Reconstrucción. Adentrándose en el laberinto de la lógica.
Por: Alberto Acuña Navarijo
El destino como factor inquebrantable que puede unir a dos desconocidos una fria noche en Copenhagen o que puede separarlos irremediablemente al día siguiente sin que exista marcha atras es al parecer la constante de Reconstrucción, la carta de presentación de la nueva promesa europea Christopher Boe.
La primera impresión es que Reconstrucción es la clásica cinta europea con tópicos de rigor como son el affaire,con encuentros y desencuentros incluidos, la pareja engañada resignándose a su mala suerte en el amor y hasta siendo partícipe de esa misma relación, promiscuidad, escenas bastante sugestivas y finales agridulces, pero rápidamente el realizador nos da una bofetada mostrándonos que su propuesta es mucho más inteligente y que ha dejado los clichés a un lado.
August Holm (Krister Henriksson) es un afamado autor de novelas que llega a la capital danesa con su joven esposa Aimee (Maria Bonnevie), para realizar pláticas de negocios con su representante Monica (Ida Dwinger), además de acabar su nueva novela. Harta de estar encerrada en el hotel donde se hospedan, Aimee da un paseo y va a tomarse unas copas en un bar donde conoce a Alex (Nikolaj Lie Kaas), un fotógrafo con el cual mantiene una relación de una sola noche. Al día siguiente, después de escribir gran parte de su novela en otro hotel apartado en la ciudad, August regresa al hotel sólo para enterarse por medio de una nota de la infidelidad de su mujer.
Mientras tanto, a la mañana siguiente Alex parece un fantasma. No tiene casa, nadie lo reconoce, ni sus vecinos, ni sus amigos, ni su novia Simone (interpretada por la misma Maria Bonnevie, haciéndonos dudar en } qué terrenos estamos pisando), ni mucho menos Aimee, aunque esta última se ha sentido atraída por el extraño joven, por lo que inician un nuevo romance, mientras Alex trata que Simone lo recuerde. Por su parte, la chica está intrigada con él, formándose un absorbente triángulo amoroso donde la realidad y la ficción tienen el mismo peso.
Es ahí donde Reconstrucción da un giro de 180 grados con efectos secundarios insospechados que provoca que todo lo anterior se vea con otra perspectiva. Esto sucede cuando vemos a August escribir su novela, que aparentemente tiene como eje principal el romance que un joven quiere rehacer con una extraña mujer que conoció una noche y la infidelidad que sufre un viejo por parte de su esposa, que lo ha llevado a desahogarse escribiendo una historia.
En conclusión, ¿lo visto es una realidad deformada por parte del escritor? ¿Todo es producto de la imaginación del autor? ¿Alex, Aimee y Simone están siendo manipulados por una fuerza que no pueden controlar, representada en la pluma de August? O, como si se tratara de una relacion real, ¿los personajes se están sumergiendo en un juego para conocer todos los recovecos del amor, las dificultades de éste y el efecto que tiene ser rechazado por alguien, que puede vencer a la lógica misma?
La narrativa, que intercala flashbacks, flashforwards y situaciones que rayan en lo onírico (como el hecho de que Alex despierte y se convierta en un ser deambulando por las calles sin identidad alguna), hace que no sepamos bien a bien qué ha pasado. Pero ese es precisamente el principal atractivo de Reconstrucción, ser una cinta que se admite varias lecturas: desde las más obvias, como es que, igual que el truco de magia que hace un tipo con un cigarro, se trata de una mera ilusión, nada ha sucedido y probablemente los personajes ni siquiera existen, hasta las más rebuscadas, como es que Alex está viviendo dos tiempos de su vida simultáneamente. En la primera donde conoció a Simone y donde algo salió mal en su relación y en la segunda donde conoce a Aimee, que al final es la misma mujer, quiere reintentar algo que anteriormente no pudo concretar y que el recuerdo de Simone lo impulsa a hacer.
Suena complicado, pareciera que este es un rompecabezas cuyas piezas están sueltas, pero el realizador danés se ha ganado a pulso el reconocimineto mundial por llevar a cabo una película que mantendremos en nuestras cabezas por mucho tiempo, como aquel amor platónico que todos tenemos, y eso hace que se eleve y se distancie de cualquier otra propuesta europea donde el amor es el ingrediente principal.
Para finalizar, sólo se me ocurre una manera de definir una cinta como Reconstruccion: es como cuando estás esperando el metro y enfrente de ti se aparece una persona que te roba la mirada. Empiezas a imaginarte con ella, intentas decirle lo que siempre has querido decirle a alguien, hacer lo que nunca te has atrevido y transformarte con ella en otra cosa para siempre. Pero cuando te das cuenta estás solo, esa persona ya se aleja y es muy probable que nunca más la vuelvas a ver y entonces sientes la dura reacción de los sueños.
RECONSTRUCCIÓN
(Reconstruction)
Dirección: Christoffer Boe; Guión: Christoffer Boe y Mogens Rukov; Producción: Tine Grew Pfeiffer; Fotografía: Manuel Alberto Claro; Música: Thomas Knak; Edición: Peter Brandt y Mikkel E.G. Nielsen; Compañías Productoras: Director’s Cut, HR. Boe & Co., Nordisk Film y TV2 Danmark; Con: Nikolaj Lie Kaas (Alex), Maria Bonnevie (Simone/Aimee), Krister Henriksson (August Holm), Nicolas Bro (Leo), Peter Steen (Mel David), Ida Dwinger (Monica), Malene Schwartz (Fru Banum), Helle Fagralid (Nan Sand), Isabella Miehe-Renard (periodista), Klaus Mulbjerg (Tryllekunstner), Mercedes Claro Schelin (Mercedes Sand)
Dinamarca, 2003, 91 min.
Premios y nominaciones: Premios Amanda de la Academia de Cine de Noruega, Oslo, Noruega 2003: Gano el Amanda a Mejor Nuevo Director Nordico (Christoffer Boe, representando a Dinamarca). Premios Bodil de la Academia de Cine de Dinamarca, Copenhage, Dinamarca 2004: Estuvo nominada a los Premios Bodil a Mejor Pelicula (Christoffer Boe) y Mejor Actriz (Maria Bonnevie) Festival de Cine de Cannes, Francia 2003: Gano la Cámara de Oro a Mejor Opera Prima(Christoffer Boe) y el Premio Le Label Regard Jeune a Mejor Opera Prima dentro de la semana Internacional de la Critica (Christopher Boe) Festival Internacional de Cine de Chicago, Estados Unidos 2003: Gano la Placa de Oro a Mejor Fotografia (Manuel Alberto Claro ex aquo con Ben-Bong Liao por Adios Dragon Inn) y estuvo nominada al Hugo de Oro a Mejor Pelicula (Christopher Boe) Premios de Cine de Europa 2003: Estuvo nominado al Premio Descubrimiento Europeo del Año a Mejor Opera Prima (Christopher Boe) Festival Internacional de Cine de Londres, Inglaterra 2003: Estuvo nominada al Trofeo Sutherland a Mejor Pelicula (Christopher Boe) Festival Internacional de Cine de Morelia, Mexico 2003: Seleccion de la Seccion de Exhibicion de la Semana Internacional de la Critica de Cannes. Festival Internacional de Cine de Oslo, Noruega 2003: Estuvo nominada al Premio a Mejor Pelicula (Christopher Boe) Festival de Cine Robert, Copenhage, Dinamarca 2004: Gano los Premios Robert a Mejor Edicion (Mikkel E.G. Nielsen y Peter Brandt) y Mejor Sonido (Morten Green) y estuvo nominada a los Premios Robert a Mejor Pelicula (Tine Grew Pfeiffer, Åke Sandgren, Lars Kjeldgård y Christoffer Boe), Mejor Director (Christoffer Boe), Mejor Fotografia (Manuel Alberto Claro) y Mejor Maquillaje (Henrik Steen) Festival Internacional de Cine de San Sebastian, España 2003: Gano el Premio FIPRESCI de la Fédéracion Internacional de la Prensa Cinematografica a Mejor Director (Christopher Boe) y estuvo nominda a la Concha de Oro a Mejor Pelicula (Christopher Boe) Festival Internacional de Cine de Sofia, Bulgaria 2004: Gano el Grand Prix a Mejor Pelicula (Christopher Boe) Festival Internacional de Cine de Tesalonica, Grecia 2003: Estuvo nominada al Golden Alexander a Mejor Pelicula (Christopher Boe) Festival de Cine de Virginia, Estados Unidos 2003: Estuvo nominada al Premio Golden Venus a Mejor Pelicula (Christopher Boe)
