película es de una simpleza pasmosa, pero creo que los espectadores con sentido del humor sabrán apreciarla. Además, puede servir de ejemplo para la juventud mexicana ahora que nuestro deportistas están tan amolados que sólo inspiran lástima. Si los niños empiezan a entrenar desde ahora, les puedo asegurar que cuando el tochito, el gol para, la rayuela y las manitas calientes sean deportes olímpicos tendremos un equipo competitivo.
Sitio Oficial: www.dodgeballmovie.com
PELOTAS EN JUEGO
(Dodgeball: A True Underdog Story)
Dirección, Guión: Rawson Marshall Thurber; Producción: Stuart Cornfeld, Ben Stiller; Fotografía: Jerzy Zielinski; Música: Theodore Shapiro; Edición: Allan E. Baumgarten; Elenco: Ben Stiller (White Goodman), Vince Vaughn (Peter LaFleur), Christine Taylor (Katherine Veatch), Rip Torn (Patches O´Houlihan), Justin Long (Justin), Stephen Root (Gordon), Joel Moore (Owen), Alan Tudyk (Steve el pirata), Jamal Duff (Me´Shell Jones), Missi Pyle (Fran)
EE.UU., 2004, 92 min.
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es buena es ta peli quiero la peli y no la encuentro ayudenme a encontrarla