Piratas del Caribe: La Maldición del “Perla Negra”
Por: Marco González Ambriz
Cuando se anunciaron los planes para llevar al cine Pirates of the Caribbean, una de las atracciones más populares de Disneylandia, el proyecto se convirtió en el objeto de burla preferido de los críticos de la industria de Hollywood. Muchos de ellos se preguntaron cómo era posible que alguien pensara en adaptar un simple espectáculo para turistas y señalaron que la tendencia a transformar todos los aspectos de la cultura popular en superproducciones hollywoodenses es uno de los presagios del fin del mundo.
Esta reacción puede parecer exagerada, hasta que recordamos que el responsable de este proyecto sería Jerry Bruckheimer, el mismo que produjo Pearl Harbor, Armageddon y Con Air, entre otras porquerías. Hasta los más fieles defensores de la fábrica de sueños debieron admitir que había razones para temer que al estrenarse La Maldición del “Perla Negra” sonaran las trompetas del Juicio Final.
Para sorpresa de todos -incluido, sospecho, el propio Bruckheimer- La Maldición del “Perla Negra” resultó ser una muy agradable cinta de piratas que acabó por convertirse en uno de los mayores éxitos de la temporada. Mientras que otras producciones más costosas, con cyborgs y con ángeles, fracasaron en taquilla, esta modesta aventura de corsarios logró imponerse al contar con una historia interesante, una dirección acertada, buenas actuaciones y efectos especiales que están al servicio de la película, y no al revés.
La historia cuenta los intentos del extravagante capitán Jack Sparrow (Johnny Depp), quien es el mejor o el peor pirata del mundo, por recuperar su barco, el “Perla Negra”. Hacer esto no es nada fácil por varias razones, la primera es que el “Perla Negra” es una nave fantasma que aparece en medio de una bruma sobrenatural y que puede derrotar a cualquier otro buque. La segunda y más importante es que fueron los mismos tripulantes del “Perla Negra” quienes se deshicieron de Sparrow diez años antes, abandonándolo en una isla desierta después de amotinarse. Desde entonces Sparrow ha recorrido los mares con la intención de recuperar el mando de su nave y de vengarse de Barbossa (Geoffrey Rush), el responsable del motín y actual capitán del “Perla Negra”.
Cuando Sparrow llega a Port Royal se las ingenia para rescatar a Elizabeth Swann (Keira Knightley), la hija del gobernador, quien estaba a punto de ahogarse. A pesar de los ruegos de la chica, el comandante Norrington (Jack Davenport) ordena la ejecución del pirata. Sparrow logra escapar pero es detenido por Will Turner (Orlando Bloom), un aprendiz de herrero que es un excelente espadachín y que ha estado enamorado de Elizabeth desde que ella lo rescatara de un naufragio ocho años antes. En aquel entonces ella ocultó un medallón que el chico llevaba al cuello y que parecía señalarlo como pirata, para salvarlo de ser ahorcado.
La historia se complica cuando esa noche aparece el “Perla Negra” en Port Royal y ataca a la población. Los piratas, que parecen invencibles, no sólo roban y asesinan sino que se llevan consigo a Elizabeth, tras descubrir el medallón que parecer ser la clave para terminar con una misteriosa maldición que los ha atormentado durante los últimos diez años. El resto de la película narra los intentos de Sparrow y Will por salvar a Elizabeth y recuperar el control del “Perla Negra”, al mismo tiempo que son perseguidos por la flota británica al mando de Norrington.
Una de las mayores sorpresas de La Maldición del “Perla Negra” es la calidad del guión. A diferencia de otras producciones hollywoodenses que cuentan con libretos absurdos y estúpidos, el argumento de Ted Elliott y Terry Rossio incluye personajes bien definidos, un argumento ingenioso lleno de escapes increíbles, giros sorprendentes y los chistes de rigor. En Hollywood está prohibido hacer películas de acción que no sean “chistosas”.
Al ser ésta una producción de Jerry Bruckheimer, el quinto jinete del Apocalipsis, podría esperarse acción frenética, con explosiones y balazos al por mayor, vengan o no a cuento. Si bien La Maldición del “Perla Negra” tiene una gran cantidad de peleas con espadas y combates navales, la acción nunca llega a opacar el resto de la película. Probablemente el responsable de esto sea Gore Verbinski, el director de la versión gringa de Ringu, quien se aseguró de darle mayor importancia a la atmósfera que a otros elementos más espectaculares. Aun así, el realismo de estas escenas de combate es otro acierto de la cinta. Cuando el “Perla Negra” ataca Port Royal el espectador puede entender el poder destructor que podían tener los buques de esa época.
A primera vista, Johnny Depp (no “Dip” como insisten en llamarlo los reporteros de espectáculos) es una elección dudosa para interpretar al típico héroe de acción. Por fortuna, su personaje es cualquier cosa menos el típico héroe de acción. Jack Sparrow es un pirata bastante extraño. No sólo tiene un buen corazón sino que puede parecer el corsario más incompetente nunca visto y un minuto después se convierte en el más audaz y valiente que jamás haya surcado los siete mares. También está loco de atar y aquí es donde la habilidad de Johnny Depp para interpretar orates entra en juego. Por su parte Geoffrey Rush tiene la oportunidad de divertirse mucho con su personaje y es que Barbossa además de sanguinario y cruel es un tipo astuto, digno rival de Sparrow. Hasta Orlando Bloom, el elfo Legolas en El Señor de los Anillos, y Keira Knightley, conocida por su participación en Bend It Like Beckham, cinta futbolera sin estreno en México, salen bien librados de lo que bien pudo haber sido una de tantas parejas románticas hollywoodenses sin importancia.
Si todo lo anterior no basta para explicar el éxito de La Maldición del “Perla Negra” existe otro factor digno de ser tomado en cuenta. Al contrario de lo que sucede en Disneylandia, para disfrutar esta película no hay que formarse durante más de una hora… y el espectáculo dura más de diez minutos.
PIRATAS DEL CARIBE: LA MALDICIÓN DEL “PERLA NEGRA”
(Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl)
Dirección: Gore Verbinski; Guión: Ted Elliott y Terry Rossio; Producción: Jerry Bruckheimer; Fotografía: Dariusz Wolski; Música: Klaus Badelt; Edición: Stephen E. Rivkin, Arthur Schmidt y Craig Wood; Con: Johnny Depp (Jack Sparrow), Geofrrey Rush (Barbossa), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Jack Davenport (Norrington), Jonathan Pryce (Weatherby Swann)
Estados Unidos, 2003, 143 min..
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