Revista Cinefagia

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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

Meet the Feebles

Por: José Luis Ortega Torres

Muchos, muchos años antes de que este regordete director de cine venido de Nueva Zelanda adquiriera una fama internacional sin igual gracias a su trilogía sobre el Señor de los Anillos y su nombre fuera del conocimiento popular, dirigió algunos platillos no aptos para todo tipo de paladares.

Cócteles molotov elaborados de humor ácido y diversión a raudales que dan su primera muestra de genialidad con el batidillo sangriento que es Bad Taste en 1987, conocida en México como Picadillo o Mal Gusto. El inesperado éxito de su ópera prima en festivales de cine fantástico le lleva a conocer a la guionista y productora Fran Walsh -que a la larga se convertiría en su esposa – y planear su segundo golpe maestro, un filme de zombies que sería la más contundente película gore de todos los tiempos, un proyecto titulado Braindead, en coproducción con España.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Una severa crisis económica en el continente de los koalas desembocó en que la parte neozelandesa retirara su capital de la inversión, desanimando así a los capitalistas ibéricos. Con Braindead en la nevera, Jackson desempolvó una idea que le venía dando vueltas en la cabeza desde hacia varios años: una versión de El Show de los Muppets, pero con su muy particular punto de vista, y según sus propias palabras, influenciado por el espíritu transgresor de los Monty Python.

Ratas, insectos, serpientes y demás alimañas son las estrellas del programa de televisión Meet the Feebles Variety Hour, donde la estrella es Heidi una hipopótamo romántica engañada por su marido Bletch, una morsa corrupta y explotadora. El universo de los Feebles no es para nada el mundo ñoño de los personajes de Jim Henson, por el contrario entrar a los corredores del programa de Heidi y sus comparsas es aventarse de cabeza a un mundo de decadencia, drogas, abusos sexuales, SIDA, robo, extorsión y, por supuesto, tratándose de Jackson, de constantes explosiones de violencia y gore de felpa.

La sorprendente cinta está protagonizada en su totalidad por un grupo de 96 marionetas, utilizando técnicas de animación que van desde el típico muñeco de guante, la movilidad por cables y hasta actores enfundados en voluminosos disfraces, como en el caso de la hipopótamo Heidi, que aunque usted no lo crea, resultó la ganadora del premio a Mejor Actriz en el festival de cine Fantafestival de Roma en 1991, donde la película también se llevó los premios a Mejor Director y Efectos Especiales.

No faltan los cerebros ociosos que han querido ver en Meet the Feebles una denuncia a las corruptelas propias de la industria televisiva, una voz justiciera que se alza en busca de poner el dedo en la llaga, pero nosotros, cinéfagos de buena cepa, sabemos que en Peter Jackson además de su ya corroborada maestría técnica, también hay sarcasmo, visión innovadora y un humor tan negro que hasta brilla. Bienvenidos pues, al fabuloso mundo de los Feebles.

MEET THE FEEBLES
Dirección: Peter Jackson; Guión: Peter Jackson, Danny Mulheron, Stephen Sinclair, Frances Walsh; Producción: Jim Booth, Peter Jackson; Fotografía: Murray Milne; Música: Peter Dasent; Edición: Jamie Selkirk; Con las voces de: Donna Akersten (Samantha), Stuart Devenie (Sebastian / Dr. Quack / Daisy / Sandy), Mark Hadlow (Heidi / Robert / Barry), Ross Jolly, Brian Sergent (Wynyard / Trevor / la mosca), Peter Vere-Jones (Bletch / Arfur), Mark Wright (Sid / la cucaracha / Louie)
Nueva Zelanda, 1989, 94 min.
Premios y festivales:

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