Gloria, víctima de la fama
Por: Marco González Ambriz
A Gloria Trevi la han acusado hasta de mear parada. A las fechorías de todos conocidas, que eran cantar horrible, bailar peor, vestirse como si hubiera sobrevivido a un bombardeo y promover el mal gusto con su música y letras, se le han añadido una serie de delitos que van desde la perversión de menores hasta el fraude fiscal. Como no soy abogangster desconozco si hacerse la inseminación artificial con un popote (o con lo que haya sido) es un delito o una proeza, pero todo indica que la regiomontana se va a pudrir en la cárcel. Me da exactamente lo mismo que Gloria Trevi, sus secuaces y su puta madre permanezcan en el botiquín o salgan libres, lo realmente alarmante del caso Trevi-Andrade es la atención que ha recibido por parte de los medios de comunicación en México.
Entre todos los problemas que aquejan al país nuestros periodistas decidieron que no hay ninguno más importante que las patoaventuras de Gloria Trevi y Sergio Andrade. Háganme el fabrón cavor. Una cosa es que nuestros reporteros, acostumbrados a ver telenovelas, piensen que el escandalito de la Trevi es la nota de ocho y otra muy diferente es la realidad del país. Ya sé que es mucho pedir exigirle a los reporteros mexicanos que investiguen en lugar de seguir su lema (“¿no hay noticias? ¡las inventamos!”), pero quiero aprovechar este foro para exigir que la truculenta historia del clan se limite a los programas de espectáculos y no invada otros espacios.
Gloria, Víctima de la Fama es la respuesta del videohome al escándalo (hay otro: El Clan) y es una razón más para desear que Gloria Trevi hubiera nacido muda y que Sergio Andrade fuera un pederasta común y corriente y no uno que sale en las noticias con más frecuencia que el Presidente de la República. Por principio de cuentas, gracias a los medios de comunicación mexicanos, que nos han mantenido al tanto de todo lo que Gloria Trevi y Sergio Andrade hacen aunque no nos interese, ya todos sabemos bastante sobre el caso y un videohome que tratara de explotarlo tendría que incluir aspectos inéditos o cuando menos inventarlos para entretener al espectador. Tristemente, aquí se repite el caso de forma muy plana, con estilo de telenovela barata, sin ofrecer nada nuevo. Parece un episodio de Lo que Callamos las Mujeres, pero mal hecho.
El video cuenta la increíble y triste historia de cómo una inocente aspirante a artista llamada Maribel de la Garza (Claudia Pichardo) es envuelta en una red de corrupción por el perverso fabricante de estrellas Eduardo Durante (Miguel Angel Rodríguez) hasta que un valeroso reportero pelón (Héctor Reynoso) pone todo al descubierto. Así es, los productores de Gloria, Víctima de la Fama retoman sólo algunos aspectos del caso real pero en realidad narran algo muy diferente a lo que pasó, con una subtrama que incluye a un narcotraficante y que nos permite disfrutar la pésima actuación de Pablo Romero, quien da vida al criminal. Los realizadores parecían más interesados en advertir a los padres de familia sobre los peligros de permitir que los hijos hagan su santa voluntad que en explorar otros aspectos del caso Trevi.
Para hacer esto se sirven de diálogos que son malos hasta para un videohome, como cuando la madre de Maribel reflexiona acerca de la vocación de su hija (“¿Qué me dijo que quería ser? ¿Artista? ¡Qué bueno porque ya hacía falta uno en la familia!”) o cuando Eduardo Durante le da una gran noticia a su protegida (“Tengo la cosa más buena y maravillosa que tú ni siquiera te imaginas”). Éste último también es engañoso, ya que al oír eso uno se imagina todo tipo de cochinadas y más tomando en cuenta lo que se dice sobre las habilidades de Sergio Andrade como semental. Los que deseen ver Gloria, Víctima de la Fama pensando que es un marasmo de lubricidad se van a llevar una decepción. El momento más perverso de toda la película es cuando Durante castiga a Maribel dándole cintarazos.
Ni siquiera la presencia de la voluptuosa Vicky Palacios sirve para aliviar el aburrimiento. Sus apariciones son esporádicas y con un exceso de ropa. Además le toca desempeñar el papel de Pepe Grillo, cuando los padres de Maribel se enteran de los desmanes de su hija y descubren que Durante es un pervertido sale Vicky regañándolos: “Ahora los dos “nuestra hija”, ¿por qué no pensaron eso cuando ella los buscaba?”.
Gloria, Víctima de la Fama no vale la pena ni como curiosidad.
GLORIA, VÍCTIMA DE LA FAMA
Dirección y Guión: Enrique Murillo; Producción: Roberto Rodríguez; Fotografía: Salvador Zerecero; Música: Alejandro García; Edición: Enrique M. Rodríguez; Con: Claudia Pichardo (Maribel de la Garza), Miguel Angel Rodríguez (Eduardo Durante), Héctor Reynoso (Polo Villanueva), Roberto Munguía (Abel Santiesteban), Tito Guillén (Andrés de la Garza), Celia Perrillat (Alicia de la Garza), Vicky Palacios (Deyanira), Pablo Romero (Marco Valencia).
México, 2000. 90 min.
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