Revista Cinefagia

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En el país de los cinéfilos, el cinéfago es rey

John Stagliano, Dándole Nuevo Significado a las XXX

Por: Alberto Acuña Navarijo

Seguramente cada vez que ves una película porno, cualquiera que sea, en lo único que piensas es en las bellezas de todo tipo de colores (rubias, morenas, pelirrojas, negras, orientales), sabores, tamaños y de proporciones imposibles que aparecen en pantalla. Por supuesto que la trama, los pocos diálogos que existan, lo mal hechas que estén realizadas, lo repetitivas que sean o cualquier otro aspecto sale sobrando; lo único que se quiere ver a cuadro es carne, mucha carne, o en el caso de las mujeres sólo desean ver miembros erectos y tipos que sepan hacer su trabajo. Por lo tanto, el director de la cinta también pasa a segundo plano.

La razón principal es que existen millones de directores, películas, actrices y actores y ¿quién podría estar acordándose de los nombres?. Total, una güerota tetona puede ser cualquiera, y aun así gustarnos; o cualquier tipo puede filmar nuestras fantasías y qué demonios nos interesa cómo } se llame. Pero aunque ustedes no lo crean debemos reconocer a directores del género que sí nos ofrecen verdaderos festines de imágenes que nos dejan sin respiración, gente en verdad interesada por mostrar cosas mas allá de las consabidas penetraciones, sesiones de sexo oral y todo aquello que hace al cine porno lo que es. Uno de ellos es John Stagliano.

Podemos definir a Stagliano como una mezcla entre Russ Meyer (por las mujeres), John Waters (por el mal gusto) y un voyeur común y corriente. Un director que no se toma muy en serio su envidiado trabajo, que más allá de su talento y su vasta filmografía, sólo gusta de retozar y divertirse como niño con juguete nuevo -su cámara- presentando un torrente de imágenes inclasificables, creando cintas tan insólitas como extrañas, tan extravagantes como insanas, imponiendo un estilo único que a últimas fechas varios han querido imitar, pero sin su chispa creativa. Les aseguro que después de ver una cinta de Stagliano su concepción de video porno cambiará para siempre. Pero vamos por partes.

John Stagliano nació en la ruidosa Chicago, Illinois en 1951. Después de graduarse de la high school a los 18 años, inició sus estudios universitarios en la UCLA de Los Ángeles, en donde inicia su afición por la danza clásica, contemporánea y el jazz. Pero como él confiesa, su único interés para permanecer en las aburridas clases era ver los bellos traseros femeninos en entallados trajes. Esa obsesión por ver nalgas origina su incursión en el cine para excitar al publico y en 1984 a los 33 años debuta con la modesta Teasers co-dirigida por su experimentado amigo Bruce Seven. En ella ya mostraba el rumbo por el que iría su filmografía: nalgas al por mayor, ingenio y un reparto con lo mejor de la industria.

En su debut aparecían Ginger Lynn, Raven y Tom Byron entre muchos otros. Dentro de un periodo de 5 años dirigió 34 películas, entre las que destacan Indecent Itch, Gang Bangs, Dance Fever (todas de 1985), Girls of the Double D partes 7 y 8 (1987), Very Dirty Dancing, A Taste of Pleasure, Girls of the Double D 9 (1988), Gang Bangs 2, Bored Housewife y Black Beauty (1989). En estas, Stagliano mostraba un talento que no todo director -amateur o no- podría presumir, moviéndose con gran facilidad en todos los terrenos que pisaba y exprimiendo siempre los pequeños presupuestos a su alcance.

La gama de actrices en verdad exhuberantes con bustos de campeonato que aparecen en la serie de Girls of the Double D, las orgías implacables de Gang Bangs 1 y 2, los movimientos de cámara y edición frenética de cintas como Innocence Lost (1989) y la hilaridad que maneja desde entonces, mostraba a un director capaz que podía hacer cualquier cosa. Lamentablemente en el circuito porno mundial pasaron totalmente desapercibidas y no causó el impacto deseado.

Pero a finales de la década de los 80, Stagliano estuvo en boca de todos, se convirtió en el enfant terrible del cine porno (si es que existe el término en este género), cuando lanza The Adventures of Buttman, la primera de una extensísima serie que ha explotado a través de los años en donde un misógino personaje (el Buttman del titulo, interpretado por él mismo) con cámara casera en mano, se dispone a perseguir por las calles de las ciudades cosmopolitas los mejores y más bellos traseros femeninos.

La cinta revoluciona la industria que necesitaba de aire nuevo, e impuso un nuevo subgénero, el voyeurismo, o gonzo, como se conocería a partir de ese momento. La cinta sorprendió a todos (adictos al cine y a la critica especializada) ya que este tipo había hecho una cinta exitosa tomando como base una idea tan limitante y sin un argumento real moviéndose entre la ficción y él más bizarro documental en un tono desenfadado y excesivo. Para rematar, por esa época funda la prestigiosa compañía Evil Angel considerada la primer compañía transnacional de la industria XXX, y por qué no decir que consolidó el video como el futuro de la industria ubicada -literalmente- a espaldas del glamour de Hollywood.

En un mercado donde difícilmente se puede innovar y trascender, Stagliano se convirtió en toda una celebridad mostrándonos en la segunda etapa de su insólita filmografía (que continúa después de 14 años), a un director fresco, propositivo y que al parecer no conoce límite alguno para filmar cualquier cosa, desde su obsesión por los traseros y senos hasta secuencias demenciales de sexo oral, anal y orgías; todo bajo ese curioso personaje que es Buttman. En pocas palabras, rompió con todo lo establecido.

Así, Buttman, a través de 49 cintas a la fecha, ha viajado por todo el mundo. Estados Unidos, Canadá, Rio de Janeiro, Londres, París, Amsterdam, Barcelona, etc. Junto con amigos, pornstars y starlets (que van desde el celebre Rocco Siffredi, con quien se ha tirado a cuanta vieja se cruza en su camino por las 23 cintas que han filmado conjuntamente, y hasta una tal Angela), ligando, turisteando (como buen gabacho) e inventado toda clase de secuencias en verdad absurdas y bastante atrevidas con un humor negrísimo e inteligente.

Además, como buen artesano fílmico también funge como productor, guionista, editor, cinematógrafo y actor en otras cintas dirigidas por sus amigos. Como dato de trivia, Stagliano debutó como actor en 1985 en Just Another Pretty Face, nada menos que al lado de Traci Lords cuando ésta tenia sólo 17 añitos (ya saben después el escándalo que surgió con Lords por su minoría de edad), pero como siempre ocurre, nunca había sido reconocido por los AVN Award (algo así como el Oscar de la industria porno) y ni siquiera era nominado. Todo cambió a principios de este año 2003, cuando su cinta The Fashionistas fue la gran ganadora de la noche al llevarse 10 premios, entre ellos el de mejor película.

Como podrán darse cuenta, John Stagliano es un verdadero autor que a sus 52 años de edad nos ha ofrecido un material audaz, atípico y en donde se puede ver de todo y cuando digo “todo” es en serio, desde que sus cintas son una estrambótica mezcla entre sexo explícito, entrevistas y situaciones ajenas a todo lo anteriormente visto. Cómo olvidar cuando después de tener una buena sesión de sexo anal grabó la sala de edición para mostrarnos donde es conveniente hacer un buen corte, o cuando subió a la azotea de su casa para recitarle poemas a la Luna y compararla con unas bellas nalgas de mujer. La gente que lo ha visto no lo olvida.

Y qué decir de sus ocurrencias bien pachecas, como en el capítulo 1 de su viaje a Rio de Janeiro, mientras entrevistaba a las exóticas bellezas brasileñas, una voz en off nos comenta de la población de ascendencia italiana que vive en el sur de Brasil, o ya de plano escenas de mal gusto (bueno para algunos) como una masturbación exhibicionista en el pasillo de un hotel de Ámsterdam, o los amigos borrachos pidiendo a gritos aparecer en su nueva cinta.

Bien, creo que queda comprobado por qué John Stagliano es un director que debe ser tomado en cuenta a la hora de ver una cinta pornográfica, quitando el estigma de que un director porno es un realizador que graba una rutina sexual y nada más. Si deseas ver una película bien hechecita y hasta invitar a tus amigos sin ninguna pena te recomiendo esta pequeña selección de su filmografía:

1989 – The Adventures of Buttman
1990 – Buttman Ultimate Workout
1990 a 1993 – la serie Buttman Goes to Rio 1 al 4
1991, 1992, 1995 – la serie Buttman European Vacation 1 al 3
1991 a 2000 – la serie Buttman at Nudes a Poppin´ 1 al 9
1991 – American Buttman in London
1993 – Buttman Inferno
1996 – Buttman in the Crack
1997 – Buttman in Barcelona
1998 – Buttman Confidential
1999 – Buttman and Rocco Brazilian Butt Fest
2000 – Buttman and Rocco goes to Montreal
2002 – The Fashionistas

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