La Odisea Mutante Continúa: X-Men 2
Por: Roberto Barajas
En una sociedad de bestias humanas en su papel de supuesta civilización, un grupo de mutantes sufre la desconfianza y terror mezclado con el completo egoísmo de un mundo que simplemente no los respeta, ni se esfuerza por entenderlos. Este mundo salvaje y siniestro plasmado en la secuela de X-Men (2000) de Bryan Singer, nos deja ver una auténtica cacería de mutantes simbolizando el odio de la humanidad, que en su afán constante de poder y supremacía, se dedica a liquidar con saña todo aquello distinto a ella como sociedad preestablecida y homogénea.
Al inicio de X-2: X-Men United (2003) podemos admirar la discreta infiltración de un mutante que manipulado por Magneto llega a la Casa Blanca logrando evadir el fuerte cuerpo de seguridad presidencial hasta llegar con el hombre más poderoso del mundo y exigir libertad a los mutantes que viven una situación de completa marginación.
La secuencia es simplemente excelente. El mutante azul con apariencia demoniaca, mejor conocido como Kurt Wagner alias Nightcrawler, tiene la habilidad de teletransportarse a voluntad. De esa manera evade todo tipo de resguardo. Incluye una pelea de antología, escape fugaz y acrobacias del mutante, todo con el fondo musical de Richard Wagner. En X-2 ninguna escena es gratis, ya que se tratan de una manera extraordinaria temas de completa actualidad. Es indudablemente una denuncia político-social. Una protesta por la dignidad y el respeto al derecho de ser diferentes en planos estrictamente fantásticos y efectos especiales en dosis exactas.
Pero también en términos más relajados, X-2 es una muy buena película repleta de acción, exhibiendo los súper poderes y personalidades de cada uno de los mutantes. Sin embargo, lo más importante y destacado resultan ser las caracterizaciones de los personajes, todos ellos bien logrados, en actuaciones precisas, dándole vida a este grupo tan singular del universo del comic en una acertada segunda parte. Mutantes que aun siendo superhéroes sufren el rechazo de una sociedad a la que sólo le exigen respeto y un espacio digno para habitar el mundo.
La segunda secuencia es ya una introducción al mundo de los mutantes. Storm, en su papel de maestra de las generaciones de niños mutantes de Charles Xavier, se encuentra en un museo de historia natural hablando sobre distintas razas y especies del pasado ya extintas, sosteniendo la hipótesis de que fueron seres desconocidos por sus distintas aptitudes.
Brillante metáfora de su propio mundo mutante en la actualidad, que el director Bryan Singer se encarga de reiterar inteligentemente cuando un grupo de adolescentes “humanos” molestan a otros chicos mutantes, los cuales impresionan a sus agresores con pequeñas muestras de sus poderes. Pero los jóvenes mutantes deben madurar y aprender que sus poderes no son un lujo y que no sirven para lucirse, ni sorprender a la gente común. Son, en cambio, una gran responsabilidad.
La doctora Jean Grey comienza a experimentar cambios en sus poderes telequinéticos, traducidos en pesadillas que la han venido atormentando. Sus sentidos se agudizan cada vez más, pero no logra controlarlos. Indudablemente está sufriendo una nueva mutación que seguramente en la tercera parte -planeada para el 2006- nos terminarán de descifrar.
Al final de la película la consigna de que la mutación es la ventana hacia la evolución, nos lleva a pensar en una especie que se está cambiando por seres más resistentes y poderosos en su hábitat, pero aún desconocidos para nosotros y para ellas mismas. Por eso existe la escuela del doctor Xavier, para lograr descubrir sus capacidades y aprender a vivir con ellas en este mundo a veces tan injusto.
La película es encabezada por Wolverine, él es el mutante quizá con mas conflictos humanos, además de su condición de mutante. Sus crisis acentuada por una permanente amnesia lo remite a esforzarse por saber quién es, pues está seguro de que hay un oscuro misterio en su pasado que aún no logra esclarecer. Lo peor es que piensa que el corrupto general Wiliam Stryker se encuentra inmiscuido y eso lo desconcierta aún más.
Stryker planea extinguir, mediante falsas y confusas ilusiones en la mente del doctor Xavier, a todos los mutantes de la tierra. Así que en ese momento Magneto, la camaleónica Mystique y los alumnos del doctor Xavier pactan una alianza para destruir su plan. Aunque claro, las intenciones de Magneto resultan finalmente igual de descabelladas al invertir el plan e intentar acabar con toda la raza humana en lugar de los mutantes. Ambos, Striker y Magneto son muestra de ese odio e intolerancia a la diferencia.
Como mecanismo de defensa se recurre a la lucha entre sí por mera supervivencia. Ya sea por evolución o nacimiento de una especie distinta de la raza humana, en X-2 el miedo, la ignorancia y el odio siguen caracterizando al humano en su incapacidad por compartir su propio espacio.
X-MEN 2
(X2: X-Men United)
Dirección:: Bryan Singer; Guión: Michael Dougherty, Dan Harris, David Hayter; Producción: Lauren Shuler Donner, Ralph Winter; Productor Ejecutivo: Stan Lee; Fotografía: Newton Thomas Sigel; Música: John Ottman; Edición: John Ottman, Elliot Graham; Con: Patrick Stewart (Profesor Charles Xavier), Hugh Jackman (Wolverine), Ian McKellen (Magneto), Halle Berry (Storm), Famke Janssen (Jean Grey), James Marsden (Cyclops), Anna Paquin (Rogue), Rebecca Romijin-Stamos (Mystique), Brian Cox (Stryker), Alan Cumming (Nightcrawler), Aaron Stanford (Pyro), Shawn Ashmore (Iceman) Kelly Hu (Yuriko Oyama), Daniel Cudmore (Colossus)
Estados Unidos, 2003. 133 min.
Cinefagia en Facebook