El amanecer de los muertos (Dawn of the Dead, 2004)
Por: Marco González Ambriz
Por extraño que parezca las historias de zombies han estado con nosotros desde hace milenios, desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de la cultura occidental. Recientemente vimos una película acerca de un personaje que para muchos es un ejemplo a seguir, para otros es un rebelde que es ejecutado por sus ideales y que desde un punto de visto menos reverente es el primer caso registrado de un muerto que revive, aunque este último aspecto de su vida aparece sólo fugazmente en La Pasión de Cristo, que es la cinta a la que me refiero.
Por desgracia, los autores de los Evangelios pasaron por alto el valor comercial de los muertos vivientes y el alto grado de aceptación que tiene el género de terror, razón por la cual en sus historias el Cristo vuelve a la vida sólo para irse al Cielo con todo y zapatos en lugar de salir de la tumba dispuesto a devorar a los Apóstoles, a María Magdalena y a los Filisteos.
El encargado de corregir este error fue George Romero cuando en 1968 dirigió Night of the Living Dead, inaugurando el cine de horror moderno, alejado de los castillos góticos y los monstruos tradicionales que ya no asustaban a nadie. A este clásico le siguieron otras dos obras muy estimadas por los fans del género, Dawn of the Dead y Day of the Dead, que a su vez inspirarían un caudal de imitaciones en Italia y Oriente, algunas estimables y la mayoría pésimas.
El problema con la popularidad de esta trilogía es que los incondicionales de Romero le adjudican la importancia del Corán o de la Biblia. Cuando Romero produjo una nueva versión de Night… con el fin de recuperar algo de las regalías de la original, que no pudo cobrar por cuestiones legales, no faltó quien lo acusara de querer lucrar con una versión apócrifa de la Sagrada Trilogía. Dejando de lado lo ridículo de acusar al fundador de la secta de apóstata y simoníaco, con argumentos de grupi resentida, esto dejó claro que muchos fans del cine de zombies reaccionarían de forma adversa ante cualquier intento de hacer remakes de sus cintas preferidas.
Para acometer una nueva versión de Dawn of the Dead había que tenerlos muy grandotes. Por fortuna, el director Zack Snyder (con unos cuantos videoclips en su haber) y el guionista James Gunn (¡el mismo de Scooby Doo 2!) tuvieron los pantalones para enfrentar el rechazo irracional de los que se dicen fans del terror y la indiferencia del público mainstream, al que le ha pasado de noche el supuesto renacimiento del cine de horror, que iniciaría con Scream y El Proyecto de la Bruja de Blair. El resultado es una de las mejores películas de terror y gore de los últimos años, una de las más violentas jamás producidas por una de las llamadas majors y un verdadero deleite para los verdaderos aficionados al cine de zombies, los que se preocupan más por la calidad de las cintas que consumen que por quedar bien con sus amigos.
Me voy a arriesgar a ser crucificado por los sacerdotes de la Iglesia de Romero y voy a afirmar que el remake de Snider es mejor que la versión original. Es mejor porque el argumento es más inteligente, tiene un ritmo más intenso, es más violenta y porque hace a un lado la crítica social dando paso a una visión sombría y nihilista.
A los fans del original les queda el consuelo que la trama de Dawn of the Dead 2004 sigue el desarrollo básico de la primera versión. La cinta abre con Ana (Sarah Polley), una enfermera que llega a casa después de un día de trabajo normal, sólo para despertar a la mañana siguiente y encontrarse que su tranquila casa suburbana se ha transformado en una sucursal del infierno. Tras sobrevivir el ataque de su esposo e hija, convertidos en zombies que atacan a los vivos para devorarlos, Ana logra escapar a bordo de su auto, pero lo caótico de la situación hace que acabe por estrellarse contra un árbol. Al despertar, se encuentra con Kenneth (Ving Rhames), un policía que le ordena articular alguna palabra para saber si es una persona normal o uno de los zombies al tiempo que la encañona con su escopeta. Después de convencerlo de que no está infectada, ahorrándose así una bala en la cabeza, Ana y Kenneth tratan de llegar a una base militar cercana, que según la televisión todavía es un lugar seguro.
Cuando encuentran a otros tres sobrevivientes, incluyendo a una mujer embarazada, deben abandonar este plan, ya que al parecer la ruta está infestada de zombies. Cabe mencionar que en la versión de Snider los muertos vivientes son realmente peligrosos, a diferencia de los que aparecían en la trilogía original. Mientras que los de las películas de Romero eran lentos y torpes, los de esta nueva versión son veloces e implacables, aunque no son muy astutos. La única opción que se le presenta al grupo de sobrevivientes es intentar refugiarse en un cercano centro comercial, pero al hacerlo se encuentran con que los empleados de seguridad del lugar no están muy conformes con permitir la entrada de más personas. Lo hacen a regañadientes, obligados por las armas que sus nuevos invitados llevan consigo y todos ellos tratan de encontrar alguna solución para el creciente problema de los zombies que se acercan al centro comercial, ya sea por costumbre o simplemente para atacar a las personas que están atrapadas en el interior.
A medida que avanza la historia aparecen nuevos personajes, con lo que el argumento resulta más interesante que en la versión original, donde sólo había cuatro protagonistas. Además de los ya mencionados, en la película de Snyder tenemos a un segundo grupo de sobrevivientes que escapan a bordo de un trailer y del solitario dueño de una armería, que está a salvo de los zombies gracias a que cuenta con armamento suficiente para repelerlos pero que carece de comida para resistir el asedio mucho tiempo.
Hay que agradecerle al guionista que las situaciones que enfrentan los sobrevivientes sean lógicas y mantengan el interés del espectador, evitando las deficiencias del idiot plot, que es cuando los personajes hacen tonterías para permitir que avance la historia. Con una excepción. Cuando uno de ellos pone en riesgo su vida para salvar a su perro, la película se acerca peligrosamente a la idiotez, pero se le puede perdonar porque el resto del guión está por encima de lo que estamos acostumbrados a ver en el género
Todo culmina con un intento desesperado por escapar, bien resuelto por parte de los realizadores y que es mucho más satisfactorio que la irrupción de la pandilla de motociclistas en la versión de 1978. Algo que será más del agrado de los fans de la trilogía original es la cantidad de sangre y vísceras que salpican la pantalla en todo momento. Sorprende que una productora importante como la Universal haga un uso tan intensivo del gore, justo cuando el principal motivo de queja de los espectadores de la ya mencionada Pasión de Cristo fue la “excesiva” violencia.
En esta Dawn of the Dead hay cabezas que estallan, cuerpos hendidos por sierras eléctricas, personas devoradas vivas, cadáveres putrefactos, sangre por doquier y una sensación constante de peligro. A diferencia de otras cintas de terror, que tienen el grave defecto que se puede adivinar desde el principio quién vivirá para contarlo, en esta cinta cualquier personaje, sea inteligente o carismático, puede sucumbir ante las hordas de muertos vivientes.
La crítica social, que en la película de Romero desplazaba al miedo y al simple deseo de sobrevivir, aquí se resume en una sola secuencia. Mientras se oye “Down With The Sickness” en la voz del incomparable Richard Cheese, vemos un montaje que nos muestra las actividades que los personajes emplean para pasar el tiempo, que van desde filmar videos porno hasta practicar el tiro al blanco con los zombies. En unos cuantos minutos se ejemplifica lo vacío de la actual cultura norteamericana, donde los valores pueden ser reemplazadas sin problemas por la abudante mercancía de un mall.
Hasta los créditos del final mantienen el alto nivel del resto de la película. No sólo porque van acompañados de la estupenda rola “People Who Died”, a cargo de Jim Carroll, sino porque a través de una serie de imagenes captadas por una cámara de video, al estilo de The Blair Witch Project pero bien hecho, se narra lo que le sucede a los sobrevivientes, donde vemos cómo los personajes escapan de una película de Romero sólo para caer en una de Lucio Fulci, el otro gran creador del cine de zombies. Además, esta secuencia incluye una divertida referencia a la escena más absurda de Zombie 3, tal vez la peor película del género.
Sitio Oficial: www.dawnofthedeadmovie.net
EL AMANECER DE LOS MUERTOS
(Dawn of the Dead)
Dirección: Zack Snyder; Guión: James Gunn, basado en el guión original de George Romero; Producción: Marc Abraham, Eric Newman, Richard P. Rubinstein; Fotografía: Matthew F. Leonetti; Música: Tree Adams, Tyler Bates; Edición: Niven Howie; Elenco: Sarah Polley (Ana), Ving Rhames (Kenneth), Jake Weber (Michael), Mekhi Phifer (Andre), Ty Burrell (Steve), Michael Kelly (CJ), Kevin Zegers (Terry), Michael Barry (Bart), Lindy Booth (Nicole), Jayne Eastwood (Norma)
Estados Unidos, 2004, 97 min.
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