Demonios y Maravillas. El Extraño Mundo de José Mojica Marins. (segunda parte)
Posted by Revista Cinefagia on 10/02/03 • Categorized as Cinembargo Se Mueve
Por: Jorge A. Grajales
Su siguiente proyecto No Auge Do Desepero fue también alcanzado por la desgracia, la filmación tuvo que parar cuando una tormenta destruyó todo su equipo, incluyendo la cámara. Sería hasta 1959, cuando contaba con 23 años de edad, que Marins realizaría su primer largometraje completo: A Sina do Aventureriro, el primer western brasileño y la primera película realizada en Cinemascope en ese país. La cinta fue vista por la Iglesia como un ataque a la moralidad debido a una escena en donde dos mujeres eran vistas desnudas (¡a una distancia de 100 metros de la cámara!) tomando un baño en una cascada, y se comenzó una campaña para prohibirla, especialmente en las ciudades más pequeñas del Brasil en donde la Iglesia tenía más poder.
Para no tener más problemas con la Iglesia Marins decidió hacer una película que fuese de su agrado. El resultado fue Meu Destino em Tuas Maos, una historia sobre chicos descarriados que son regresados al camino del bien por un sacerdote. La película fue todo un fracaso y sus productores perdieron dinero. Su siguiente proyecto titulado Geracao Maldita, atravesaba varias problemas de producción que desalentaban a Mojica. Una noche, para ser más exactos la noche del 15 de Octubre de 1963, abrumado por todos estos problemas financieros, agravados por deudas generadas por publicar una serie de fotonovelas llamadas A Voz do Cinema que lo habían dejado en quiebra, obligándolo a mudarse con la familia de su esposa, Mojica tuvo una pesadilla de fiebre. O una visión. En ella, una figura sin rostro y vestida completamente de negro lo arrastraba hacia un cueva en donde contempló una gigantesca lápida con su nombre grabado en ella, así como la fecha de su nacimiento y la fecha de su muerte, que se rehusó a ver. Fue entonces cuando vio el rostro de esa siniestra figura de negro que no paraba de reír de manera macabra y se dio cuenta que ¡era él mismo!
La experiencia lo impresionó tanto que al despertar tenía ya la idea y el título para una nueva película, la trama y el personaje principal firmemente grabados en su mente. Abandonando por completo el proyecto de Gereacao Maldita Marins se dedicó a reunir los fondos necesarios para filmar A Meia Noite Levarei Sua Alma, película que terminaría estrenándose el 9 de Noviembre de 1964.
La cinta en blanco y negro se centra en Zé do Caixao, el dueño de la funeraria de un villorrio pobre, conservador y profundamente católico del Brasil. En total contraste a ellos, Zé es un hombre abiertamente ateo y blasfemo sin ningún sentido de la moralidad y ética que no sea la suya propia y que disfruta al provocar a la comunidad. Vestido siempre de negro y con las uñas bastante largas, Zé está obsesionado en tener un hijo que continúe su legado y su manera de pensar. Lamentablemente Lenita, su pareja, no puede tener hijos. Así que Zé centra su atención en Terezinha, quien cumple sus requisitos para ser la mujer ideal que pueda engendrar a su hijo. Desafortunadamente ella es la prometida de Antonio, el único amigo verdadero de Zé. Pero esto no es algo que lo detenga, así que después de urdir un plan en el que asesina a Lenita y Antonio, tiene el camino libre para acercarse a Terezinha. Al resistirse a los avances de Zé, la chica es violada por él. Terezinha se suicida, pero no sin antes maldecir a Zé y prometer arrastrar su alma al mismísimo infierno. Desilusionado por su muerte, Zé continúa buscando a la mujer ideal que conciba a su hijo. Esta aparece en la víspera de día de muertos en forma de una joven y guapa visitante que al igual que Zé, comparte una visión atea del mundo. Sin perder tiempo, Zé se ofrece a acompañarla a la casa de la tía a quién visita, ubicada cerca del cementerio local. En el camino se topan con la vieja bruja que vive cerca del cementerio quien le advierte a Ze que esa medianoche la maldición de Terezinha se cumplirá….
Filmada en un pequeño set durante dos semanas, A Meia Noite… resultó ser una película atípica en Brasil por numerosas razones. No sólo es el primer film de horror realizado en esa región, sino también una con una visión muy personal y una actitud profundamente sacrílega cargada de imágenes bastante explícitas y atrevidas para la época. Y aunque Marins no muestra grandes aptitudes técnicas la película cuenta con momentos bastante logrados, en especial las escenas finales en el cementerio y la procesión de los muertos filmadas en negativo. Otro punto a su favor es la atmósfera generada a lo largo de toda la película y sus evocativos créditos iniciales, en los que Zé do Caixao aparece recitando un monólogo sobre la vida, la muerte y la religión, para después abrir paso a la vieja gitana dando una señal de advertencia al público sobre la naturaleza de la película, muy similar a las introducciones del Guardián de la Cripta o la Vieja Bruja en las historias de los títulos de horror de los EC cómics como Tales from the Crypt o The Vault of Horror, que sin duda fueron una influencia para Mojica Marins.
A pesar de sus aterradoras escenas sin precedentes de sexo, violencia y sadismo, el aspecto más perturbador de toda la película recae en la figura de Zé do Caixao, un villano que – aunque parezca contradictorio – es honesto y directo, firmemente creyente de todo lo que dice y hace. En cierta forma, Zé es como el Zaratustra de Nietzsche: un hombre más allá del bien y del mal, que cree en los hechos y acciones. Un verdadero existencialista. Zé, sostiene que el propósito de la vida es vivirla, mientras que los residentes del pueblo viven prisioneros de sus propias supersticiones y miedos. Zé, al igual que la filosofía satanista postulada por Anton La Vey, viste completamente de negro y protege a los niños, lucha por la inocencia y pureza, buscando siempre al hijo perfecto a través de la mujer superior. Y, a fin de cuentas, él quiere hacer al mundo un lugar más pacífico para vivir, siendo su filosofía el no importar que cien personas mueran si un millón están seguras.
Tal vez por ello Mojica no encontró a nadie que quisiera encarnar al personaje y terminó haciéndolo él mismo. Tomando de improviso la capa negra del cuidador del “estudio” que estaba metido en ceremonias de candomblé y aprovechando las uñas largas de sus pulgares que se había dejado desde niño, Mojica dio vida a Zé do Caixao, a quién complementó con un sombrero de copa y un medallón. Sería la solución más sencilla que Mojica tendría para esta producción plagada de problemas financieros y en la que todo parecía conspirar en su contra: los actores se rehusaban a trabajar con las arañas cangrejeras y los técnicos decían que era imposible construir el escenario en un estudio tan pequeño. Y cuándo no eran los creadores, era la policía, que llegaba atendiendo las quejas de los vecinos. Para terminar la filmación a Mojica no le quedo más remedio que vender todo lo que tenía: ropa, muebles, cuadros, el auto de la familia y su casa, por lo que su esposa tuvo que regresar de nuevo a vivir a casa de sus padres. Y para rematar, en el último día de filmación, cuando a Mojica ya no le quedaban más recursos para continuar filmando, los actores no quisieron trabajar debido al mal tiempo. El director se enfureció y los obligó a terminar a punta de pistola, la misma arma que utilizaba en la película.
Eventualmente, y a pesar de la censura de varias escenas ejercida en ciertos poblados, la película se convirtió en todo un éxito. Lamentablemente Marins nunca vio un centavo de estas ganancias, ya que para terminar de pagar deudas y llevar comida a su familia, tuvo que vender todos los derechos de la cinta a un particular. A lo largo de su vida, Marins se encontraría en situaciones similares, gracias a su impulsividad y obsesión en por hacer cine.
Aunque Marins había concebido la historia de Zé do Caixao para contarse en seis películas, la necesidad económica hizo que su siguiente película fuera un western llamado O Diabo de Vila Velha (producido entre 1964 y 65, aunque estrenado hasta el 30 de Marzo del 66), el cuál tuvo que terminar cuando Ody Fraga, su director original, abandonó esta filmación producida por el distribuidor de A Meia Noite….
En la tercera parte de esta biografía, Zé do Caixao se convierte en todo un fenómeno con su segunda película, mientras Mojica Marins realiza una serie de cintas transgresoras a lo largo de los 60 para finalmente incursionar en la pornografía.
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