Salón México
Posted by Revista Cinefagia on 9/11/03 • Categorized as Mad Mex
Por: Rebeca Jiménez Calero
Ciudad de México a finales de la década de los cuarenta. El Salón México es un popular salón de baile al que acuden muchas parejas para saciar su pasión por el danzón. Allí se desarrolla un concurso en el que se disputa una copa y 500 pesos. Paco (Rodolfo Acosta) y Mercedes (Marga López) -padrote y fichera, respectivamente- ganan el gran premio (aunque en realidad las habilidades dancísticas que vemos en la pantalla son las del Indio Fernández, porque Acosta nomás sabía bailar los ojos, así que el director fue su “doble de piernas”). Mercedes le recuerda a Paco que ella se adjudicaría el dinero en caso de que resultaran ganadores, pero él la deja chillando y sólo le ofrece la méndiga copa. Pero Mercedes necesita mucho el efectivo, por lo que decide seguir a Paco hasta el hotel al que se ha ido con otra mujer y le roba los 500 pesos no sin antes olvidar en el lugar de los hechos la citada copa como evidencia. El policía Lupe López (Miguel Inclán), cuidador del orden en el Salón México, es testigo del acontecimiento.
Cuando Mercedes llega a su casa (un cuartucho de azotea en una vecindad), se pone a arreglar su vestimenta del día siguiente: un elegante traje de dos piezas con todo y sombrero. El domingo la vemos salir muy mona con algunos paquetes bajo el brazo; finalmente conocemos su destino, así como el motivo de tanta urgencia financiera: Mercedes tiene a su hermana Beatriz (Silvia Derbez) estudiando en un prestigiado colegio-internado para señoritas bien; es de suponer que Beatriz no sabe lo que su hermana mayor tiene que hacer para pagar dicho lujo. Cuando ambas se disponen a salir de la escuela para irse a pasear, Lupe las está esperando en la calle; al ver que el gendarme tiene la cartera de Paco en la mano, Mercedes palidece y le confiesa el motivo porque se encuentra ahí, Lupe comprende todo y les desea un buen día.
Aunque pudo pagar la colegiatura de Beatriz, Mercedes no la va a librar tan fácil, pues Paco no va a dejar que se quede tan tranquila así como así después de que le robó sus 500 pesotes. Así que un día se la encuentra cuando llega al Salón México e inmediatamente se la lleva a un cuarto de hotel para ponerle una golpiza marca diablo; aunque no cuenta con que Lupe López los ha seguido y entra a la habitación para defender a Mercedes. Paco se faja los pantalones (a la altura de las axilas, como buen pachuco) y se agarra a golpes con el policía, quien lo deja incrustado en un ropero. Posteriormente, Lupe alcanza a Mercedes en el salón de baile para confesarle sus sentimientos hacia ella y sus deseos de hacerla su esposa; la fichera agradece sus buenas intenciones besándole las manos, pero él la detiene (“no haga eso Merceditas, soy yo quien debería besar el suelo que pisa”) y le dice que tras conocer su sacrificio la admira aún más (“usted es de oro puro, y el oro es oro en todos lados, hasta en la basura”).
Mientras tanto, la niña Beatriz ha quedado prendada de Roberto (Roberto Cañedo), hijo de la señora directora y piloto recién llegado de la guerra con el Escuadrón 201. Éste le pide a Mercedes su aprobación para formalizar su relación con Beatriz; Mercedes llora de felicidad, pues su hermanita se graduará en poco tiempo y parece haber cachado un buen partido, por lo que pronto tendrá que dejar de fichar y robar para mantenerla.
Pero como esta historia es una tragedia, Paco se empeña en que Mercedes sea su mujer y después de escapar de la cárcel tras un robo fallido, va a buscarla a su casa para exigirle que se vaya con él o de lo contrario revelará su secreto. A Mercedes no le queda más remedio que apuñalar cuatro veces a Paco sólo para recibir igual número de balazos. Beatriz se queda sola en su graduación, pero Roberto y su mamá la abrazan. El policía Lupe López regresa a la entrada del Salón México para continuar con su vigía.
Efectivamente, la trama de Salón México es un melodrama al más puro estilo de aquellas películas que se realizaron durante la llamada “Época de Oro” del cine mexicano: mujeres abnegadas que se sacrificaban en pos de la familia aunque tuvieran que recurrir a “la mala vida”, hombres malos que se aprovechaban de estas mujeres y hombres buenos que se enamoraban de ellas con la ilusión de sacarlas de los antros en los que trabajaban, es decir, de los ambientes cabaretiles muy de moda durante el sexenio alemanista. Esta es una de las pocas incursiones de Emilio Indio Fernández en las temáticas citadinas, olvida por un momento los paisajes pueblerinos llenos de nubes que a Gabriel Figueroa le encantaba fotografiar y se enfoca en los barrios bajos del Distrito Federal para narrar las desgracias de algunas de las personas que ahí viven.
Pero el Indio no podía evitar incluir en sus películas mensajes patrióticos para todos, así que en Salón México nos tenemos que chutar una visita al Museo de Antropología con tambores militares de fondo, un 16 de septiembre con todo y grito presidencial en el Zócalo y una exposición de Beatriz acerca del heroísmo de los santos, las madres y los héroes de guerra, al tiempo que el Escuadrón 201 surca el cielo. ¿Momentos cursis? Sí, aunque característicos de un autor fiel a sus convicciones. No obstante, Salón México es una obra disfrutable gracias a su ambientación y actuaciones, Marga López es la exacta mujer de cabaret de buen corazón, Rodolfo Acosta, el padrote carismático y Miguel Inclán (alejado de sus papeles de villano) un Lupe López noble y enternecedor (sus frases son las más memorables de toda la cinta). Con todo -defectos y cualidades-, Salón México no merecía el infame remake realizado en 1994 por José Luis García Agraz y protagonizado por María Rojo (¿quién más?).
SALÓN MÉXICO
Director: Emilio Fernández; Guión: Mauricio Magdaleno y Emilio Fernández; Producción: Salvador Elizondo, CLASA Films Mundiales; Fotografía: Gabriel Figueroa; Música: Antonio Díaz Conde; Edición: Gloria Schoemann; Con: Marga López (Mercedes López), Miguel Inclán (Lupe López), Rodolfo Acosta (Paco), Roberto Cañedo (Roberto), Silvia Derbez (Beatriz), Mimí Derba (directora del instituto)
México, 1948 95 min.
Participaciones: Festival Internacional de Cine de Bruselas, (Premio a Mejor Fotografía), Bélgica 1948; Premio Ariel a Mejor Actriz (Marga López), Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas 1950.
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