Rockdrigo González 1985-2003 ¿Por un Pasón de Cemento?
Por: Francisco Campa
Rodrigo González, quien muriera de manera trágica el 19 de septiembre de 1985 ha sido y seguirá siendo una de las figuras cuasi consolidadas del Rock Nacional (y chance mundial).
Con la rola “Pórtate sensato”, es cómo da inicio No Tuvo Tiempo. La Hurbanistoria de Rockdrigo, película documental de Rafael Montero. Dicha rolita nos hace reflexionar acerca del papel y la magnitud letrística que ya comenzaba a esbozar éste genio tamaulipeco, llegado a tierras chilangas en busca de mejores perspectivas, sobre todo en lo académico…
Quería estudiar la carrera de psicología en la UNAM, pero se disgustó mucho al ver que el enfoque que comienza a utilizarse en la máxima casa de estudios, ¡era el Lacaniano en lugar del Freudiano!
“Dicen” (como dice en el documental la extraordinaria Fernanda Tapia) que él era el Profeta del Nopal, ya que subió a la sierra, comió honguitos y entonces la nopalera (el nopal), le habló y le dijo un buen de jaladas, pero sobre todo, que sería el escogido para escribir varias canciones que hablaran de la neta; en nuestro caso, de la neta de la chilanga ciudad.
Ya estando acá en el chilango, se hace acompañar espléndidamente de varios compas que le seguirían su trayectoria (muy corta) en el underground mexicano del rock espeso, que por cierto, era extremadamente estigmatizado y violento. Época en donde pululaban las razzias de granalocos por la Warrior (la colonia Guerrero) entre otras y la mala onda de algunos adultos intolerantes e igualmente fastidiosos que mezclaban altas dosis de puritanismo pseudoreligioso y panistoide, y la visita antelada (por cierto la primera) del Papa-natas J. P II.
Sus amigos: Rafael Catana, Belem Macari, Nina Galindo, Roberto Ponce, Fausto Arellín y hasta los de la Banda Elástica (¿se acuerdan de lo nefasto que tocaban por allá en los estadios de prácticas de C.U.?) dicen que era como el Bob Dylan nacional cuando llega en el ‘77 a la ciudad de México (debido a la oposición del padre a que el chico fuese músico), previo paseo por Jalapa, Veracruz. Hizo sus primero pininos en lugares como el Centro Histórico, la glorieta del metro Insurgentes (había un hoyito funkie por ahí, ¿recuerdan?) y de ahí brincó hasta el mismísimo Wendy´s Pub (por allá por Insurgentes, pero no es el Liverpool Pub, ok?)
Dicen que era receloso y que no lloraba, y también dicen que la rola del metro Balderas se la aventó en el mismísimo metrónomo y rete-crudo, precisamente perdido en la estación (que en aquél entonces no tenía tantos transbordes). ¡Ah, que mi Rockdrigo!, deberíamos hacerte una calaverita ora que vienen las fiestas. Pero mejor así, que tu calaverita ronde por los oídos de todos sin necesidad de surround´s voluminosos ni reberverancias de estación chafa de radio AM.
Dicen que murió de una sobredosis de cemento y qué precisamente ese día (19 de septiembre de 1985, el mismo de su trágica muerte y el de la bestial zangoloteada que se llevó toda la ciudad de México) un tal Jorge Pantoja le iba a producir un disco.
Sólo 12 rolas nos dejó, en versiones acústicas y eléctricas (en dónde se hizo acompañar por un grupo de locos contraculturales bastante interesante) grabadas de forma casera en un cassette, por cierto, muchas gracias Francisco Ayala Silva, por tan fantástica recomendación aquel fatídico día 19 de Septiembre en la Cineteca Nacional.
¡Ah! Por cierto, lo olvidaba; también te debemos el manifiesto rupestre:
MANIFIESTO RUPESTRE
No es que los rupestres se hayan escapado del antiguo Museo de Ciencias Naturales ni, mucho menos, del de Antropología; o que hayan llegado de los cerros escondidos en un camión lleno de gallinas y frijoles.
Se trata solamente de un membrete que se cuelgan todos aquellos que no están muy guapos, ni tienen voz de tenor, ni componen como las grandes cimas de la sabiduría estética o (lo peor) no tienen un equipo electrónico sofisticado lleno de sinters y efectos muy locos que apantallen al primer despistado que se les ponga enfrente.
Han tenido que encuevarse en sus propias alcantarillas de concreto y, en muchas ocasiones, quedarse como el chinito ante la cultura: nomás milando.
Los rupestres por lo general son sencillos, no la hacen mucho de tos con tanto chango y faramalla como acostumbran los no rupestres, pero tienen tanto que proponer con sus guitarras de palo y sus voces acabadas de salir del ron; son poetas y locochones, rockanroleros y trovadores.
Simples y elaborados; gustan de la fantasía, le mientan la madre a lo cotidiano; tocan como carpinteros venusinos y cantan como becerros en un examen final del conservatorio.
Grabaciones:
González, Rodrigo: Hurbanistorias, Ediciones Pentagrama.
González, Rodrigo: El profeta del nopal, Ediciones Pentagrama.
González, Rodrigo: Aventuras en el D.F., Ediciones Pentagrama.
González, Rodrigo: No estoy loco, Ediciones Pentagrama.
Bibliografía:
Varios autores. Rockdrigo González. México, Dirección General de Culturas Populares e Indígenas y Ediciones Pentagrama, 1999.
NO TUVO TIEMPO. LA HURBANISTORIA DE ROCKDRIGO
Dirección y Guión: Rafael Montero; Producción: Jorge Prior, Alejandro Gamboa, Modesto López; Fotografía: César Taboada, Jorge Prior, Carlos Rojo, Saúl López; Música: Rodrigo González; Edición: Jorge Vargas
México, 2003 80 min.
Participaciones: XVIII Muestra de Cine Mexicano en Guadalajara, Jalisco; México 2003
