Goyo. Cuando México sea Primer Mundo…
Decir que México es kafkiano se queda corto. Sólo en México es posible que un Presidente no sepa leer, que un payaso sea el que da las noticias, que un luchador represente nuestros más altos valores o que a un asesino le rindan homenaje en la Cámara de Diputados. ¿Surrealismo? ¡No, que va! Pura y absoluta naqueza.
En los Estados Unidos existen miles de club de fans de los asesinos seriales más famosos (léase los que han matado más o de manera más morbosa), incluyendo venta de reliquias y mercancía relacionada. Los estudios sobre ellos alcanzan cientos de títulos al año e incluso existen películas homenajeando su altruista labor. En fin, se han convertido en un producto más de la mass media y no sería exagerado decir que éstos los crean a intervalos regulares para así asegurar sus niveles de rating. Lo que nadie puede negar es que, por lo menos allá, ya son parte de la cultura popular, al mismo nivel que las ahora (casi) extintas bandas de rock o los tele evangelistas.
En México (des)afortunadamente todavía no llegamos a esos niveles y no es para menos, pues no tenemos ni una décima parte del número de asesinos psicópatas que existen en el vecino del norte (¿será?). Esto resulta bastante lógico si tomamos en cuenta que en nuestro país todavía existe la integración familiar, el trabajo en equipo, las horas de hueva y el año de Hidalgo. Con una vida tan fácil ¿para qué va a querer uno matar al prójimo? Cuando haya menos gente tendremos que trabajar más, así que por el momento nuestras vidas están seguras.
Sin embargo tenemos una leyenda negra, alguien que nos ubica en el panorama mundial del bello arte de matar. Con tan solo cuatro víctimas en su haber, el chacal, la bestia, el inhumano Goyo Cárdenas pasará a la historia no tanto por su sed de matazón sino por lo curioso y pintoresca que resultó ser su vida después de ser atrapado.
Gracias al esfuerzo de cuatro jóvenes mexicanos podemos disfrutar de Goyo, un documental que si bien tiene algunas fallas, éstas se esconden tras la cantidad y calidad de la información que nos presentan. Marco Jalpa, Ricardo Ham (quien además tiene una página web dedicada a los más salvajes asesinos: www.asesinatoserial.tk), Verónica de la Luz (¡guau, una mujer fanática de la crueldad!) y Salvador Méndez lograron realizar un filme muy completo en información e imágenes, aunque algo monótono y con algunos errores de edición.
La cinta nos muestra entrevistas con lumbreras de lo macabro como Rafael Aviña y José Xavier Navar, ambos expertos en cine de terror y clase B, aunque es notorio que fueron desaprovechados. Otro entrevistado es el dramaturgo Victor Hugo Rascón Banda quien nos cuenta con lujo de detalles todo lo referente al caso del psicópata azteca. Lo anterior se adereza con fotos, periódicos y entrevistas al propio Goyo hechas en televisión, obsequiándonos con un panorama bastante amplio de los quehaceres del llamado Landrú mexicano.
A pesar de lo anterior se nota que es el primer trabajo de este equipo. Algunas tomas son tan aburridas como la música de Coldplay o de Audioslave, sobre todo cuando se dedican a enfocar las manos del sujeto cuestionado o cuando durante veinte minutos lo único que observamos es el rostro de Rascón Banda. También llega a ser hartante escuchar a todos los entrevistados repetir los mismos datos o contar las mismas anécdotas.
El audio también tiene algunas fallas en cuanto a distorsión y hay algunos momentos en que no se entiende lo que dice el narrador o los mismos entrevistados. Las imágenes en algunas partes se ven borrosas pero es inútil criticar esto pues no estamos hablando de profesionales, sino de gente tratando de aportar algo al escueto universo de la cultura pop mexinaca.
Y hay que alabar a los autores, quienes concientes de sus propios errores han decidido hacer una nueva edición del documental para mejorarlo. Perfecto, así una obra tan completa como valiosa históricamente podrá obtener un mejor reconocimiento.
Enhorabuena por los mexicanos que tratan de encontrar su identidad psicópata (ojalá que esto no sea el inicio de una larga lista de criminales artistas).
Para más información sobre el documental y su posible revisión dirigirse a Ricardo Ham: ham412@hotmail.com.
GOYO
Guión: Salvador Méndez; Idea Original: Verónica de la Luz; Fotografía: Marco Jalpa; Asesoría: Ricardo Ham; Narración: Samuel González; Preedición: Yazmín Monroy, Asdrubal Priego; Edición final y proceso digital: Ricardo Ham.
México, 2003
Participaciones: Concurso de documental José Rovirosa.
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